www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Mentiras de la historia de España (VIII)

Jesús Carasa Moreno
x
carasajesusgmailcom/11/11/17
https://www.jcarasa.com/
martes 24 de septiembre de 2024, 19:34h

Muerto Franco en 1975 le sucede… otro Borbón, Juan Carlos I. Y, amigos, lo digo ya. Aquí veo yo otra gran verdad que, a muchos, parecerá una gran mentira. En mi opinión, Juan Carlos I ha sido el mejor Rey que ha tenido España, desde los Reyes Católicos. Lo cual tampoco es tan difícil. No me olvido de Carlos I y Felipe II durante cuyos reinados, España fue dueña del gran Imperio donde no se ponía el sol; pero, estos reyes, eran monarcas europeos, que vivieron inmersos en guerras e intrigas familiares europeas. Y tampoco fue para tanto.

Carlos I abandonó el gobierno de España en manos de su mujer, primero y de su hijo adolescente, después y recorrió Europa, como Don Quijote La Mancha, buscando alcanzar los tres objetivos que se propuso: defender la unidad Católica, resucitar el Sacro Imperio Romano y vencer o arrinconar al Imperio Turco. En los tres empeños fracasó y acosado, vino a morir al único reino, que siempre le fue fiel, Castilla.

Felipe II, en cuyo reinado se alcanzó el cénit del Imperio, tuvo grandes reveses militares, (Armada Invencible) y financieros, quebró la hacienda tres veces. Como sería alarmante, el final de su reinado, que la voz anónima del pueblo advertía: “Si el Rey no muere, el reino muere”.

Mientras levantaban, continuamente, ejércitos pagados con el oro y la plata de América, para conquistar y defender puñaditos de tierra europea, ignoraban el imperio que hidalgos, segundones y pecheros conquistaban y colonizaban. Y hasta financiaban los despilfarros de la metrópoli, aunque ningún miembro, de ninguna de las casas reales españolas, puso nunca un pie en las colonias.

Fue Juan Carlos I al que, en sus múltiples visitas, los mandatarios iberoamericanos respetaban como a un padre, el que nos descubrió el regalo que la historia nos tiene allí reservado.

Fue Juan Carlos I el que, consciente de los errores cometidos, en la Segunda República, en el torpe y atropellado paso, de un régimen autoritario a otro de libertades, planteó el del Franquismo a la democracia, como un mecano. Aprendió que un objetivo sin un plan es, solo, un deseo.

Fue Juan Carlos I el que encargó a Fernández Miranda un meticuloso programa de cambios, que condujo a España, “de la Ley a la Ley”, de la Dictadura a la Democracia.

Fue Juan Carlos I el que “inspiró” la designación de Adolfo Suarez como Presidente del Gobierno, para llevar a cabo esa hazaña. “Cambiar las tuberías mientras corría el agua”, decía él.

Fue Juan Carlos I el que le respaldó en la tenaz búsqueda del acuerdo entre enemigos mortales, a los que enroló en el sincero apoyo a ese plan. plasmado, por eminentes cerebros, en una Constitución que sometió a la aprobación del pueblo, cuya confianza y respeto habían logrado.

Adolfo Suarez se enfrentó, valientemente, al Ejército, enemigo mortal del Partido Comunista, cuya colaboración era imprescindible para la operación política de tránsito. Y se inmoló en ese envite. Y consciente de haber finalizado su tarea, dimitió, como el gran Sancho, en la Insula de Barataria.

Fue Juan Carlos I el que se jugó el reino abortando el golpe del Ejército con

asalto al Congreso y tanques en la calle, nada menos.

Fue Juan Carlos I el que apoyó, con su prestigio, a las empresas españolas a desarrollarse, con gran éxito, en el exterior. Algunas han llegado a ser las primeras del mundo, en su sector o especialidad.

Fue Juan Carlos el que propició el apoteosis: La integración en la Comunidad Europea, los Juegos Olímpicos de Barcelona, La Exposición Universal de Sevilla, la II Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno y la Capitalidad cultural de Europa en Madrid

Fueron Juan Carlos I y este admirable pueblo, los que, unidos, mantuvieron, con dolor pero con entereza, la lucha contra al terrorismo de Eta, Grapo, Terre Lliure, MPAIAC, EGPGC y terrorismo yihadista, que pretendían volver atrás.

Fueron Juan Carlos I y este admirable pueblo, que participó con la ilusión y protagonismo quizá solo comparables con la conquista y colonización de América, los que pusieron, por fin, a España en hora.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (10)    No(1)

+
0 comentarios