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FASE DE GRUPOS

Finales ATP. Carlos Alcaraz resucita ante Rublev y se la jugará con Zverev

Finales ATP. Carlos Alcaraz resucita ante Rublev y se la jugará con Zverev
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(Foto: EFE)
miércoles 13 de noviembre de 2024, 22:21h
Actualizado el: 14 de noviembre de 2024, 00:36h
El jugador español, que sigue tocado, derrotó al ruso en dos sets (6-3 y 7-6). Deberá ganar al jugador más en forma del momento para llegar a las semifinales.

Está reviviendo. El lunes, Carlos Alcaraz perdió en su debut en las Finales ATP con claras señales de agotamiento físico. Estaba muy resfriado y, para colmo, le atacó un malestar de estómago que terminó por bloquearle en la pista. El martes la enfermedad no le permitió entrenar más que unos pocos minutos. Su entrenador, Juan Carlos Ferrero, confesó lo siguiente: "En cuanto se pone a moverse un poquito, le cuesta respirar, tiene el pecho un poquito cogido". Pasaron las horas y al parecer no ha disfrutado de la mejor noche de su vida. Así llegó a este miércoles en el que debía ganar sí o sí a Andrey Rublev para mantenerse con opciones de avanzar en el torneo. Y para sorpresa de casi todos lo ha hecho con solvencia, mostrando una cara muy mejorada a lo visto en esta semana.

No le esperaba una prueba sencilla al murciano. Sólo había competido dos veces contra el tenista ruso, con resultado de una victoria y la derrota que le eliminó del Masters 1.000 de Madrid este año. Asimismo, el carácter rocoso del juego del moscovita desafía, precisamente, la condición respiratoria de sus rivales. La capacidad para aguantar esfuerzos prolongados, desde el fondo de la pista y con intercambios interminables, es clave para salir a flote de la exigencia que plantea el octavo mejor jugador del planeta. Así que el encuentro de esta tarde calibraría la situación del talentoso español y sus posibilidades reales de alcanzar las semifinales.

'Carlitos' quería jugar como fuese para quitarse las malas sensaciones del suplicio que vivió frente a Ruud. Ferrero ha hecho hincapié en que debe aprender a competir sin importar lo incómodo o mal que se sienta. El técnico ha convertido este entuerto en un elemento valioso de aprendizaje para un tenista que, pese a su excelente currículum, tiene todavía 21 años. Desde ese prisma calentó el jugador de El Palmar y comenzó a jugar. Probó dónde tenía los límites su cuerpo hoy y gritó en los primeros puntos. Nada que ver con la quietud del lunes. Compareció esta vez otro Alcaraz y se notó rápido. No en vano se soltó en todos los sentidos. Las derechas volvieron a hacer daño y sus dejadas entraban con agilidad. Para alegría del público de Turín, que espera ver a uno de sus ídolos en plenitud.

Mejoría palpable

Todavía sin estar al 100% y con una tirita en la nariz para facilitar la respiración, el favorito contrarrestó el plan de su oponente desde el inicio. Rublev buscaba alargar los peloteos al máximo y sacar rápido, con el fin de atosigar al mermado aparato respiratorio del español y de no dejarle recuperar, pero el ganador de cuatro 'Grand Slams' neutralizó esa argucia con su esencia energética. Su despliegue no tuvo nada que ver con el del estreno en este torneo y ahí empezó a conquistar esta victoria. Tras unos juegos inaugurales de tanteo de las propias condiciones, 'Carlitos' apretó al resto -señal de su mejoría- y dispuso de dos bolas de rotura que no aprovechó aunque sirvieron para dar a entender al pegajoso moscovita la dificultad del choque.

Y un juego en blanco al saque dio paso al primer 'break', para que Alcaraz se escapase de inmediato hacia el 5-3 que describía la relación de fuerzas. Al comprobar que le entraban los golpes característicos de su juego, el murciano constató que estaba en condiciones de competir como sabe. Y con esa confirmación en mente ofreció espectáculo. Puso el lazo al set con otra rotura (6-3), en 37 minutos para la esperanza. Con el servicio más afinado (70% de primeros, ni una oportunidad de quiebre concedida) y el resto recuperado para la causa. Este parcial supuso el paso al frente que anhelaba en las horas previas de incertidumbre. Sabe que todavía le queda un trecho para jugar sin padecer la influencia del catarro, pero ha descubierto que puede aceptarlo y venirse arriba.

En el otro lado de la red estaba un Rublev que compitió bien en líneas generales. Compartió con el español algunos intercambios maravillosos que desembocaron más en puntos para el murciano. Una doble falta del moscovita había abierto el camino para la exhibición de 'Carlitos', así que le quedaba un margen de error muy limitado. En ese plano mental arrancó el segundo set, con problemas para defender su saque y algunas dudas aumentadas por el tenis de Alcaraz. El juvenil encontró los ángulos, las líneas, sus derechazos atronadores, las subidas astutas a la red y las benditas dejadas que rompen el ritmo. Ese arsenal a punto estuvo de resolver el partido por la vía rápida, mas Andrey alcanzó a escabullirse a medida que iba perdiendo la compostura y la impotencia crecía en él.

Aprender el valor de la mente

La segunda manga se desarrolló con gestiones sólidas del servicio, así que la inercia derivó en el 'tie-break' de manera inevitable. Ambos remontaron con varios puntos seguidos cada vez que su oponente se acercaba al 'break'. Registraron en este periodo siete y seis 'aces', respectivamente. En consecuencia, el desempate decidió y ahí falló menos el favorito. Con la tensión elevada y la tribuna excitada, Alcaraz regaló puntos extraordinarios, elitistas, y también dejó algunos fallos que alargaron el proceso hacia el triunfo. Es más, Rublev dispuso de dos bolas de set para empatar el encuentro. Con todo, el murciano clausuró el evento en la segunda pelota de partido, con un resto profundo (7-6) y tras una hora y 36 minutos de esfuerzo que bien valen la calma después de la tormenta.

Ante los micrófonos de los medios, el español dejó este mensaje: "Podría estar mejor, no voy a mentir. Hoy he pensado que me iba a sentir mejor, que iba a estar bien para jugar. En el primer partido pensé mucho que estaba malo, que no podía jugar". "Hoy salté a la pista pensando en jugar bien para intentar dar a la gente un buen espectáculo, porque cuando salí del primer partido pensé que no lo había hecho", reflexionó. Y analizó su rendimiento explicando que "los saques son muy importantes". "Los mejores jugadores tienen un buen saque y cuando no estás al 100% tu servicio es tu mejor arma. Intenté hacerlo mejor que el primer día. Miré las estadísticas y era el peor de todos los mejores jugadores en este sentido. Eso me motivó a ser mejor. Jugué bien, más calmado, sobre todo en el 'tie-break' que me ha permitido ganar al final", señaló. El viernes tendrá la reválida frente al enrachado Alexander Zverev.

Otros resultados del día en las Finales ATP

Zverev 7 | 6
Ruud 6 | 3
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