Mi madre finalmente tenía mucho poder en el Ministerio del Aire (entonces no era del espacio aún). El grandioso Ministerio del Ejército lucía parque, banderas, gastadores; el del Aire era como una sucursal ¿casi escuchimizada? Creo que como la más antigua funcionaria de aquellas dependencias-zaguán desde 1936 lo mangoneaba casi todo en la Dirección General del Personal.
Así que consiguió que fuera, con un « sueldín », soldado del Ejército del Aire sin haber ido nunca al cuartel. Pude pasar la jura de banderas. Ese día, sí, como primera y única vez, dormí en un cuartel, puesto que al día siguiente era la ceremonia, precisamente en Getafe.
Me encantó que el público jaleara mi presencia en el desfile final «Mira; es un niño ». Pero no me gustaron los que gritaron « ahora llega un pequeñajo».
Un comandante subido en una estrada nos avisó tuteándonos:
« Vais a jurar que estáis dispuestos a tener el honor de dar la vida por la patria ».
... me puse a pensar en ello... acongojado ... ¿y si los taimados enemigos me cortaran un brazo o un ojo?... ¿o me hicieran la peor tortura china? ...¿no podría ni escaparme por mi juramento ?
.... no estaba dispuesto a hacer nada menos que el tercer pecado mortal... para luego ...
...pasé el resto de la ceremonia acongojado...al final uno a uno tuvimos que llegar a la bandera y besarla es decir jurar y morir como una rata...
‘ ...en el último momento cuando ya tenía cogida por mi mano derecha la bandera y cuando ya bajaba la cabeza para besarla ...
... me dije « puedo no besarla » ...en efecto, el beso que hubiera debido ser a la bandera ...se lo di al puño de mi mano ...y no juré...
¡ Qué bigardía y simulacro de juramento y pecado fusionados
Alambrando murallas de delirios
En la brisa encendida de tórtolas!

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«...en su clase de guitarra para zurdos ¿cada vez más utiliza torpemente su mano derecha? »
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