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CRÓNICA TAURINA

Las Ventas. Corrida de la Beneficencia: la deslucida Puerta Grande

Las Ventas. Corrida de la Beneficencia: la deslucida Puerta Grande
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(Foto: EFE/Daniel González)
lunes 10 de junio de 2024, 08:34h

La tarde de Beneficencia fue muy triste. Desoladora. La plaza con escuetos adornos, pero llena de espectadores, entre los cuales estuvo la infanta Elena en su correspondiente palco real. Los animales de Garcigrande demostraron un gran fracaso de las ganaderías “cómodas”: flojos, deslucidos, de varias camadas, remendadas por uno de El Pilar. Añadimos a esto las varas muy malas, al animal pasado y recargadas, y tenemos una desolación del mano a mano entre Sebastián Castella y Fernando Adrián. Mal sabor de boca deja la presidencia y los veterinarios que aprobaron el ganado.

Sebastián Castella comenzó con Achampanado (1º 11/18) con intención de veroniquear de rodillas, pero todo se quedó en andares hincado de hinojos. La muleta llevaba al toro ceñido, hubo lugar para adornos y desplantes, pero se trascendía la poca calidad del enemigo. La espada no entraba. Holandero (3º El Pilar 1/19) fue otro ejemplar de pocas cualidades reseñables. Lo mejor fue la decisión del diestro en abreviar la monótona faena. Un pinchazo y una entera. Descabello certero. Pistolero (5º 4/20) se cae en los primeros capotazos, después de las malas varas no le quedaba nada de fuerza. Así salió la faena: floja. El animal se doblaba al rematar cada tanda ya fuera con la diestra o la siniestra. Castella hacía gestos pidiendo paciencia. Desacertado. El bicho acabó encogido y rendido antes de la estocada.

Fernando Adrián con dos Puertas Grandes en Las Ventas, hoy conquistó la tercera. El primer trofeo llegó con Mediodía (2º11/19), matado por un estoconazo. Su faena fue un conjunto de los lugares comunes del toreo “espectacular” tan de moda: estatuarios por la espalda, circulares de tirón, sin ajustarse al temple de la embestida, unos desplantes vistosos. Limonero (4º 2/19) debió de ser cambiado: un animal invalidó iba cayéndose de un lado para otro. Lo colearon, lo reanimaron y Adrián no tuvo entendederas para abreviar. Una estocada entera. Bromista (6º11/18) tampoco iba sobrado, pero resultó el mejor ejemplar de la tarde. La faena repleta de pases premeditados, muchas rodillas, varios pases por la espalda y unos cuantos circulares. El público estaba encantado de olvidarse del tedio de la tarde y aplaudió de pie. Un epílogo por doblones y unos naturales de rodillas, rematados por un pase de pecho. La primer estocada más defectuosa imposible por la ejecución o por el toro, pero a la segunda entró entera. Otra oreja.

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