Un gol del delantero suplente en el 88 da la clasificación a los de Scaloni (1-0). Messi, tocado y el 'Dibu', providencial. Los chilenos defendieron con todo y pudieron ganar. Se la jugarán contra Canadá.
Perder dos finales de Copa América consecutivas ante el mismo rival, y en cuestión de dos años, imprime a fuego, como no puede ser de otro modo, una rivalidad íntima en las dos selecciones implicadas. Eso es lo que le ocurrió a Argentina con Chile, que se destapó como su imprevista 'bestia negra' en los años 2015 y 2016. De la última final salió Lionel Messi hundido. Llegó a proclamar que no volvería a jugar con la camiseta de su país. Así de hondo caló este naufragio en el mejor futbolista que jamás haya existido.
El aroma resultante de ese evento parecería haber quedado impregnado en el estadio donde ocurrió todo, el Metlife Stadium de Nueva Jersey. Allí se jugó la mencionada Copa América Centenario y sobre ese césped combatieron esta madrugada algunos de sus protagonistas. El zurdo legendario se presentó este miércoles con sus compañeros, esos con los que ha conquistado el continente y el Mundial desde 2021, con Lionel Scaloni a los mandos. El pedigrí eufórico ganado es muy distinto al de aquellos fracasos y el combinado chileno también ha cambiado... a peor. Pero el choque vivido esta noche ha recodado a ese histórico capítulo.
Porque unos y otros tienen cuentas pendientes. Es inevitable. Claudio Bravo, Alexis Sánchez, Eduardo Vargas, Mauricio Isla y Messi fueron titulares hoy y entonces. Y todos ellos se desfondaron para honrar el recuerdo que dejó sabores dispares, según la trinchera. El Chile actual es gestionado, desde enero, por Ricardo Gareca. Se encuentra en una transición complicada, pues no hay en las hornadas juveniles un talento similar a la generación dorada. El técnico quiere verticalidad y orden táctico, por eso ha prescindido para el cambio de guardia de Arturo Vidal y Gary Medel.
Guerra de guerrillas constante
El 'Tigre' ha tomado las riendas de un equipo que no se ha clasificado para los dos últimos Mundiales, lo que significa que no tiene un trabajo fácil por delante. Debutaron el pasado sábado con un empate a cero frente a Perú que dejó dudas. Les cuesta mucho marcar goles porque su esquema pretende replegar (o presionar, según el caso) y salir a la contra con explosividad, y le faltan atacantes veloces. Siguen en punta Alexis (35 años) y Vargas (34 años), hecho que limita la rapidez pretendida para las transiciones. Ahí amanece, en ese rol de faro ofensivo y guerrero, Víctor Dávila (25 años, CSKA Moscú). Aunque todavía le queda tomar altura.
Con esta 'Albiceleste' enfrente, la 'Roja' no ha tenido dudas: había que ceder metros y morder con agresividad. Sobre todo a Messi, al que persiguieron con ahínco y dureza, lanzándole cuerpos, entre Suazo, Echevarría y Erick Pulgar. El ardor con el que se manejó el repliegue chileno estuvo patrocinado por el colegiado, que aplicó un arbitraje permisivo, de sello latinoamericano. Se compitió desde el plano físico por encima del técnico y ahí se igualan las fuerzas. La red de ayudas pensada por Gareca alcanzó a frenar a sus rivales de inicio.
Pero la gran virtud de Scaloni desde su advenimiento no es otra que la mentalización de sus muchachos. No hay nadie, en todo el planeta, que presione tras pérdida como el escuadrón que ha construido. Maravilla la capacidad de tender emboscadas al poseedor del balón, con varios argentinos esprintando en su dirección. Esta faceta amordaza al más pintado y dejó a los chilenos en cero remates antes del descanso. Sólo se llevaron al paladar un centro de Isla en el que Romero dio un manotazo en la cara a Dávila y pidieron penalti -minuto 4-. Ni el trencilla ni el VAR hicieron caso.
En el otro campo Argentina goza de una salud impresionante. Busca siempre generar superioridad con los carrileros bien abiertos para dividir por dentro, entre líneas. Esta vez le tocó a Enzo Fernández dar agilidad a la circulación, mas no alcanzó a conseguir el objetivo. El ritmo de pase no erosionó al muro oponente hasta el último tramo del primer acto, cuando los argentos aceleraron de manera definitiva. Hasta entonces, produjeron poco más que un par de disparos inocuos del voluntarioso Julián Álvarez -no negocia una carrera-, De Paul y de Nico González (titular para dar descanso a Di María).
Chile resiste pero Lautaro decide
A partir del minuto 35 el discurrir más o menos plácido del rigor chileno se tornó en seria incomodidad. Aumentaron los decibelios los favoritos, con una armonía eléctrica en los pases, y apareció Messi. El astro, tratado de la cara interna de su muslo derecho, dio la salida al vendaval con un latigazo desde 25 metros que se topó en el poste -minuto 37-. El chispazo del genio dio paso al centro venenoso de Molina que casi se cuela Pulgar -minuto 38- y a los remates seguidos de Mac Allister, Julián y De Paul. En vestuarios, el balance era ya de 13 remates a cero.
Y la reanudación no varió el aspecto que había tomado el encuentro. La 'Albiceleste', colosal, siguió con el pie en el acelerador. Nada de Chile en ataque y activado el canal natural de llegadas al arco de Bravo. La 'Roja' no alcazaba más que a interrumpir con faltas. No podía girar el juego rápido para escapar de la presión -sus mediocentros no poseen esa virtud- y cada vez estaba más recluida. En ese entuerto Bravo comenzó a vestirse de salvador, con 41 años. En el 50 repelió como pudo un cañonazo de Molina -a pase del clarividente '10'-, en e 57 detuvo el remate fallido de Mac Allister tras un centro delicioso de 'La Pulga' y en el 61 desvió al larguero un trueno del participativo Nico González.
Resistieron los chilenos con problemas, pero resistieron. Se granjearon la confianza del que gana convicción en el proyecto a través de las batallas de postín -superando al baja de Valdés a pesar de lo grisáceo del rendimiento de Osorio- y fueron a por la victoria. Esperaron su turno y a partir del minuto 70 adelantaron líneas y los pelotazos hacia los delanteros empezaban a dar réditos en forma de segundas jugadas, con Dávila subrayado. Y, cosas del fútbol, a pesar del encierro previo pudieron ganar. Echeverría no coronó su excelente partido con un gol porque 'Dibu' Martínez se lo impidió, sobre la línea, dos veces -minutos 73 y 76-. Mención especial para la segunda parada, rebosante de reflejos.
Gareca movió el banquillo en busca de un espaldarazo con sello de triunfo, dando entrada a Núñez por Pulgar, pero del otro banquillo salieron Lo Celso, Lautaro Martínez, Di María, Acuña y Montiel. Campeones del mundo. Ese desnivel en el fondo de armario acabó por dictar el resultado de este peleado partido. Romero perdonó un centro maravilloso de 'El Fideo' y en la siguiente aproximación, en el minuto 88, Messi intentó el gol olímpico. Bravo aguantó la picardía y en el córner sucesivo tapó un remate de Lo Celso bajo los palos, mas no capturó el rechace que embocó Lautaro. El MVP de la Serie A italiana, que es suplente en Argentina. Es su segundo gol crucial en este torneo. El de esta madrugada, en el chut 21º de su delegación, sabe a gloria.
Ficha técnica
1- Argentina: Emiliano Martínez; Tagliafico (Acuña, min. 83), Lisandro Martínez, Romero, Nahuel Molina (Montiel, min. 83); Enzo Fernández (Lo Celso, min. 64), De Paul, Mac Allister, Nico González (Di María, min. 73); Lionel Messi y Julián Álvarez (Lautaro Martínez, min. 73).
0- Chile: Claudio Bravo; Gabriel Suazo, Paulo Díaz, Igor Lichnovsky, Mauricio Isla (Nicolás Fernández, min. 87); Erick Pulgar (Marcelino Núñez, min. 76), Echeverría, Víctor Dávila, Darío Osorio; Aléxis Sánchez (Bolados, min. 65) y Eduardo Vargas (Brereton Díaz, min. 87).
Goles: 1-0, min. 88: Lautaro Martínez.
Árbitro: Andrés Matonte (Uruguay). Amonestó a Gabriel Suazo y a Mauricio Isla.
Incidencias: partido correspondiente a la 2ª jornada del Grupo A de la Copa América 2024, disputado en el Metlife Stadium (Nueva Jersey, Estados Unidos).