Partido pasivo de la Albiceleste, que apretó lo justo para marcar (2-0). El '10' resolvió con dos pases decisivos. Buenas sensaciones para los canadienses.
La Copa América, el torneo que inauguró el actual ciclo triunfal del Argentina, alzó su telón este viernes. Lo hizo en Atlanta, Estados Unidos, ante un público enfervorecido por un motivo claro: la presencia de Lionel Messi. El astro de 36 años (cumplirá 37 este mes) está todavía reflexionando si éste será su último campeonato vistiendo la camiseta de su país antes de retirarse. Porque su físico ya no responde como antaño y las molestias se acumulan. Casi no ha jugado con Inter de Miami para poder llegar bien a estas semanas. Y convertise en el jugador que más partidos ha jugado en la historia del campeonato continental (35).
Lionel Scaloni ha sido claro al respecto y ha aconsejado al aficionado al fútbol que "disfrute" de la leyenda porque no le queda mucho en activo. Cuesta aceptar esa realidad, pero la situación es tozuda. El zurdo se encuentra feliz e irá decidiendo sobre la marcha. Y mientras tanto, toca trabajar. Esta madrugada decidió el debut de la 'Albiceleste' ante Canadá con dos pases sensacionales que significaron los goles de un partido en el que la intermitencia dominó a su seleccionado.
Argentina templa, Canadá se rebela
Salieron faltos de intensidad, hecho que aprovecharon los norteamericanos para desafiar al favorito. Los canadienses acaban de contratar a Jesse Marsch como seleccionador con el único objetivo de que construya un proyecto ilusionante de cara al Mundial de 2026, en el que serán anfitriones. El técnico estadounidense, que se ha desarrollado bajo el paraguas de Red Bull -dirigió al Salburgo y al Leipzig-, ha rejuvenecido la plantilla y consiguió que sus jugadores empatasen a cero con Francia en el último amistoso.
Su idea se basa en un fútbol físico y vertical, que amortice el balón parado y la velocidad en transición. Ese es el plan con el que se ha estrenado en esta Copa América. Saltaron al maltrecho césped con ambición y rebeldía, y avisaron a los tres minutos con un chut de Cyle Larin que detuvo el meta Emiliano Martínez. El atacante del Mallorca lució como faro, jugando de espaldas y aguantando balones que propiciaban segundas jugadas. Es una pieza clave en el esquema canadiense, casi tanto como Alphonso Davies.
Compitieron con la defensa adelantada y sin presionar, hecho que invitó a los argentinos a buscar desmarques de ruptura y pases en profundidad, a la espalda de la zaga rival. Los sudamericanos recurrieron a esa fórmula pero no obtuvieron éxito por la astucia del protagónico portero Crépeau. Sea como fuere, les costó abrir a la zaga oponente. Messi y Ángel Di María quisieron comandar los avances, mas le faltó tensión y ritmo a la circulación de su delegación. Compitieron por debajo del compromiso que se les presupone y eso dio alas al humilde equipo norteamericano.
Sin embargo, eso no resta veneno a las individualidades argentas. En plena apatía, un córner canadiense acabó en pérdida infantil de Koné cuando era último jugador -estuvo muy desacertado el jugador del Watford- que confluyó en la larga y solitaria conducción de 'El Fideo' y la parada de Crépeau en el mano a mano posterior -minuto 9-. Jugó a chispazos el favorito y mientras tanto la garra de los 'canucks' provocó varios remates hacia el arco del 'Dibu'. Gozaron de disparos desacertados como el Buchanan -minuto 30-, de remates bloqueados por la retaguardia argenta y de un cabezazo picado de Eustáquio frenado por Emiliano -minuto 44-. Y Lisandro Martínez salvó a los suyos al taponar el intento de Larin en el área pequeña a pase de Davies -minuto 32-.
Igualdad
El lateral de Bayern, relacionado con el Real Madrid, resplandeció en las escasas subidas que protagonizó desde su lateral. Posee una aceleración incomprensible y achicó a Nahuel Molina en cada incorporación. El carrilero del Atlético y su colega de la otra banda, el sevillista Acuña, han completado temporadas discretas en sus respectivos clubes, pero Scaloni respeta su titularidad en el ecosistema nacional. Así se forja la roca granítica que conquistó el Mundial de Catar.
No subiría sus revoluciones Argentina antes del descanso. Combinó con lentitud hasta rozar la parsimonia, dando permiso a sus rivales para salir desde atrás con fluidez. Sólo amenazaron con un centro venenoso de Acuña que no encontró rematador -minuto 27- y en el tramo cercano al intermedio De Paul centró para el cabezazo cruzado de Mac Allister que detuvo Crépeau -minuto 40-, Messi remató a las nubes -minuto 45- y el voluntarioso Julián Álvarez regateó al meta pero chutó sin fuerza ni ángulo -minuto 46-.
Se marcharon a vestuarios con el dominio de la posesión pero habiendo concedido cinco remates. Un saldo pobre dado el notable favoritismo con el que afrontaban este encuentro. Scaloni les debió leer la cartilla porque en la reanudación sí jugaron con el tempo necesario para dañar al riguroso cierre canadiense. Y tardaron cuatro minutos en marcar. Fue a partir de un pase en corto de De Paul que controló Messi en la mediapunta, el '10' se inventó un pase magistral al hueco, Mac Allister se adelantó al meta -que le arrolló- y Julián embocó el balón suelto a placer -minuto 49-.
La diana llegó rápido, en pleno respingo de una 'Albiceleste' que cuando quiso hirió de verdad. En lo sucesivo dispuso de la sentencia varias veces, con la circulación rápida entre el faro del Liverpool y 'La Pulga' que derivó en la volea de Álvarez que sacó Crépeau con una estirada -minuto 51-; o con el saque larguísimo del 'Dibu' que ofreció a Messi un cara a cara con el portero mal concluido por el ocho veces Balón de Oro -minuto 65-. No fue le acompañó esta noche la puntería al zurdo -se dejó otra llegada clara al cruzar demasiado su vaselina, minuto 80-.
Messi resuelve
Sobrevivieron 'Les rouges' gracias al mejor jugador de su colectivo, su guardameta -30 años, Portland Timbers-, y fueron a por el empate con valentía. Asumiendo riesgos. Marsch suplió al gris Buchanan -muy suplente en el Inter, parece una sombra de lo que mostró en su etapa en el Brujas- y metió en cancha al fulgurante Shaffelburg, amén de colocar a Davies como extremo. Esos matices y la renovada relajación argentina bastaron para terminar confeccionando un asedio... sin colmillo. Perdonaron el subrayado Jonathan David -testarazo alto con todo a favor, minuto 67- y Davies -derechazo fuera desde el pico del área -minuto 74-, y Romero repelió, providencial, otro intento de Larin -minuto 76-.
Ante los colosos no caben las imprecisiones cuando se disponen de oportunidades. Esta lección quedó inscrita en el espíritu de esta buena versión de Canadá. Finalmente se impuso la lógica de la distancia enorme de categoría, con Messi como notario. Primero puso en vuelo dos faltas laterales deliciosas que Otamendi no supo conectar con acierto y después le regaló a Lautaro Martínez el 2-0. En una transición, indetectable entre líneas, pintó una asistencia al espacio para que el delantero del Inter marcase. El 'Toro', que había marrado un cara a cara con Crépeau, sigue en la lucha por la titularidad al tiempo que Lionel, que jugará cuanto quiera, se despidió con un libre directo centrado. En unos días, nuevo capítulo para seguir disfrutando del rosarino.
Ficha técnica
2- Argentina: Emiliano Martínez; Acuña (Tagliafico, min. 89), Lisandro Martínez, Romero, Nahuel Molina (Montiel, min. 89); Paredes (Otamendi, min. 76), Mac Allister, De Paul; Di María (Lo Celso, min. 68), Messi y Julián Álvarez (Lautaro Martínez, min. 76).
0- Canadá: Crépeau; Alphonso Davies, Cornelius, Bombito, Johnston; Eustáquio, Koné (Osorio, min. 86), Millar (Russell-Rowe, min. 86), Buchanan (Shaffelburg, min. 60); Cyle Larin (Laryea, min 80) y Jonathan David.
Goles: 1-0, min. 49: Julián Álvarez; 2-0, min. 88: Lautaro Martínez.
Árbitro: Jesús Valenzuela (Venezuela). Amonestó a De Paul, Koné, Lo Celso y a Cornelius.
Incidencias: partido correspondiente a la 1ª jornada del Grupo A de la Copa América 2024, disputado en el Mercedes-Benz Stadium (Atlanta, Estados Unidos).