Tildan de "inverosímil" y de "obstrucción a la justicia" la eliminación de chats en las fechas de la filtración.
La portavoz adjunta del grupo del PP en el Congreso,
Cayetana Álvarez de Toledo, ha calificado de "delirio agónico del sanchismo", que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, diga que
"tenemos que pedir perdón al Fiscal General del Estado por borrar pruebas, es decir, por presuntamente cometer un delito de obstrucción a la justicia."
En declaraciones a los medios antes de participar en León en la tradicional comida de Navidad del PP en esa provincia, Álvarez de Toledo se ha referido así a que Sánchez haya considerado que el informe de la UCO de la Guardia Civil sobre el móvil del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, le exonera en la filtración de información de la pareja de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y que quienes reclamaron su dimisión ahora deben pedirle disculpas.
Los populares acusan a García Ortiz de ocultar pruebas por el borrado de los mensajes en su móvil entre el 8 y el 14 de marzo, periodo en el que se filtró presuntamente información de la investigación por fraude del novio de Isabel Díaz Ayuso.
La diputada del PP ha sostenido que en estos momentos hay "un proceso de profunda degradación de las instituciones, de degradación democrática, incluso una deriva desquiciada, antidemocrática encabezada por el presidente del Gobierno".
"Todos la habéis visto en las últimas horas con sus últimas declaraciones después de que hayamos sabido que el Fiscal General del Estado ha borrado pruebas y ha salido el presidente del Gobierno a decir que pidamos perdón al Fiscal General del Estado por borrar pruebas, es decir, por presuntamente cometer un delito de obstrucción a la justicia", ha afirmado Álvarez de Toledo.
A su juicio, ello indica que "ya estamos en una fase prácticamente de delirio agónico del sanchismo. Son declaraciones que dejan en evidencia hasta qué punto el presidente Gobierno ha perdido el sentido de la realidad".
Manos Limpias insta a recuperar los mensajes en las copias de seguridad
Desde la acusación particular, el sindicato Manos Limpias reclama al instructor que solicite a WhatsApp, Apple y Google Drive el contenido almacenado del teléfono del fiscal general que pudo ser borrado. Consideran que resulta "inverosímil" que no se remitiera o recibiera mensaje alguno y apuntan que "con carácter previo o simultáneo a la entrada y registro" de la Guardia Civil en la sede de la Fiscalía General del Estado el pasado 30 de octubre se pudo "proceder a su borrado".