García Ortiz se victimiza y sostiene que cerró su cuenta de correo personal y cambió su línea de móvil por el "acoso" y el "señalamiento público" que sufría.
Pese a su complicidad con el Gobierno, la teniente fiscal del Tribunal Supremo, María Ángeles Sánchez Conde, afirma que no buscaba un "beneficio personal".