FAES, la fundación que preside José María Aznar, ha realizado un análisis de la situación en Venezuela tras las elecciones presidenciales. "La putrefacción del chavismo", se titula el informe, que asegura que la comunidad internacional se enfrenta a un caso claro de "pucherazo" electoral que ni siquiera destacados líderes izquierdistas hispanoamericanos como Lula, Boric o Petro están dispuestos a legitimar.
"No solo la oposición cuestiona los resultados", afirma el análisis de FAES, "el presidente chileno Gabriel Boric los ha declarado “difíciles de creer”, añadiendo que Chile “no reconocerá ningún resultado que no sea verificable". En la misma línea se han pronunciado Argentina, Uruguay, Paraguay, Ecuador, Costa Rica, Guatemala, Panamá y República Dominicana, exigiendo el conteo de los votos".
"En la región nadie ha querido apostar por Maduro ni antes ni después de las elecciones. Tampoco Lula, tampoco Boric, ni otros líderes de la izquierda latinoamericana, continúa la fundación de Aznar, "es un triste privilegio de la izquierda española el erigirse en único avalista internacional de la dictadura chavista".
Y señala al ex dirigente de Podemos, Juan Carlos Monedero, "muy activo en la campaña de Maduro" y al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "erigido en interlocutor privilegiado han brillado de nuevo como paladines de una autocracia empobrecedora y sangrienta".
Dice FAES que "el silencio del Gobierno de Sánchez ante la expulsión de los observadores parlamentarios le retrata, por si a estas alturas hicieran falta acciones u omisiones vergonzosamente explícitas".
Califica de "vergonzosa" la "complicidad de cierta izquierda española incrustada en el Gobierno".
"Un PSOE abducido por sus socios populistas es incapaz de contribuir a articular la respuesta que ahora es perentoria y que España debería liderar en el ámbito internacional", concluye la fundación de Aznar.