Edoardo Bove perdió el conocimiento y el árbitro decidió suspender el encuentro ante la gravedad de la situación. Lágrimas en las gradas y el césped.
El mundo del fútbol se ha paralizado este domingo. Esta tarde un futbolista de la Serie A italiana se ha desplomado sobre el césped en pleno partido. Ocurrió en los primeros segundos del minuto 16 del encuentro que disputaban la Fiorentina y el Inter, en el Artemio Franchi. Edoardo Bove, jugador prometedor de 22 años, se agachó para atarse los cordones mientras que el VAR estudiaba un posible gol de Lautaro Martínez, y cuando se levantó perdió el conocimiento, generando un episodio de terror que sigue compungiendo al balompié internacional.
El centrocampista, que conoció la élite a través de Jose Mourinho en la Roma, se desvaneció frente a los banquillos del estadio florentino. De inmediato sus compañeros y rivales entendieron la tremenda gravedad de lo que estaba sucediendo y llamaron a unas asistencias médicas que llegaron al lugar a toda velocidad. Entonces cundió el temor a estar asistiendo a un evento dramático y varios de los futbolistas allí presentes no se pudieron contener, en una mezcla entre desesperación, agonía e impotencia.
La reacción de sus compañeros
Bove permanció inconsciente e inmóvil sobre la hierba durante varios minutos. Mientras los médicos trataban de reanimarle, el pavor se había extendido en los rostros de los colegas de profesión. Alguno de ellos, como parte del cuerpo técnico y de los aficionados que ocupaban las gradas, no podían contener el llanto. La situación se tornó peligrosa para la vida del jugador de la 'Fiore'. Se multiplicaron los rezos de los seres humanos que compartían la escena con la persona dañada y millones de aficionados de todo el planeta se unieron a esa plegaria desde sus casas.
Las urgidas peticiones para que llegase una ambulancia recibieron respuesta y las asistencias se llevaron al internacional italiano en categorías inferiores. Su destino fue el hospital Careggi de Florencia, en el que fue ingresado de urgencia. En el entretanto, los árbitros, que se quedaron petrificados, acordaron suspender el partido y aplazarlo para una fecha futura. Era imposible reanudar el fútbol ante semejante desgracia.
Tardó en ver la luz un diagnóstico del estado de Bove, por lo que la incertidumbre se expandió con rapidez. Muchos futbolistas actuales y retirados quisieron mostrar su apoyo al juvenil a través de las redes sociales. Las muestras de cariño crecieron hasta desbordar. "God, please (Dios, por favor)", publicó su compañero de equipo David De Gea en 'X' (anteriomente llamado 'Twitter'). La Roma, club del que es canterano desde los 10 años, le envió este mensaje: "Uno de los nuestros, estamos contigo. Fuerza, Edo".
La Juventus, el Inter, el Milan, el Genoa, el Hellas Verona, el Nápoles y demás clubes de la liga italiana también mandaron su afecto al centrocampista, a sus familiares y a la Fiorentina. En el plano internacional Thierry Henry publicó en sus redes lo siguiente: "Estaba viendo el partido y me quedé paralizado. Mis pensamientos están con Edoardo Bove y su familia". Y ante la tensión por el desconocimiento del diagnóstico, los capitanes de la 'Fiore' Cristiano Biraghi y Lucas Martinez-Quarta acudieron al hospital. Asimismo, ha trascendido que en la propia habitación de Bove estuvieron en esos momentos iniciales de 'shock' el padre de Edoardo, su entrenador Raffaele Palladino y Sara Funaro, la alcaldesa de Florencia.
La información sobre su estado
La Fiorentina tranquilizó cuando fue informada por los médicos. Primero aclaró que el jugador habría recuperado el conocimiento en el Careggi y que estaría respirando de forma autónoma con un ritmo cardíaco regular. Más tarde comunicó esto: "Fiorentina y el Hospital Universitario Careggi comunican que el futbolista Edoardo Bove se encuentra actualmente bajo sedación farmacológica y hospitalizado en cuidados intensivos. Bove llegó hemodinámicamente estable a urgencias y las primeras pruebas cardiológicas y neurológicas realizadas descartaron daños agudos en el sistema nervioso central y el sistema cardiorrespiratorio. Será reevaluado en las próximas 24 horas".
En la prensa transalpina lanzan informaciones tendentes a encuadrar lo ocurrido en una crisis epiléptica, pero todavía no hay confirmación oficial al respecto. Lo que sí ha quedado corroborado es que Bove sufrió una parada cardiorrespiratoria en el estadio y que pudo salir de ella gracias a las asistencias médicas que le socorrieron. Cabe recordar que en el club toscano tienen muy presente el terrible antecedente de Davide Astori. El defensor y capitán de la 'Fiore' falleció en 2018 de un infarto, a los 31 años, cuando dormía en un hotel de Údine antes del partido que iban a jugar contra el Udinese.