Alberto Núñez Feijóo debería reaccionar frente a una situación agriamente denunciada por...
Alberto Núñez Feijóo debería reaccionar frente a una situación agriamente denunciada por varios barones y exministros del partido. En una sólida información, publicada en el diario El Mundo, Juanma Lamet expone descarnadamente lo que ocurre en el interior del Partido Popular. Son muchos los militantes que exigen a la dirección de Génova nombres de referencia para las distintas áreas que obligadamente deben abordar los populares. Alberto Núñez Feijóo se ha rodeado de gentes serias, y sin duda honradas, pero con predominio de la mediocridad. El líder del PP, que preside un gran partido nacional, está en la obligación de reflexionar. No puede reducir al PP, bajo su dirección, a viejos colaboradores de la Comunidad Autónoma en la que gobernó durante largos años.
Sería injusto desdeñar a Núñez Feijóo. Ha mejorado notablemente en los últimos meses. Se ha convertido en excelente dialéctico parlamentario y se mantiene firme frente a los acosos del sanchismo. Es cierto, sin embargo, que debería proceder a una remodelación de su equipo y designar a personas de mayor calado. José María Aznar, en su día, supo hacerlo. Y sus alfiles fueron claves para derrotar, primero a Felipe González, y para consolidarse después en el poder.
Ciertamente, Feijóo avanza en las encuestas, pero está lejos de la mayoría absoluta y no ha sabido relacionarse de forma eficaz con los partidos que le permitirían sobrepasar los 176 escaños. En su excelente informe, Juanma Lamet aporta datos incontrovertibles.
A pesar de que Pedro Sánchez, acosado por la corrupción y por sus contradicciones, le está poniendo las cosas fáciles a Feijóo, el número de los diputados socialistas, según las encuestas, no se reduce y Pablo Iglesias prepara ya un frente de izquierda radical para evitar que se dispersen los votos de quienes apoyan al sector más extremista de la izquierda española.
Alberto Núñez Feijóo puede no hacer caso del toque de atención que ha recibido por parte de prestigiosos barones del PP. Pero se equivocará si no atiende lo que le han expuesto y la necesidad de que se rodee, como dice Aznar, de mujeres y hombres de referencia y de sólida valía.