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CEROS Y UNOS

Un atlas para la primera comunión

sábado 25 de mayo de 2024, 19:20h

De niño tuve un atlas. Era muy antiguo, pero me hizo conocer el mundo. Supe localizar Sidi-Ifni, Alto Volta, Ceilán o Mondoñedo, Villalba y Lugo, ya que uno de mis pasatiempos infantiles era organizar rutas con mis padres que luego jamás haríamos porque llovía o porque el cocido maragato interesaba más en ese momento que O Rey do Tartas.

Tuve más atlas, dos más. Uno el Santillana escolar, todo un clásico, y luego otro mundial de Océano, que detallaba el mundo país por país, sin embargo el Atlas de Geografía Universal de Salvador Salinas en su edición de 1957 puede decirse que es mi Rosebud particular. Fue mi primera ventana al mundo, a sus contornos y estrecheces. De mozalbete otros se distraían con la televisión y los videojuegos; yo abría el atlas y visitaba con el dedo índice países lejanos, lugares que, creía, conocería en mi época adulta, pero no, todavía no he estado en Buyumbura, espero poder tachar ese ítem de mi checklist.

Llámenme romántico, casposo o anticuado. Piensen que desconozco las tecnologías y que, como Juan Manuel de Prada, este texto ha sido escrito a bolígrafo. No es cierto. He estudiado y sigo leyendo sobre TIC. Consulto casi a diario la web microsiervos y, creo, estoy al tanto de lo que se cuece tecnológicamente hablando. He accedido a GPT 4-o y, en su momento, tuve un acceso temprano a GPT4 y asistí virtualmente a su estreno, pero sigo pensando que todo niño ha de tener un atlas que le ayude a soñar que va a recorrer el mundo y sus paradojas fronterizas. Un niño debe querer cruzar el río Dniéster camino de Tiraspol para que le sellen el pasaporte en una frontera que no existe. Un niño ha de querer hacer el Mongol Rallye en un panda del ochenta y siete y ver los barcos varados del mar de Aral. Un niño ha de querer dormir en una habitación de Baarle en la que el baño esté en Bélgica y la cama en los Países Bajos. Un niño ha de querer cruzar el estrecho de Gibraltar y ver qué hay más allá. Un niño ha de cruzar la frontera con Gibraltar y saber que unos metros más adelante atravesará a pie una pista aeroportuaria.

“La geografía es destino”, decía Napoleón. Mi sensación es la de que a pesar de vivir en un mundo cada vez más interconectado gracias a la tecnología y la globalización, muchas personas parecen estar más off que nunca del conocimiento geográfico básico. Vivimos en una era de inmediatez, donde la gratificación instantánea y la información superficial predominan. El estudio de la geografía requiere tiempo, esfuerzo y una apreciación por la complejidad y la interconexión del mundo, algo que contrasta con la tendencia actual hacia la simplificación y la rapidez.

No sé si ustedes, lectores, perciben o sufren esta desconexión con la geografía. Revertir esta tendencia requiere un esfuerzo concertado en la educación, un cambio en la percepción cultural y una integración más consciente de la tecnología con el conocimiento geográfico; es decir, algo imposible a no ser que haya una catástrofe de proporciones monstruosas que nos haga volver a depender de los lugares de refugio y de la naturaleza más desconocida. O eso o volver a regalar atlas a los niños en su primera comunión y pasar tiempo con ellos diseñando rutas imposibles que puede que algún día, por mucho soñarlas, puedan hacerse reales.

Juegos como el GeoGuessr, que se basa en Google Earth, las aplicaciones para GPS de Google, Maps, Street, o directamente las redes con sus imágenes instantáneas de mapas y lugares recónditos pueden ayudar a quienes más interesados están en esta ciencia, sin embargo no engancha. No busquemos en página y media causas o consecuencias, sino soluciones, y estas pasan, como siempre, por la educación.

Dotar a los niños de una herramienta crucial para entender el mundo en que vivimos y enfrentar los desafíos globales de manera informada y efectiva más allá de la metralla académica con la que atiborrarles para poder luego, como Pilatos, poder lavarnos las manos a gusto y decir eso que recoge San Mateo en su evangelio: “Vosotros veréis”

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