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TOROS

Crónica taurina. San Fermín: la Puerta Grande de Colombo

Crónica taurina. San Fermín: la Puerta Grande de Colombo
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(Foto: EFE)
domingo 14 de julio de 2024, 23:08h
Actualizado el: 17 de julio de 2024, 18:37h

Los toros de Miura, enormes y zancudos, desplegaron una variedad de comportamientos y pelajes. Hubo tres con hechuras abuyeadas, un sutil recuerdo de los comienzos como tratante del ganado manso de su fundador, Antonio Miura. Todos quienes pisaron hoy la plaza se arrimaron los machos. Miguel Murillo fue sorprendido por un morlaco que se asomó más allá del burladero.

Antonio Ferrera no baja la guardia y ejerce de director de la lidia, pendiente de todo. Un enorme Estornino (1º 12/19) no tuvo cualidad de embestida, manso y pendiente del torero, sólo se dejó llevar por pases aislados, el diestro lo hizo adornándose con molinetes. La espada a la segunda, desprendida. Chirrino (4º 12/19) fue un marrajo malo. Pero aquí estaba Ferrera para sacarle los quilates del toreo puro. Lo llevó al caballo con arte, hizo un quite a pies juntos. Los trincherazos para ahormar la cabeza del bicho, pero iba gazapeando un poco y protestando mucho. El diestro engarzó pase por pase, unos de rodillas, pero el toro no tuvo casta. Estocada entera.

Tahonero (2º12/19) de Manuel Escribano fue citado a porta gayola, pero inmediatamente se partió la cepa del pitón por arremeter a un capote traicionero, echado detrás del burladero. Salió un manso de Sabanito (2ºbis Cebada Gago 1/19). El malaje no se dejó: repartía cabezazos a diestra y siniestra. Escribano estuvo firme y dejó un estoque hundido entre las agujas, saliendo ileso de un último derrote feo. Dobladores (5º1/20) no hizo ni caso a Escribano esperando en la puerta de los chiqueros. Al caballo lo llevó por chicuelinas de paso y pone las banderillas aguantando mucho, sobre todo, al quiebro. Lo llamó desde el centro del ruedo se lo pasó por la espalda y continuó con tandas breves, pero henchidas de torería. Adornos, un desplante oportuno y la estocada hasta las cinchas. Una oreja.

Jesús Enrique Colombo protagonizó dos tercios de banderillas con Escribano, y también los puso en solitario. Con un poco más de precisión no tendrían precio. Con el capote hizo virguerías. La faena de Palmiteño (3º 1/20) fue seria. Y al toro de embestida corta. La estocada mereció una oreja. Pandereto (6º2/20), hondo y con bonita lámina, tuvo sangre. Veloz, acudía al cite independientemente de las distancias. Colombo se acopló sin probaturas y logró conducir el ahínco de su contrario. Al hacer un afarolado se expuso demasiado, juzgándosela. Alargó tanto la faena que las manoletinas se dieron al toro refugiado en las tablas. La estocada fue fulminante. Dos orejas.

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