De las más de 400.000 personas nacidas en Venezuela y mayores de edad que residen en España, sólo 24.770 pudieron inscribirse para votar en las elecciones, una cifra muy baja que, aún así, representa la tercera parte de todos los venezolanos habilitados para votar en el exterior, ya que en otros países hispaoamericanos que acogen más exiliados que España el régimen de Maduro ha puesto aún más problemas para registrarse.
Uno de los que se ha quedado fuera de la votación ha sido el opositor y exalcalde de Caracas Antonio Ledezma, que se mostró convencido de que la candidatura González Urrutia ganará las elecciones e hizo un llamamiento a las autoridades venezolanas y a los militares para que respeten el mandato de las urnas. "No es que no me hayan dejado votar, es que ni siquiera nos dejaron inscribirnos", ha declarado Ledezma a las puertas del Centro Cultural Fernando de los Ríos, en el barrio madrileño de Aluche.
El coordinador de la campaña de González Urrutia y María Corina Machado en España, Jose Antonio Vega, también se mostró esperanzado, aunque reconoció que "hay miedo, porque durante los últimos meses hubieron amenazas y detenciones entre los opositores". No obstante cree que "hay fuerza para afrontar las dificultades" y confía en que "todo acabe bien".
Centenares de personas se congregaron en las inmediaciones durante toda la mañana, entre voluntarios, observadores, representantes de la oposición residente en España y votantes que, una vez ejercido su derecho a voto, se quedaron en la zona con familiares y amigos, en un ambiente festivo.
"Yo vine con toda mi familia aunque solo puedo votar yo", señaló a EFE José, un ciudadano venezolano que tiene la nacionalidad española y pudo inscribirse en las elecciones sin problema. No le ocurrió lo mismo a los cuatro miembros de su familia que le acompañaban quienes, a pesar de residir legalmente en España, no lograron votar. "Pusieron muchas trabas a la inscripción, por eso los que podemos votar tenemos que hacerlo también por ellos", afirmó José.
A pesar de estas dificultades, el ambiente alrededor del colegio electoral de Madrid fue festivo y esperanzado durante las primeras horas de la jornada electoral, con grupos de amigos amenizando la espera con música, personas con banderas venezolanas, gritos de "libertad" y voluntarios repartiendo agua y ofreciendo información a quien la precisara.
"Hoy se un día histórico -dijo una electora a EFE- y probablemente es nuestra última oportunidad de un cambio. Es todo muy emotivo. Estoy muy emocionada. Si todo va bien, pronto podemos reunirnos todos los venezolanos, los que están dentro y los que estamos fuera".