Primer título continental en la historia del club griego con gol de El Kaabi en el minuto 117 (1-0). Nuevo drama de la Fiorentina de Italiano.
El Olympiacos es campeón de Europa por primera vez su historia. Este miércoles conquistó la Conference League de la mano del entrenador español José Luis Mendilibar. Derrotó en la final a la Fiorentina con un gol en la prórroga, a tres minutos para la conclusión, de Ayoub El Kaabi. Es el primer entorchado continental para el fútbol de Grecia, el colofón del trabajo llevado a cabo por el iracundo dueño Evangelos Marinakis que coloca a este club de El Pireo en el Olimpo para siempre. Hasta la fecha, el balompié heleno sólo había llegado a una final, la de la Copa de Europa de 1979 en la que el Ajax de Johann Cruyff tumbó al Panathinaikos dirigido por Ferenc Puskas. Esta noche, bajo la tutela de la pizarra de un estratega vizcaíno, han tocado por fin la gloria.
Llegaban los 'locales' (esta final se jugó en el ateniense Estadio Agia Sofía) en plena euforia, en una suerte de epopeya que comenzó este curso con el despido de dos entrenadores (Diego Martínez y Carlos Carvalhal) hasta la llegada de Mendilibar en febrero. Con la candidatura al título liguero muy complicada y eliminados de Copa, el objetivo de la entidad se centró en el ámbito continental. No les quedó otra que aspirar al sueño eterno y se remangaron. La inercia les había eliminado de la Europa League, por lo que cayeron a la fase de playoff de la Conference. Ganaron al Ferencvaros y activaron entonces la épica: en octavos remontaron un 1-4 ante el Maccabi Tel Aviv (le metieron 1-6 a domicilio), en cuartos pasaron por penaltis en el infierno del Fenerbahçe y en semifinales atropellaron al favorito Aston Villa de Unai Emery.
Buena salida de la Fiorentina
'Mendi' ha sabido conectar a sus futbolistas para construir un bloque que compite tan bien como cualquiera. Tan bien como el Sevilla que le tocó dirigir hace un año para salvarle del descenso y acabar alzando la UEFA en mayo. Sin los argumentos técnicos de otros contendientes, la intensidad y el ardor son su seña. Como todo bloque preparado por este entrenador curtido durante 30 años en la sombra del fútbol español y que ha conocido la élite con 62 años. Ese presupesto es el que presentó esta noche frente a una 'Fiore' que salió al césped enrabietada. Hace doce meses peerdieron este mismo trofeo por un gol en el descuento de Jarrod Bowen, así que tenían sed de venganza y así lo plasmaron. Presionaron con todo, lanzaron a sus laterales Dodo y Biraghi arriba -en bonita rivalidad con Rodinei- y mordieron en las disputas.
Sorprendió un tanto el esquema bien trabajado por Vincenzo Italiano a los griegos. Desataron una tormenta de llegadas potente, si bien fueron los helenos los que avisaron primero con una escapada de Podence que el luso concluyó con un chut cruzado que desvió el meta Terraciano con una gran estirada -minuto 4-. Belotti respondió con un remate desviado a centro de Nico González -minuto 5- y el fluir 'Viola' avanzó con el gol anotado por Biraghi en centro-chut que el VAR anuló por fuera de juego previo -minuto 9-. En el 12 de juego lo intentó Mandragora con un lanzamiento desde la frontal y entre el minuto 21 y el 22 Bonaventura pudo marcar dos veces. El peligroso Nico González puso un centro venenoso que cayó, tras rebotar, en los pies del llegador para el chut mordido que atajó el portero Tzolakis y a continuación Bonaventura quedó en mano a mano con el arquero pero no le pudo superar por alto.
Tardó el Olympiacos en adaptarse al tempo. Lo consiguió a partir del minuto 20, cuando Mendilibar dio orden de no arriesgar lo más mínimo en la salida de juego. Se jugaba al ataque pero los helenos no querían contestar al fuego con gasolina. Aplicaron la paleta identitaria de su preparador, con balones directos hacia sus puntas, la búsqueda de segundas jugadas y, sobre todo, la pujanza posicional. Esa mezcla rigurosa aplacó la agresividad florentina poco a poco y las fuerzas se igualaron hasta el descanso. Se apoyaron en el motor de Chiquinho, la presencia de Iborra y el desequilibrio de Podence para ir quemando etapas. La prioridad pasaba por no conceder ocasiones y lo lograron, pues sólo les remataron entre palos dos veces -aunque los italianos generaron nueve remates-. Y en el otro área amenazaron, casi siempre al galope del balón parado. En el 25 Chiquinho botó un córner que peinó Podence en el primer palo y repelió sobre la línea Terracciano.
Los cambios de Mendilibar lanzan a Olympiacos
El escurridizo regateador portugués es el estilete de una ofensiva helena pilotada por el capitán Fortounis. Y en punta figura el marroquí El Kaabi, la gran irrupción del torneo. Venía de hacerle cinco goles al Aston Villa en semis y Mendilibar le mantuvo en el campo a pesar del excelente marcaje que le dedicaron Martínez Quarta y el soberbio zaguero serbio Nikola Milenković -al que se rifan los grandes de la Serie A con razón-. Esa decisión le supuso el título, pero antes se desarrolló una reanudación fea para la vista del aficionado neutral. Pocos acercamientos peligrosos, mucha brega, sudor e imprecisiones. Se atoró el encuentro en un desgobierno físico que victimizó a los más creativos. Podence y Nico González se vaciaron en pos del bien común y fueron sustituidos antes del desenlace.
No era ésta una noche para los líricos sino para los correctores como el pivote argentino Santiago Hezze. De sobresaliente fue el rendimiento del canterano de Huracán de 22 años. Cortó todo entre líneas, cubrió campo como nadie y jugó con claridad cuando le tocó pasar. En esa atmósfera se valora mucho la sangre y la épica, y ambas condiciones le pertenecieron en esta fecha al general griego Panagiotis Retsos. El central de 25 años, curtido en Bundesliga, Italia y Premier League, ha vuelto a casa para ejercer de líder y esta vez quedó al borde del noqueo en un choque de cabezas durísimo con Belotti. Los médicos le pedían el cambio al banquillo pero él resistió, aún sin hacer pie, y volvió al campo para firmar una exhibición defensiva. En medio de una guerra de guerrillas producto de la negativa global a asumir riesgos en pos de la victoria.
La Fiorentina dispuso más de la posesión en el segundo tiempo y volvió a generar, aunque con menor asiduidad y precisión. Empezó su maniobra con un córner lanzado por Mandragora que cabeceó picado fuera, por poco, Milenkovic -minuto 66- y siguió con la sensacional transición combinativa que finalizó en el chut en semifallo de Kouamé que repelió Tzolakis. Perdonó la 'Fiore' y los de El Pireo llamaron a la puerta. 'Mendi' acertó de plano al meter en cancha a André Horta. El luso mostró su precisión de golpeo rápido, con un lanzamiento de falta lateral que Iborra no embocó de milagro -minuto 80- y con otro saque de jugada ensayada que casi se coló ante las dudas de la zaga transalpina -minuto 85-. Estas aproximaciones bastaron para acomplejar a los florentinos, que aceptaron la prórroga con alivio.
Italiano optó por protegerse para que no le ocurriera la tragedia del pasado año. Metió músculo y quitó calidad, pero lo que recibió, por el contrario, fueron más llegadas en contra y menos control del partido. Creció en confianza el Olympiacos en el tiempo extra, con las sustituciones de 'Mendi' rindiendo mucho mejor que las del otro banquillo. Dio la alternativa al veterano Stevan Jovetic, esa promesa balcánica de 34 años que nunca llegó a explotar pero que tiene clase como para romper en diagonal y emitir un chut ajustado que provocó el paradón de Terracciano -minuto 96-. Los 'Viola' quisieron en este punto recuperar el timón del cuero y se aseguraron un tramo plácido en el que esquivaron un penalti por mano de Martínez Cuarta e Ikoné perdonó la guinda de otra circulación eléctrica -minuto 110-. Quedó el toma y daca postrero sembrado y ahí emergió Hezze con un centro cerrado, casi frontal, que desvió lo justo El Kaabi para el éxtasis -minuto 117-. Su diana número 33ª del curso, la 11ª del torneo del que es pichichi. El cruce proviencial de David Carmo en el descuento al remate de Ikoné clausuró el minutaje y dio paso a una celebración histórica en Atenas.
Ficha técnica
1- Olympiacos: Tzolakis; Francisco Ortega (Quini, min. 90), David Carmo, Retsos, Rodinei; Chiquinho (André Horta, min. 78), Iborra, Hezze; Podence (Masouras, min. 105), Fortounis (Jovetic, min. 73) y El Kaabi (El-Arabi, min. 122).
0- Fiorentina: Terracciano; Biraghi (Ranieri, min. 105), Martínez Quarta, Milenkovic, Dodo; Arthur Melo (Duncan, min. 74), Mandragora; Bonaventura (Barak, min. 82); Kouamé (Ikoné, min. 82), Nico González (Lucas Beltrán, min. 105) y Belotti (Nzola, min. 59).
Goles: 1-0, min. 117: El Kaabi.
Árbitro: Artur Soares Dias (Portugal). Amonestó a Podence, Martínez Quarta, Kouamé, Jovetic, Paschalakis, Biraghi y a El Kaabi.
Incidencias: final de la Conference League, disputada en el Estadio Agia Sofía (Atenas, Grecia).