Amenaza con paralizar las cuentas autonómicas hasta que no se renuncie a acoger a menores migrantes.
De nuevo, Vox parece decidido a acompasar sus tiempos con el PSOE de Pedro Sánchez para hacer la 'pinza' al PP. Este miércoles, la formación de Santiago Abascal se ha plantado en todas aquellas comunidades autónomas donde su voto sea imprescindible para sacar adelante los presupuestos, lo que afecta a Baleares, Castilla y León, Extremadura, Murcia, Comunidad Valenciana y Aragón. La maniobra se produce en plena ofensiva autonómica del 'sanchismo'.
La clausura este domingo del congreso del PSOE marcó el pistoletazo de salida para los procesos de renovación de las direcciones regionales, que tendrán lugar en los congresos que se van a celebrar en los próximos meses y en los que se librarán algunas batallas por el liderazgo en los distintos territorios. De fondo, la voluntad del líder de los socialistas de remover el tablero en las CCAA y arrebatar al PP su hegemonía autonómica.
La amenaza de Vox se produce en la víspera de la reunión que mantendrán los populares con La Moncloa y Fernando Clavijo para avanzar en la reforma de la Ley de Extranjería.
"Nosotros no vamos a participar en el reparto de inmigración ilegal y de inseguridad que pretenden Feijóo y Sánchez", ha señalado el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, durante una visita al barrio barcelonés de Besòs-Maresme,"si el PP quiere seguir impulsando las políticas del PSOE, que negocie los presupuestos con ellos; a Vox no le va a temblar el pulso"