El equipo de Arteta se impuso sin la posesión y con defensa (2-0). Dos errores de Donnarumma le costaron la primera derrota del curso a los franceses.
El PSG pinchó este martes en el primer examen de nivel que afronta esta temporada. Visitó al Arsenal en la segunda jornada de la Liga de Campeones y cayó con claridad. Los ingleses, que están cada vez más cerca de arrebatar la Premier League al Manchester City, impusieron su solidez ante un bloque francés al que se le notó que todavía no está hecho del todo. Pecaron de juventud los visitantes y, además, no pudieron maquillar el agujero goleador que le ha generado la marcha de Kylian Mbappé.
Empezó con todo el sistema preparado por Mikel Arteta, tal y como se presuponía. Saltaron al verde sin el lesionado Odegaard pero con hambre, y desplegaron toda su intensidad para provocar que los parisinos hubieran de replegarse para capear el temporal. En este inicio parecieron verse superados por el ritmo abrasivo al que competían los británicos y por ahí llegó el chut de Bukayo Saka que se fue cerca de la madera -minuto 9-. Debía reaccionar el conjunto galo si no quería besar la lona rápido y consiguió equilibrar las fuerzas con el paso de los minutos.
Donnarumma, protagonista
Se enfrentaron dos equipos que quieren dominar la pelota y el territorio. Ambos presionan a cancha completa y buscan robar lo más alto posible para dañar. Este duelo reflejó esa batalla por el control táctico e identitario, con intercambios frenéticos e imprecisiones que riman con la exigencia impuesta. Luis Enrique había decidido no convocar a Dembélé por un asunto disciplinario, así que su amenaza atacante quedó reducida a un Bradley Barcola que está explotando en este curso. Sin embargo, los 'gunners' le adhirieron a Timber y no le dejaron girarse.
Sin esa ruta de ataque, le costó mucho llegar a la meta rival a un PSG que jugó con Barcola, Kang-in Lee y el juvenil Doué en punta. Resulta abrumadora la diferencia entre esta nómina y la que alineaban los franceses hace un lustro, pero así quiere trabajar el técnico asturiano. Y le queda faena por delante, no sólo en la finalización. La fragilidad defensiva ha vuelto a penalizar demasiado en Europa al club de propiedad catarí. En el minuto 20 Trossard -inteligente- se coló sin oposición para enviar un gran centro con el que Havertz marcó el 1-0, tras adelantarse a la errática salida de Donnarumma. La pasividad del centro del campo y el error del portero comenzaron a condenar a los visitantes.
Achraf Hakimi y Nuno Mendes se erigieron en los únicos estiletes que provocaron inquietud al Arsenal antes del descanso. Las subidas por los carriles de ambos generaron dudas y actividad a David Raya. El meta español vio cómo un zurdazo cruzado del lateral portugués golpeaba en la cepa del palo izquierdo de su portería -minuto 28- y a continuación repelió un centro-chut del marroquí -minuto 31-. Los locales cedieron metros y el cuero después de adelantarse en el marcador, confiando en su granítico achique, y los franceses lo aprovecharon. Pero el repliegue ordenado por Mikel Arteta tenía miga: cedió la iniciativa para evitar que el PSG atacase con espacios, su mayor virtud.
El oficio del Arsenal
Desde la fórmula del cierre y contragolpe los 'gunners' exhibieron su maravilloso juego combinativo. La vistosa destreza con la que salen de la presión maravilla y se traduce en verticalidad gracias a la fluidez que aporta Trossard y a la velocidad de Martinelli y Saka. Ese último se desperezó pasa la media hora y resolvió el encuentro. En el 36 le sacó una falta lateral a Nuno Mendes y en el lanzamiento posterior nadie tocó la pelota y Donnarumma no reaccionó a tiempo. En consecuencia, subió el 2-0 al electrónico. Y en el 39 el regateador zurdo centró atrás y Trossard chutó centrado con todo a favor.
No tocó nada Luis Enrique en el intermedio, e pesar de haber contemplado la impotencia de su centro del campo para generar fútbol que alimentase a sus delanteros. Thomas Partey y Declan Rice, amén del esfuerzo de los atacantes ingleses, contuvieron a placer a los creativos visitantes. Les negaron el juego entre líneas. Naufragó Vitinha -no queda rastro de su rendimiento pasado- y su escuadrón sólo mejoraría cuando salió del campo para dar paso a Fabián Ruiz en el minuto 64. Antes de eso, los atacantes del Arsenal pintaron un cuadro colectivo al que Martinelli no supo poner la guinda y volvió a chutar centrado -minuto 52-. Tampoco remató bien Havertz un centro posterior del brasileño.
Ya con Fabián y Kolo Muani en liza creció la presencia francesa en el partido. Se fueron hacia arriba de verdad y rozaron el tanto en el minuto 65, cuando Joao Neves remató de tacón un córner lanzado por Kang-in Lee y el cuero se estrelló en el larguero. El centrocampista español respondió con un zurdazo alto y los visitantes pidieron penalti por mano del imperial Calafiori en el minuto 78 -un despeje de Saliba le rebotó en la mano al italiano-. El VAR no intervino y el juego siguió, pero no lo hicieron las ocasiones galas. Un cabezazo desviado de Marquinhos -en otra acción de balón parado- cerró el bagaje de un PSG impotente. Los ingleses, mientras tanto, festejaron el debut de Mikel Merino y el espaldarazo continental a su proyecto.
Ficha técnica
2- Arsenal: David Raya; Calafiori, Gabriel, Saliba, Timber (Kiwior, min. 46); Thomas Partey (Mikel Merino, min. 64), Declan Rice; Martinelli, Trossard (Gabriel Jesús, min. 74), Bukayo Saka (Lewis-Skelly, min. 92); y Kai Havertz.
0- PSG: Donnarumma; Nuno Mendes, Pacho, Marquinhos, Achraf Hakimi; Vitinha (Fabián Ruiz, min. 64), Zaïre-Emery, Joao Neves; Doué (Kolo Muani, min. 63), Kang-In Lee y Barcola.
Goles: 1-0, min. 20: Kai Havertz; 2-0, min. 36: Bukayo Saka.
Árbitro: Slavko Vincic (Eslovenia). Amonestó a Calafiori y a Fabián Ruiz.
Incidencias: partido correspondiente a la 2ª jornada de la Liga de Campeones, disputado en el Emirates Stadium (Londres, Inglaterra).