Victoria plácida de los merengues ante un Getafe sin colmillo (2-0). Golazo del francés, que mejoró sus prestaciones. El liderato, a un punto.
El Real Madrid volvió el pasado miércoles a sembrar las sospechas que le han perseguido desde el inicio de temporada. Cayó en Liverpool casi sin discutir, en una derrota que complica su futuro en la Liga de Campeones y que se pareció a las goleadas encajadas ante Barcelona y Milan. Aquellos fiascos trajeron la palabra crisis a Chamartín y éste último refrescó la sensación indigesta. Pero pese a las dudas latentes, el vigente campeón de todo se encontró este domingo con la opción de rozar el liderato de LaLiga. Cosas del fútbol y sus vaivenes.
Recibió al Getafe en el Bernabéu después de que el Barcelona se hubiera estrellado en Montjuic ante Las Palmas. Los catalanes han entrado en barrena y sólo han sumado uno de los últimos nueve puntos en disputa en el torneo doméstico. Ese bajón ha mantenido el temple en su eterno rival y los merengues aprovecharon la ocasión para quedar a un punto de la cima liguera, con un partido menos. Debían ganar, más allá de seducir, y lo hicieron. Superaron al entramado defensivo de José Bordalás, uno de los mejores de España y que llegaba tras sumar dos victorias seguidas por única vez en este curso.
Bellingham comanda
Carlo Ancelotti sigue necesitado de cierta creatividad para confeccionar sus alineaciones. Este curso se está destapando como un ejercicio de supervivencia por las lesiones -esta tarde estaban convalecientes Vinicius, Camavinga, Tchouaméni, Alaba, Militao y Carvajal- y el nacimiento del proyecto que girará en torno a Kylian Mbappé. Así, el italiano eligió a Dani Ceballos para emular a Kroos en el pivote, con Fede Valverde de regreso a la medular y Lucas Vázquez, al lateral diestro. Volvió también Rodrygo, titular en su primera convocatoria tras lesión, y sus compañeros lo agradecieron. El brasileño aporta fluidez en la elaboración, filo en el desborde y regate para abrir el campo. Se mostró muy participativo, moviéndose por todo el ataque y combinando entre líneas. Tenía en frente a un sistema 'azulón' que hace de su eficacia atrás su valor más importante. Porque la prolongada baja de Borja Mayoral y las marchas en verano de Latasa, Mason Greenwood, Enes Ünal y compañía les han dejado secos de cara a la portería contraria. Son los menos anotadores de Primera. Esto lo sabían los merengues y compitieron con un ritmo templado desde el inicio. Se trataba de controlar, no permitir contragolpes o acciones a balón parado, y mostrar paciencia en ataque.

Bordalás evidenció su categoría táctica. Colocó un doble lateral diestro a Mbappé -Nyom y Juan Iglesias- y puso a Alderete en el mediocentro para complicar los pases interiores de un Madrid que no aceleró. Por ende, le costó encontrar fisuras en la retaguardia getafense. Antes del descanso hubo pocas llegadas a la meta defendida por David Soria y menos remates. Cuatro en total. El primero, en el minuto ocho, vio a Rodrygo desbordar por la banda derecha y pedir un penalti inexistente de Diego Rico. El perfil diestro protagonizó los avances destacados de los favoritos, con Lucas Vázquez y Brahim activados. Por ese costado el marroquí centró con peligro en el 16 y el carrilero gallego cruzó demasiado un zurdazo -minuto 18-.
Acumuló un 76% de posesión el bloque madridista, mas el Getafe no sufría. Eso sí, no amenazarían a Courtois más que en el chut lejano y tímido de Iglesias del minuto 22. Con físico, orden y muchas faltas e interrupciones de juego aguantaban sin dificultades ante la densidad ajena. Pero emergió en el minuto 27 un agarrón continuado de Nyom a Rüdiger en el área. El colegiado pitó penalti y el VAR lo corroboró. Bellingham, que lució cansado y se quedó en el banquillo desde el intermedio, asumió la responsabilidad y marcó el 1-0 con un lanzamiento sublime. Se aproximó al cuero con aplomo, sentó a Soria con una 'paradinha' y dio un pase a la red. Una maravilla de ejecución de la pieza más descisiva de la fecha.
Esta diana multiplicó el desafío para los visitantes. La comprometida vigilancia y presión merengues les limitó a atacar con pelotazos directos para que los pelease el canterano madridista Álvaro Rodríguez. Rüdiger y Raúl Asencio domaron al 'Toro' uruguayo y con esa seguridad atrás los locales subieron sus revoluciones en un final de primer tiempo en el que Mbappé encendió a Concha Espina con uno de esos golazos con lo que sueña la hinchada. Había estado falto de chispa y de confianza, como viene siendo habitual, pero en el 38 Fede conectó con Bellingham, éste trazó un pase estupendo al espacio y el francés se adelantó a Iglesias para emitir un derechazo desde la frontal que se coló tras tocar en el palo.
Mbappé lo intenta todo
Todavía le queda mucho para exorcizarse al astro galo. No obstante ésta es su segunda diana en los últimos siete partidos. Quizá le acechen desmasiado fantasmas extradeportivos (como la acusación de violación), mas para renacer en el césped hay que empezar por rendir y un delantero no tiene mejor modo de convencer que marcando goles. Dados su jerarquía y pedigrí, el cambio de dinámica puede estar guarecido a la vuelta de la esquina, por lo que conviene mantener la fe en él aunque padezca de impericia. A punto estuvo de añadir otro bello tanto en el 74, pero el cuero lamió la madera después de que hubiera roto, a toda velocidad, a Duarte y a Soria.

Un chut alto de Valverde y una volea desviada de Bellingham -tras otro cambio de juego sensacional de Asencio, el juvenil uniformado de mejor noticia madridista en estas semanas- anunciaron el camino a vestuarios y ahí tenía más deberes Bordalás. El estratega, que ha denunciado en público lo peligroso de la ausencia de fichajes, tiene a su escuadrón al borde de los puestos de descenso y con sólo dos victorias, de modo que no se permite renunciar a ningún punto. En consecuencia, aplicó dos cambios ofensivos y metió en cancha al canterano Coba y a Uche. Este último, centrocampista nigeriano y delantero improvisado, que el año pasado jugaba en Ceuta, chutó al poste en la reanudación -minuto 56- antes de marcharse lesionado.
Completó un paso al frente el esquema visitante. Carles Pérez, Coba, Rico y Patrick probaron a Courtois -el atacante irlandés encajó un derechazo en el larguero-... y no dieron para más. Los favoritos habían reducido la exigencia, con 'Carletto' dando descanso a Bellingham y a Rodrygo. Entendieron que el triunfo estaba encarrilado y por el camino Mbappé buscó más lustre: pintó un pase aéreo magnífico sin espacio y Brahim perdonó al enviar su vaselina por encima del larguero -minuto 53-; chutó a la mano de Duarte en una acción en la que el VAR negó la pena máxima pitada por el colegiado; y se topó con los reflejos del portero visitante en dos cara a cara que debería haber anotado. No se despegó de la etiqueta de fallón, pero sí de la apatía. Asimismo, el siempre fundamental Fede Valverde conectó un cañonazo que obligó a Soria a estirarse -minuto 73-. El marcador no se movería y la clasificación se aprieta.
Ficha técnica
2- Real Madrid: Courtois; Fran García, Rüdiger, Asencio, Lucas Vázquez; Dani Ceballos, Fede Valverde, Bellingham (Arda Güler, min. 46), Brahim Díaz; Rodrygo (Modric, min. 67) y Mbappé.
0- Getafe: David Soria; Diego Rico, Berrocal (Yellu Santiago, min. 78), Domingos Duarte, Juan Iglesias; Arambarri (Coba, min. 46), Alderete, Luis Milla Jr., Nyom (Uche, min. 46/Patrick, min. 66); Carles Pérez (Álex Sola, min. 66) y Álvaro Rodríguez (Peter Federico, min. 89).
Goles: 1-0, min. 30: Bellingham (penalti); 2-0, min. 38: Mbappé.
Árbitro: Alejandro Hernández Hernández. Amonestó a Nyom, Dani Ceballos, Luis Milla Jr, Álvaro Rodríguez, Berrocal, Rüdiger, Diego Rico y a Yellu Santiago.
Incidencias: partido correspondiente a la 15ª jornada de LaLiga, disputado en el estadio Santiago Bernabéu (Madrid).