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TRIBUNA

Deber-ser y poder-ser

José María Méndez
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axiologiatelefonicanet/9/9/20
lunes 06 de enero de 2025, 22:13h

Uno de los más significativos hallazgos de la formalización de la Lógica es la dualidad entre los modi del ser: deber y poder, Usemos respectivamente los símbolos
Θ y Π y explicitemos el afirmador. Resultan las cuatro igualdades siguientes: (+ Θ +) = (- Π -)..........(- Θ -) = (+ Π +)..........(+ Θ -) = (- Π +)...........(- Θ +) = (+ Π -)

Para ir de un modus al otro, los afirmadores pasan a negadores, y éstos a los primeros. El cálculo lógico es perfecto. Es elegante y bello en su simetría. Se ha dicho que el alemán es el lenguaje ordinario más apropiado para la
filosofía. Nada más falso. En lógica no hay más que deber y poder y en alemán nos encontramos con tres verbos para deber -müssen, sollen y dürfen- y dos para poder -können y mögen-.

Lo mismo ocurre en inglés. Para deber se usan must, shall y ought . Y para poder can y may. Aunque se haya alardeado menos de que el inglés sea la mejor lengua para la filosofía. Con gran sorpresa constatamos que el español sí puede alardear de que no ha
perdido el tiempo multiplicando los verbos llamados modales. Añadiendo complementos gramaticales adecuados a deber y poder, es capaz de expresar lo mismo que alemanes e ingleses con sus redundantes y superfluos verbos modales.

Sin duda se han escrito muchos más libros sobre filosofía en alemán e inglés que en español. Pero desde luego peores, al menos en lo que atañe a lo antes expuesto. Imagino que otros idiomas están en la misma situación del español. Han intuido inconscientemente que la lógica es anterior a la distinción entre el mundo de la naturaleza causal y el mundo de la libertad y los valores. No han caído en el error de pensar al revés, como los de origen anglo-sajón. Pero ésta es una cuestión a dirimir por un lingüista competente.

Con muchas excepciones, müssen y must se usan para lo que debe ser en el mundo de la naturaleza causal. Y sollen y shall para el mundo de la libertad y los valores. Quizá la tercera pareja, dürfen y ought, haya surgido de las dificultades para aplicar con rigor la regla anterior. Eso sugieren estos dos ejemplos. Pedir permiso para entrar suena en alemán darf ich eintreten? Y en inglés se advierte sabiamente que coffee ought to be drunk hot.

En cuanto a lo que puede ser o puede hacerse, vale también la aproximada y muy elástica regla anterior. Los verbos können y can se remiten con preferencia al mundo de la naturaleza causal, mientras que mögen y may se reservan para la conducta humana. Curiosamente no hay una tercera pareja para lo que en general es posible.

En el artículo titulado “Metafísica y Axiología”, publicado en El Imparcial el 22 noviembre 2024, avancé la idea de que la Metafísica tradicional debiera desembocar en lo que empezó llamándose Filosofía de los Valores, y ahora se despacha como Axiología. A mi juicio, la razón de fondo se encuentra en el hecho de que poder-ser precede obviamente a ser de hecho. Esto lo entiende cualquiera. Lo arduo es comprender que, si el poder-ser está ligado al deber-ser por la rígida dualidad mencionada al principio, habría que esperar la misma precedencia lógica del deber-ser respecto al ser de hecho.

Sólo de Dios cabe decir con sentido que debe existir. Está claro que de ningún ente contingente cabe afirmar que debe existir. Sólo cabe afirmar que puede existir, lo que es cierto, tanto si ya existe de hecho como si no existe aún de hecho. Ser de hecho es un todo o nada. O se existe del todo, o no se existe en absoluto. Tertio excluso, decían los medievales. Por eso, al ser le corresponde el afirmador + y al no-ser el negador -. Lo mismo cabe afirmar del deber-ser y del poder-ser, que anteceden al ser de hecho.

Dicho de otra manera. No tiene sentido hablar de existir de hecho a medias, parcialmente o por grados. Menos sentido aún tiene imaginar el deber-ser o el poder- ser de modo fraccionario. También hay que pensarlos como un todo o nada. Cabe objetar que la rígida dualidad entre poder y deber no es suficiente razón para dar el inmenso salto de decir que Dios debe existir.

Pero aquí tropezamos con el adjetivo alemán notwendig, el inglés necessary, o el español necesario. Ignoro por qué en este punto el idioma inglés se aparta del alemán y se acerca al español.

En todo caso, entre necesario y posible, se da exactamente la misma dualidad que entre poder-ser y deber-ser. Necesario se simboliza por Θ y posible se simboliza por Π. Es obvio que poder-ser y posible son lo mismo. Tenemos que concluir que deber-ser y necesario son también lo mismo. Decir que Dios debe existir es lo mismo que afirmar que Dios existe necesariamente.

Sin querer, cuando hablamos de la existencia de Dios, tenemos en nuestra mente la idea de que Dios existe lo mismo que existimos nosotros, o la casa enfrente de mi ventana existe. Pensamos automáticamente en la existencia propia de los entes contingentes, en que cabe siempre cabe la posibilidad de que no existiesen.

La existencia de Dios responde a lo que la mayoría de los filósofos alemanes siempre ha entendido por la palabra Notwendigkeit. En esto podemos aplaudirles. En Notwendigkeit no cabe la posibilidad de no existir. Notwendig es igual a no puede no existir. Un negador delante de puede, y otro negador detrás de puede, son definitivos. Aunque esto ya estaba tácitamente dicho en la dualidad del principio.

Así pues, en vez del cogito ergo sum de Descartes, hemos de empezar a filosofar afirmando Deus necesse est. La insuficiente expresión Deus est resultaría en todo caso de aplicar el teorema de lógica modal Θa → a.

Más aún. La triple correspondencia validez-necesario, consistente-posible y contradictorio-imposible es también necesaria o debe-ser, tanto en su conjunto como en cada uno de sus tres asertos. Lo mismo que lo contradictorio necesariamente no existe, lo necesario o Dios necesariamente existe. Igualmente Dios detenta necesariamente el poder creador de entes contingentes.

La Axiología comienza, al menos en mi caso, con la modesta definición de “valor” como lo que debe ser, sea o no sea. Reconozco que esta definición se me ocurrió por pura chiripa. En inglés se diría serendipity. Hace cincuenta años no tenía atisbo o vislumbre alguno de las lejanas y formidables metas que se podrían alcanzar por ese camino. Sólo ahora, después de tanto tiempo, yo mismo me asombro de las enormes consecuencias a que conduce la formalización de la Lógica. Todo lo debemos a Frege y Peano. Nunca les agradeceremos bastante lo que hicieron en beneficio intelectual de la humanidad.

José María Méndez

Presidente de la Asociación Estudios de Axiología

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