La ley de amnistía ha sido aprobada definitivamente este jueves en el Congreso en un bronco debate en el que hubo insultos y descalificaciones entre las bancadas de Vox y Sumar.
Durante la votación de la norma, que ha sido nominal, es decir que los diputados han tenido que levantarse para decir su voto en alto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, han sido increpados con gritos de "traidor" y "traidora", respectivamente, tras pronunciar su foto afirmativo.
Sánchez, visiblemente molesto por los gritos, ha negado en varias ocasiones con la cabeza mirando hacia la bancada de Vox.
Preguntado en rueda de prensa, el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, ha recordado que el Congreso es el "templo de la palabra" y ha afeado la "lamentable" actitud de Vox, que busca, opina, "reventar los plenos faltando a la verdad y enfangando".
Tras la votación de la ley, que ha sido aprobada por 177 votos a favor y 172 en contra, Sánchez ha tuiteado en estos términos: "En política, como en la vida, el perdón es más poderoso que el rencor. Hoy España es más próspera y está más unida que en 2017. La convivencia se abre camino".