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FERIA DE SAN ISIDRO

Crónica taurina en El Imparcial. Las Ventas: toros serios y dos heridos

Crónica taurina en El Imparcial. Las Ventas: toros serios y dos heridos
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(Foto: EFE / Borja Sánchez-Trillo.)
lunes 03 de junio de 2024, 08:10h

Los toros de Pedraza de Yeltes con remiendos de Torrestrella pusieron a los toreros en vilo. La mejor cuadrilla fue compuesta por Raúl Ruiz, Juan Carlos Rey y Jesús Robledo “Tito”. Lo bordaron: daba gusto verlos en la brega de los dos morlacos y en las banderillas. Levantaron al publico de los asientos. También se destacó Marc Leal tanto con los garapullos como en la brega. Daniel López midió el castigo en las varas, mientras que David Prados acertó poco abriendo el brazuelo.

Juan Leal recibió a Alambisco-G (1º11/19) a porta gayola. El marrajo esperó, le avistó al diestro y se lanzó de cerca a por él. El diestro lo aguantó y cuajó una destacada recepción de capote. El comienzo de la faena hincado de rodillas, aguantando el tipo, sin enmendarse ni perder el terreno. Todo quietud, aguante y mando llevando al animal por ambos pitones. Alargaba el trazo de los pases hasta llegar a los circulares completos… No obstante, si el público la toma con uno, poco remedio hay. Su segunda faena, quizá menos templada, pero sólo el hecho de salirse de una zancadilla, que te pone un toro, poniéndose a torearlo de rodillas, ya vale un mundo. El malaje que hizo esto, la zancadilla, fue Potrilllo (4º10/19). Juan Leal le dio las distancias, pero entre las protestas y el toro maliciado, la obra quedó algo atropellada. Estocada entera entrando por derecho. Y todavía le quedaban otras dos por ejecutar.

Francisco José Espada tuvo que pechar con Fantasmón (2ºbis Chamaco 9/18), que sustituyó a Cubillo (2º10/19), un torete anovillado, algo flojo de remos. Fantasmón justificó su nombre: rehuía el capote y si entraba, pues, con muy mala leche, como los mansos. Añadimos a esto su falta de fuerza, y tenemos una faena desajustada y algo premeditada. Además, más larga que un día sin pan, como dirían los clásicos. La estocada defectuosa saliéndose de la suerte. Su segunda faena fue breve por desgracia: Burraco.MG (5º10/19) fue un toro mejor que pintado. Una belleza con trapío. Mas tenía un defecto: fue demasiado listo. El torero lo quiso abordar por los pases de salón y topó con un toro que aprendía los trucos de memoria. Espada salió herido. Juan Leal se puso a lidiarlo y hubo un desconcierto feo entre el palco, el público y los protagonistas. Leal entró toreando por hermosos y eficaces doblones, para dominar a la bestia. Le cortaron la faena con la esperanza de que volviese Espada y luego el público protestó porque quiso aprovecharse de la desgracia de un compañero… ¿Se puede concebir una apreciación más analfabeta del papel que director de lidia? Una vergüenza.

Isaac Fonseca se plantó en el medio del ruedo para citar a Liriquillo (3º11/19). Mucho aguante y mucho cuajo hay que tener para esto. Esta tanda salió redonda. Al recuperar la verticalidad, Fonseca tuvo que ir ajustándose al bicho resabiado: cada vez menos distancia y cada vez más peligro. Lo cuajó por ambas manos, intercaló un bello afarolado y metió la espada hasta las cinchas. Una oreja. La esperanza de la Puerta Grande se vio truncada por Pensativo (6º Torrestrella 11/18). El animal, mansurrón de libro, iba estudiando el terreno y a los protagonistas. Fonseca lo abordó con el capote con gran sabiduría y mando, pero con la pañosa se dejó engañar: el bicorne avisó varias veces que iba a por él, pero el diestro se confió y acabó prendido por la chaquetilla y con una cornada en la espalda. Juan Leal se hizo cargo del animal con el pundonor que le caracteriza.

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