Empieza la Cumbre del G-20
sábado 15 de noviembre de 2008, 01:31h
La cumbre financiera de Washington arrancará en las próximas horas. Los representantes del G-20 se congregan para debatir sobre la crisis actual del sistema económico mundial y buscar soluciones comunes. Los líderes mundiales se reunirán en el National Building Museum para intentar alcanzar un acuerdo sobre el sistema financiero internacional. Los más optimistas (o necesitados) esperan una reforma real del sistema financiero y una respuesta contundente a la recesión mundial. Una situación que obliga a los Gobiernos nacionales a reaccionar y a buscar soluciones concretas y a largo plazo.
La cumbre debe ser vivida con realismo: "No podemos esperar un milagro de esta cumbre", alertó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso. Y con realismo, es lícito esperarse otros futuros encuentros para abordar de forma completa el problema. Sin embargo, respeto a este primer encuentro, cabe la pena esperar que los líderes de las economías mundiales discutan alrededor de iniciativas públicas concretas, inmediatas y coordinadas para ayudar a familias y empresas de cualquier país del mundo. La crisis obliga a las “potencias” a proponer también una amplia reforma en la regulación de los mercados financieros.
La Cumbre, organizada bajo la presión y el deseo de la Unión Europea, presenta posturas diferentes y por lo tanto resulta difícil pensar que llegarán a un acuerdo, a una nueva “Bretton Woods”. La urgencia de adoptar medidas globales se mezcla con la reticencia de muchos países a patrocinar cambios. Así que, mientras algunos países apuestan fuerte por “rescribir” las reglas del juego, otros (con Estados Unidos en primis) defienden el libre mercado y no parecen dispuestos a ir “más allá”.
La cita del G-20 representa una oportunidad para dar un paso importante en la reforma del sistema mundial. La reforma debe investir también a los organismos internacionales económicos: el Fondo Monetario Internacional (FMI) debe adoptar el papel de comisario de las finanzas mundiales y estabilizar los mercados financiaros. La coordinación entre esos organismos y los países es útil y necesaria para el buen funcionamiento de la economía mundial. La burbuja financiera, la crisis cíclica del sistema monetario y los problemas que ha mostrado la economía mundial deben contar con respuestas concertadas y efectivas. Por eso, la reunión debe abogar por una vía intermedia, a medio camino entre lo que se ha llamado "capitalismo cowboy" y un sistema en el que el FMI se convierta en un regulador global con poder sancionador.
Finalmente, la reunión debe ponerse como objetivo impulsar el papel de la supervisión internacional y la regulación de las agencias de calificación, estableciendo un código de conducta para ejecutivos de compañías financieras.