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LA DEUDA PÚBLICA CAMINA A SUPERAR EL BILLÓN Y MEDIO DE EUROS

jueves 21 de noviembre de 2024, 14:40h
Se multiplican los cargos públicos. Crece el número de funcionarios. Nos ahoga la...

Se multiplican los cargos públicos. Crece el número de funcionarios. Nos ahoga la burocracia. Se despilfarra el dinero público en viajes gratis total, en aviones de vanguardia y en manjares suntuosos. Se gasta sin tino. Triunfa una política sabia que consiste en comprar votos. Los más diversos sectores y colectivos se benefician de la generosidad sanchista. Jóvenes, embarazadas, chiringuitos sociales, asociaciones culturales, grupos teatrales, proyectos cinematográficos disparatados, feministas gritadoras, las más varias camelancias, en fin, reciben copiosas subvenciones. Se trata de una bien meditada compra de votos. Un Romero Robledo a lo grande.

¿Y cómo se sufraga semejante derroche público? Pues muy sencillo. Se incrementan los impuestos y se sangra hasta la hemorragia a los españolitos que trabajan. Y si lo recaudado no alcanza, entonces se tira de la deuda. Que no falte de nada. Y que aquellos que vengan después tallen con el despropósito de los desmedidos débitos

En 70.000 millones de euros, crece cada año la deuda en la España sanchista. La escalada asusta y hace temblar al mundo financiero. Caminamos ya con paso decidido a superar el billón seiscientos mil millones de euros de deuda pública. No hay campanas económicas capaces de repicar lo que significa esta deuda cuyos intereses, solo los intereses, se aproximan cada año más al presupuesto general del Estado. Deuda que las futuras generaciones deberán devolver.

En este año de 2024, Pedro Sánchez sangrará a los contribuyentes españoles directa o indirectamente, en 295.000 millones. Esa gigantesca recaudación tributaria se completará con los cerca de 100.000 millones de incremento de la deuda. Pedro Sánchez dará la sensación de que la economía marcha muy bien y que el Gobierno paga religiosamente la suntuosidad de la vida pública y las prebendas y subvenciones destinadas a asegurarse los votos de muchos colectivos.

La Comisión Europea ha manifestado ya su alarma por el nivel tan elevado de la deuda pública española. “Que tallen otros”, habrá pensado Pedro Sánchez, dispuesto a prolongar sus días de vino y rosas en el palacio de la Moncloa.