El prófugo golpista Carlos Puigdemont vendió a Pedro Sánchez los siete escaños de centro...
El prófugo golpista Carlos Puigdemont vendió a Pedro Sánchez los siete escaños de centro derecha que tiene en el Congreso de los Diputados a cambio de una ley de Amnistía que le permitiera regresar en triunfo a Cataluña; y la instalación en la presidencia de la Generalidad, con el apoyo socialista tras elecciones autonómicas.
Resulta que la ley de Amnistía, gracias a las decisiones en el Tribunal Supremo del magistrado Llarena, prestigioso juez independiente, mueve en la incertidumbre el retorno de Puigdemont; y en las elecciones autonómicas resultó vencedor Salvador Illa, que se resiste como una pantera de Java a ceder su victoria para que Sánchez se mantenga unos meses más en la silla curul de Moncloa.
Total, el prófugo golpista ha decidido descargar una primera bofetada sobre Pedro Sánchez golpeándole en el pleno rostro de los Presupuestos Generales del Estado. La consternación ha sacudido el palacio de la Moncloa. Pedro Sánchez hace piruetas sobre la cuerda floja de una veintena de partidos, los catorce de Sumar, Podemos, el BNG gallego y los cuatro secesionistas vascos y catalanes, dos de derechas, el PNV y Junts, y dos de izquierdas, Bildu y ERC. Los observadores más sagaces apuestan a que Sánchez se estrellará de forma inevitable. Pero el presidente del Gobierno ha demostrado una insólita habilidad para mantenerse en el poder. Y ahí está todavía. En equilibro sobre la cuerda floja, a pesar de los zarandeos a los que está sometido.
El último, y tal vez más grave, es el no de Puigdemont al primer paso para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Nadie sabe lo que en realidad piensa Pedro Sánchez sobre las aspiraciones de Salvador Illa, al que apoya con la boca chica, si bien nadie descarta un “cambio de opinión” en cualquier momento. Las bolas malabares pueden caer en cualquier dirección. Lo más cierto, en todo caso, es el estrépito de la bofetada que el prófugo golpista acaba de descargar sobre el rosto de nuestro atribulado presidente del Gobierno.