Los de Puigdemont ponen a Sánchez contra las cuerdas y dejan en el aire los Presupuestos para 2025.
El Gobierno de Pedro Sánchez sigue contando por derrotas sus batallas parlamentarias. El Congreso ha rechazado dos de su principales propuestas para el 'superpleno' de este martes: la aprobación del techo de gasto, clave para los Presupuestos de 2025, y la reforma de la ley de extranjería.
Los Presupuestos, en el aire
Tras renunciar a aprobar los Presupuestos de este 2024 por coincidir con las elecciones catalanas, en Moncloa observan ahora cómo desde el partido de Carles Puigdemont vuelven a darles la espalda. Junts ha votado en contra de la senda de estabilidad, lo que supondrá la devolución al Gobierno de las metas de déficit y deuda, así como del techo de gasto de 2025 al que acompañan.
Desde Junts justifican este rechazo por la baja ejecución de presupuestos anteriores en Cataluña y ha explicado que el Gobierno no podrá contar con los siete votos de Junts para la tramitación de los Presupuestos de 2025 hasta que esta situación se revierta.
La votación se produce un día antes de la reunión que mantendrán mañana miércoles en Barcelona el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat en funciones, Pere Aragonès.
La falta de apoyos de Junts, que deja al Ejecutivo sin votos suficientes para sacar adelante la senda de estabilidad, complica el calendario presupuestario, ya que obligará al Gobierno a aprobar una nueva senda e iniciar de nuevo el procedimiento parlamentario.
De acuerdo con la Ley de Estabilidad Presupuestaria, el rechazo de la senda de estabilidad obliga al Gobierno a aprobar, en un plazo de cuatro semanas, unas nuevas metas para su posterior remisión al Congreso, que la próxima semana inicia su parón de agosto.
En caso de que esa segunda senda resultara aprobada, tendría que pasar al Senado, donde todo apunta a que sería rechazada con la mayoría absoluta del PP, lo que obligaría a devolverla al Senado para que levante ese veto, un proceso que llevaría varias semanas.
Hasta que no haya una senda de estabilidad el Gobierno no puede presentar los presupuestos de 2025, algo que debería hacer antes de final de septiembre para que se tramiten en las Cortes en los últimos tres meses del año y entren en vigor el 1 de enero próximo.
El Gobierno no ha aprobado ningunos presupuestos en esta legislatura, ya que renunció a presentar los de 2024 tras la convocatoria de elecciones en Cataluña, ya que esto complicaba la negociación con sus socios.
La reforma de la ley de extranjería
Por otro lado, el Congreso ha tumbado este martes la toma en consideración de la propuesta del PSOE, Sumar y Coalición Canaria para reformar la ley de extranjería con el objetivo de establecer un reparto vinculante de menores migrantes no acompañados entre las comunidades autónomas para aliviar zonas tensionadas como Canarias.
Con 177 votos en contra, 171 a favor y 1 abstención, el intento de tramitar esta propuesta en la Cámara Baja ha fracasado al no haber contado finalmente con el apoyo del PP, que había advertido de ello si no se tenían en cuenta sus exigencias, ni de Junts.
Las negociaciones con ambas formaciones se han prolongado durante toda la jornada hasta la votación, pero finalmente no han acabado en acuerdo para comenzar a tramitar la reforma.
Durante el debate de esta mañana, el PP había criticado duramente la propuesta, tachándola de "nimia" y un "chantaje" a su formación y asegurando que, después de lo escuchado en el pleno por parte de los grupos promotores de la iniciativa, era "casi como de broma" que esperaran un sí por su parte.
De hecho, su diputada, Ana Alós, ha pedido al PSOE, Sumar y Coalición Canaria que retirasen la propuesta, convocasen una Conferencia de Presidentes de forma "inmediata" y un pleno monográfico para debatir tema de inmigración: "Pónganse de verdad a negociar si tienen voluntad para ello", ha señalado.
El Gobierno y Coalición Canaria tampoco han podido atar los apoyos con lo socios de investidura debido a la negativa de JxCat, que ya había advertido esta mañana de su oposición a "seguir sobresaturando Cataluña y tensando la convivencia" de la región.
Estas eran las dos opciones que tenían los proponentes abiertas para sacar adelante la tramitación, toda vez que el no de Vox era inamovible.
Se abre ahora un nuevo escenario sobre el que el Gobierno central no ha querido pronunciarse hasta ahora, a la espera de conocer el voto final del PP.
Canarias ha defendido durante los últimos meses que se apruebe esta reforma por real decreto, lo que permitiría comenzar con los traslados de jóvenes inmediatamente, pero el Gobierno ha querido evitar esta alternativa porque después habría que convalidar este decreto en las Cortes y, si se tumba entonces, podría crear inseguridad jurídica para los menores ya afectados.
Sin embargo, el portavoz parlamentario de Sumar, Íñigo Errejón, ha asegurado hoy en declaraciones a los medios que si la tramitación no salía adelante en el pleno, el Gobierno lo sacaría por decreto porque ese es el "mandato" que han recibido y lo van a cumplir.