El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha publicado, a través de su Centro Nacional de Epidemiología (CNE), el informe Vigilancia Epidemiológica de las Infecciones e Transmisión Sexual en España, 2023. Los datos del informe señalan que, siguiendo la tendencia de los últimos años, las infecciones de transmisión sexual (ITS) no dejaron de crecer en España el año pasado.
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) son un conjunto de patologías de origen infeccioso en las que la principal vía de adquisición son las relaciones sexuales, aunque puedan tener otros modos de transmisión. Están causadas por diferentes microorganismos, que pueden ser virus, bacterias, protozoos o ectoparásitos. Se conocen más de 20 ITS y algunas de las más conocidas son la sífilis, la clamidiasis, la gonorrea, el VIH/sida, el virus del papiloma humano (VPH), el virus del herpes genital, la tricomoniasis, la pediculosis púbica o la sarna.
Desde el inicio de la década de 2000 se observa un aumento en la incidencia de infecciones de ITS como la gonorrea, la sífilis y la clamidia, especialmente en hombres jóvenes, aunque la edad varía en función de la enfermedad. La clamidia, por ejemplo, es más común en menores de 25 años, a diferencia del linfogranuloma venéreo. Según el informe, entre 2021 y 2023 la infección gonocócica creció un 42,6% y la sífilis un 24,1%. La clamidia ha aumentado un 20,7% anual entre 2016 y 2023.
La gonorrea, la que más sube
Desde 2001, cuando la incidencia era de 2,04, la gonorrea no ha parado de crecer hasta alcanzar la tasa de 71,54 de 2023, cuando se detectaron 34.401 casos, una cifra un 42,1 % superior a la de 2021.
También aquí, las cifras son muy superiores en hombres (116,84 y 28,01, respectivamente) y, según la edad, el más afectado fue el grupo de 20-24 años (265,68), seguido del de 25-34 (242,94).
De hecho, ocho de cada diez positivos fueron hombres. La mediana de edad al diagnóstico fue de 31 años, algo menos en ellas (26 años frente a 32).
La mayoría de infecciones en varones se produjeron entre los 25 y 34 años (401,93 casos/100.000), seguidas del grupo de 20-24 años (355,60 casos por 100.000). En ellas, las tasas más elevadas se observaron entre los 20 y 24 (170,20) y 25-34 (80,06).
Con muchas diferencias según la comunidad: Cataluña alcanzó 165,3, seguida de Madrid (94,08); País Vasco (78,37) y Andalucía (58,64). Las más bajas se notificaron en Ceuta (1,20), Melilla (2,34), Aragón (9,24), Castilla y León (12,59) y Extremadura (16,12).
La sífilis, a edades mayores
El 2023 cerró con 10.879 casos de sífilis, lo que elevó la tasa a 22,62 y se traduce en una variación de 24,1 % respecto a 2021.
Un 88,1 % fueron varones, que registraron una tasa de 40,66 frente al 5,27 de las mujeres; aquí, la mediana de edad fue de 37 años, sin diferencias significativas por sexo (37 en ellas, 34 en ellos).
Seis de cada diez positivos de sífilis tenía entre 25 y 44 años, siendo el grupo con la mayor incidencia el de 25 a 34 (64,97).
Canarias (53,91), Baleares (33,97), Madrid (32,52) y Cataluña (30,54) fueron las comunidades con las incidencias más altas, al contrario que La Rioja (2,17), Castilla-La Mancha (3,36) y Aragón (6,11).
Asimismo, se detectaron siete casos de sífilis congénita precoz en menores de dos años (cinco niños y dos niñas), todos ellos diagnosticados en los primeros meses de vida.
Las tasas de incidencia de casos confirmados han pasado así de 0,75 en el 2000 a 2,23 por 100.000 nacidos vivos.
La clamídia afecta casi por igual a las mujeres
De clamídia, la ITS que más tarde empezó a contabilizarse (2015), se notificaron 36.983 casos, con un porcentaje anual de cambio (PAC) del 20,7 % desde 2016.
Con ello, la incidencia se situó en 78,9, con tasas más elevadas en hombres (85,97) que en mujeres (72,09). Por edad, las más elevadas aparecen entre los 20 y 24 años (387,72) y de 25 a 34 años (258,34).
Algo menos de la mitad (46,6 %) fueron mujeres. La mediana de edad al diagnóstico fue de 28 años, aunque ellas eran más jóvenes que ellos (24 frente a 31).
La mayoría de los casos se produjeron entre los 25-34 años (36,4%) y 20-24 años (25,6%), mientras que en la franja 15-19 años fue del 9,9 %.
Por comunidades, las cifras más altas se dieron en Cataluña (194,56), Navarra (124,97), País Vasco (102,78) y Madrid (85,97); en el otro extremo, Melilla (1,17), Aragón (5,52), Castilla y León (13,26) y Castilla La Mancha (13,82). Ceuta no notifico ningún caso.
LGV, casi exclusivo de hombres
Las 16 comunidades que vigilan el LGV comunicaron 1.807 casos, con una tasa de incidencia de 4,32.
El 98,3 % fueron hombres, con una mediana de edad de 37 años; el grupo más afectado fue el de 25 a 44 años, con una tasa de 26,08, por delante del de 35 a 44 (20,93).
Cataluña fue la comunidad con más LGV, seguida de Madrid, Navarra y País Vasco. En el otro extremo, Cantabria, Castilla-La Mancha Ceuta y Melilla no declararon ningún caso.