El prófugo insta a Pedro Sánchez a evitar su "detención ilegal" y acusa a los jueces de "perpetrar un golpe de Estado".
El expresidente prófugo de la Generalidad
Carles Puigdemont ha reafirmado este sábado su intención de volver a Cataluña para asistir al próximo debate de investidura, aunque el candidato sea el socialista
Salvador Illa, y ha instado al Gobierno de
Pedro Sánchez a evitar lo que sería su "detención ilegal".
Tras semanas de discreto silencio, Puigdemont ha protagonizado este sábado un acto en Els Banys i Palaldà, en el sur de Francia, arropado por la plana mayor de Junts, coincidiendo con el cuarto aniversario de la fundación del partido y en vísperas del posible retorno del expresident, pese a que sigue pesando sobre él una orden de detención nacional al no haberse beneficiado aún de la amnistía.
Ante unas 2.200 personas, según la organización, el fugado responsable de 1-O ha denunciado un "complot judicial" por parte de ciertos jueces, a los que ha acusado de perpetrar un "golpe de Estado" al negarse a aplicar la ley de amnistía, y ha afirmado: "Cuando no la aplican, están cometiendo un delito, y espero que el Fiscal General del Estado persiga este delito, y espero que las autoridades eviten lo que sería una detención ilegal, arbitraria".
"Esto es lo que hacen los gobiernos democráticos cuando hay una parte del Estado que los desafía. No miran hacia otro lado, sino que cogen el toro por los cuernos, toman decisiones y dicen: 'Señores de la toga, así no puede ser'", ha recalcado el huido.
En su opinión, las resistencias judiciales a aplicar una ley aprobada por las Cortes representan un "desafío a la democracia" comparable al "golpe de Estado" de "los Tejero, Milans del Bosch y Armada". "Nos hemos de rearmar para confrontar este desafío grave", ha advertido Puigdemont, que ha acusado sin rubor alguno al Gobierno de Sánchez de "mirar hacia otro lado" ante esta "rebelión de los jueces".
Puigdemont ha reconocido que varias personas de su entorno le han expresado su "preocupación" ante la posibilidad de que, al regresar a Cataluña tras casi siete años huido de la justicia española, lo encarcelen, por lo que, según estas voces, "no vale la pena" volver ahora para asistir a un debate de investidura de Salvador Illa. Tras "agradecer de todo corazón" estas muestras de preocupación, ha remarcado que "la decisión de volver del exilio no será personal, sino que será política".
"Yo estaré, caiga quien caiga"
"Nadie lo podrá impedir. No habrá más campañas electorales en el exilio. Las próximas campañas electorales serán allí, y yo estaré, caiga quien caiga y le pese a quien le pese", ha exclamado.
Como ya proclamó en la campaña de las elecciones catalanas del pasado 12 de mayo, su intención es regresar coincidiendo con el próximo debate de investidura. "Mi obligación es ir al Parlament si hay debate de investidura. Yo debo estar ahí y solo un golpe de Estado podrá impedirme estar", ha reiterado.
Mientras ERC y PSC negocian un preacuerdo para la investidura de Illa, Puigdemont ha alertado de que "vienen días y semanas decisivos, críticos", ya que "hay una amenaza real de un gobierno presidido por la versión más españolista del PSC, mucho más cercano a lo que representa Josep Borrell" de lo que lo estaba José Montilla y "en las antípodas" de lo que representó Pasqual Maragall. Lo que debe hacer Cataluña, ha subrayado, es "salir de la cárcel de España".