El Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el general José Julio Rodríguez,
ha pospuesto para "más adelante" la posibilidad de ampliar el tiempo de estancia de los militares que participan en misiones internacionales, que actualmente es de cuatro meses.
Rodríguez ha hecho estas manifestaciones a los periodistas en Valencia, después de intervenir en la 54 Asamblea Parlamentaria de la OTAN que celebra este domingo su segunda jornada de trabajos, marcados entre otros temas por el análisis del terrorismo internacional, el papel de la mujer en los ejércitos o la seguridad ambiental.
El JEMAD ha considerado necesario
buscar un equilibrio respecto al tiempo que los militares deben permanecer en los países donde se llevan a cabo misiones internacionales, una decisión "técnica y operativa que hay que mirar más adelante", ha dicho.
No obstante, ha querido dejar claro que lo importante es el compromiso con las operaciones en el exterior, "con independencia de cuándo se rota", aunque ha reconocido que existe un debate sobre el asunto y que algunas voces apuntan a un despliegue más largo, si bien el actual periodo es políticamente aceptable.

"Lo importante son los resultados, que se cumpla con la misión adecuadamente", ha concluido el general, para quien la continuidad en los relevos es también necesaria.
Ya en su intervención en la Comisión de Defensa y Seguridad de la Asamblea, donde
se ha rendido tributo a los dos militares españoles fallecidos hace una semana en un atentado en Afganistán, Rodríguez ha resaltado el proceso de transformación del Ejército español, ahora profesional, "muy capacitado" y con el tamaño adecuado.
A pesar de ese cambio en las Fuerzas Armadas españolas, al menos
hasta 2017 no habrá ninguna mujer general enéstas, aunque la incorporación de las féminas al Ejército se produjo hace ya veinte años.
En el debate, Belén Caballud, coordinadora del Observatorio de la Mujer de las Fuerzas Armadas, ha pronosticado este dato, pese a que la
presencia femenina tiene ya veinte años de historia y actualmente representan el 12,3 por ciento del total de efectivos.
Las mujeres en el Ejército ha sido una de las cuestiones que hoy se han debatido en el seno de la 54 Asamblea Parlamentaria de la OTAN, donde han intervenido el vicealmirante Javier Pery y la coordinadora del Observatorio de la Mujer en las Fuerzas Armadas, Belén Caballud.
La experiencia exigida para acceder al máximo puesto de carrera militar oscila entre los 20 y 25 años, según ha explicado Pery, quien ha recordado que todavía las mujeres militares no han completado esa parcela de oficio, pero "lo harán pronto".
No obstante,
España sí es uno de los países pioneros en la puesta en marcha de medidas para garantizar la igualdad efectiva de hombres y mujeres en sus ejércitos y, así, Caballud ha explicado que las militares pueden acceder a todos los cuerpos y destinos.

Tanto es así que
hay mujeres, en concreto 13, en algunos puestos donde en otros países no está permitido, como en los submarinos, tal y como ha precisado Caballud. De representar el 0,1 por ciento del total de los efectivos, las mujeres han pasado a significar un 12,3 por ciento en la actualidad.
Un 63 por ciento de las féminas realiza sus funciones en el Ejército de Tierra, un 17 por ciento en Aire, un 16 por ciento en la Armada y un 4 por ciento en los Cuerpos Comunes.
Las mujeres representan el 6 por ciento del total de oficiales, el 1,5 de suboficiales y el 18 por ciento de tropa y marinería, ha comentado Caballud antes de destacar el alto número de mujeres que también son reservistas, personal civil voluntario que a tiempo parcial presta servicio a las Fuerzas Armadas.
Reestructuración del gasto militar ante las crisis alimentarias, ambientales y financierasTambién ha intervenido este domingo el director del Centro de Investigaciones sobre Desertificación, José Luis Rubio, quien ha reclamado que
la crisis medioambiental, energética y financiera que afronta el planeta
obligue a rectificar, con un examen de conciencia "muy serio",
"muchos comportamientos" como el gasto militar de los gobiernos.
Según Rubio, Premio Rey Jaime I de Protección del Medio Ambiente en 1996, muchos gobiernos deben "replantearse" el gasto que dedican a la defensa militar de sus países y tomar conciencia de que la Tierra tiene "recursos suficientes para todos", que "convenientemente gestionados" y con solidaridad harían que numerosos conflictos bélicos entre Estados fueran "innecesarios".
En su intervención, Rubio ha recordado que solo el 11% de la superficie del planeta puede ser considerado como suelo agrícola capaz de producir alimentos, con lo que los actuales 6.500 millones de personas que lo habitan "a duras penas" podrán alimentarse.
En este sentido, ha llamado la atención sobre la
necesidad de una nueva política de "seguridad ambiental" que, a través de instituciones como la OTAN, permita afrontar con rigor las posibles soluciones a estas disfunciones territoriales y, en concreto, a la progresiva desertificación que sufre el área mediterránea.
Esa degradación del suelo, según Rubio, conlleva la pérdida de recursos de subsistencia, de hambre y de desplazamientos forzados que no escapan de la política de defensa de los Estados implicados directa o indirectamente con ese fenómeno.

España, en su opinión, puede establecer fórmulas de colaboración que permitan encontrar "vías de subsistencia" en los países de origen de los desplazados y evitar así migraciones "forzosas".
"Esto no lo puede hacer solo un país, pero creo que la OTAN, en esta Asamblea, se ha mostrado sensible a estos temas y se pueden establecer mecanismos de cooperación internacional y de solidaridad", ha señalado.
Tras valorar la
"nueva alianza verde" que propugnan varios líderes mundiales para afrontar las crisis mundiales relacionadas con el medio ambiente y el modelo energético, ha advertido de que la tercera en liza, la financiera, debe forzar a actualizar las soluciones socioeconómicas vigentes hasta ahora.
Las fuentes alternativas de energía, la agricultura ecológica y la innovación pueden ayudar, a su juicio, a que se den determinados efectos de desarrollo económico en las zonas afectadas por la desertificación y la OTAN, según ha dicho, es un organismo "adecuado" para establecer vías de diálogo internacional que lleven a los gobiernos a adoptar esas medidas o soluciones "globales".
Riesgo de bombas radiactivasPor su parte, el experto en terrorismo internacional del Instituto Elcano Fernando Reinares ha alertado de la "cantidad ingente" de material "sensible" que está fuera del control de las autoridades atómicas mundiales y del riesgo "verosímil" de que los terroristas pudieran utilizar productos radiactivos.
Con el uso de las denominadas "
bombas sucias" -explosivos convencionales preparados para dispersar material radiactivo-, los integrantes del nuevo terrorismo global
podrían hacer "inhabitables" las zonas atacadas y "cuestionar a la autoridad política existente", ha respondido Reinares a un delegado británico sobre la posible amenaza de un atentado con material nuclear.
Asimismo,
ha descartado que ETA haya mantenido contactos con Al Qaeda porque no hay "ninguna prueba" que lo confirme, pero sí ha reconocido que entre la organización terrorista vasca y las FARC colombianas ha habido una "conexión".