"Va a ser bueno para el conjunto del Estado y muy bueno para Andalucía".
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha calificado este miércoles de "muy bueno" el concierto económico catalán solo un mes después de rechazarlo. "Va a ser bueno para el conjunto del Estadp español y muy bueno para Andalucía".
Durante un acto en Cádiz, Montero ha rechazado el término 'concierto económico catalán' para referirse al acuerdo fiscal con la Generalidad. "Ni es un concierto económico ni es una reforma del modelo de financiación", ha añadido este miércoles Montero.
Hace escasas semanas, la vicepresidenta primera rechazó públicamente el cupo catalán. Ahora, la titular de Hacienda se esfuerza en destacar que la "solidaridad" es la que preside el acuerdo, aunque no ha detallado en qué términos.
En una rueda de prensa con motivo de su visita institucional al Ayuntamiento de Rota (Cádiz), Montero ha añadido que el acuerdo "no supone ningún agravio para el resto de los territorios".
Además, ha criticado las contradicciones del PP en materia de financiación autonómica y lo ha emplazado a que, si presenta una propuesta, que sea una ley orgánica y no principios inspiradores del sistema con los que "todos están de acuerdo".
La ministra ha defendido que el pacto fiscal en Cataluña puede servir para "poder explorar otras rutas y caminos que permitan satisfacer la demanda de autogobierno de todos los territorios sin que implique quebrar la solidaridad del conjunto de los servicios públicos", y ha garantizado que "va a ser bueno para toda España y muy bueno para Andalucía".
A su juicio, una financiación singular, como la hay en Cataluña y también para Canarias o Baleares, es compatible con un modelo de financiación que sea justo y, en ese sentido, ha incidido en que el acuerdo catalán "arroja una nueva mirada sobre el sistema de financiación que puede tener interés para todo el territorio", dado que las posiciones hasta ahora de "máximos de las comunidades impiden llegar a un denominador común".
Por ello, ha sostenido que sería "bueno cambiar la mirada" en dos cuestiones como son la suficiencia de recursos y la igualdad en las prestaciones de los servicios públicos, ya que cuando una comunidad pide que su financiación se lleve a la media implica que no reconozca que el modelo tiene que distinguir algunas variables como la población, la dispersión e insularidad, entre otras.
Eso es "poner en cuestión el propio modelo", ha advertido Montero, quien ha emplazado a los partidos a "reorientar la mirada para avanzar" en la reforma del sistema de financiación de las autonomías, si bien ha considerado urgente "acortar el diferencial" entre la mejor y la peor financiada porque "no hay justificación para que haya 800 euros de diferencia por habitante".
Ha afirmado que miente quien acusa al Gobierno de "atentar contra la solidaridad" de los territorios porque los modelos de financiación siempre han estado presididos por una mayor autonomía fiscal y la solidaridad, entendida como la "aportación de todos los territorios para asegurar los servicios públicos vivan donde vivan" los españoles.
Por ello, ha lamentado que el PP haya hecho de la "confrontación con Cataluña el eje de su política" y le ha reclamado que cese en sus contradicciones de reclamar más recursos al Estado y a la vez baje los impuestos " a los ricos" en las comunidades en las que gobierna, o que pidan compensaciones por la bajada de la recaudación derivada de la bajada del IVA de los alimentos y de la luz, como ha hecho el gobierno andaluz, ha reprochado la ministra.
Preguntada por las declaraciones del alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, el socialista Josep Borell, sobre que el acuerdo del PSC y ERC para un concierto catalán "asume 'post mortem' el relato del 'procés'", la vicepresidenta primera ha expresado su respeto y se ha referido a la "relación peculiar con Cataluña" y con el 'procés' del político catalán.