Uriarte ha denunciado lo que siente como una injusticia en la cautelarísima del CSD al Barcelona en contra de las reglas de fútbol español.
El fútbol español ha vivido un torbellino en la tarde de este miércoles. El Gobierno, a través del Consejo Superior de Deportes (CSD), ha dado permiso a Dani Olmo y a Pau Víctor para que vuelvan a jugar con el Barcelona a pesar de que LaLiga y la RFEF habían denegado la inscripción de ambos futbolistas. Ambos organismos apoyaron su negativa en la normativa vigente que señala que un club no puede inscribir a un jugador dos veces en una misma temporada.
Esa prohibición y el hecho de que Joan Laporta presentase los ingresos extraordinarios fuera de plazo bastaron para que ambas instituciones aplicasen la literalidad de la reglamentación en sus artículos 130.2 y 141.5. Así pues, como el 31 de diciembre caducó la inscripción de Olmo y Víctor, ambos fueron 'desinscritos' del torneo liguero y de la ficha federativa. Pero ahora el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha decidido obviar esas reglas y conceder una cautelarísima que resta relevancia a las normas que rigen el balompié nacional.
"Es un escándalo"
El escándalo ha saltado de inmediato, entre otras cosas porque el CSD argumenta su permiso en el perjuicio que la ausencia de Olmo puede ocasionar al Barcelona, al producto e imagen de LaLiga y al rendimiento de la selección española, sin tener en consideración el gran deterioro que puede conllevar a los otros 19 clubes que compiten en el torneo liguero, amén de a los posibles rivales en la Supercopa de España, la Copa del Rey y la Liga de Campeones. Habría que ver cómo interpretaría este permiso político Diego Pablo Simeone si el Atlético cae eliminado de la Copa de Europa con un gol de alguno de estos dos jugadores otrora 'desinscritos'.
El lío generado y la sensación de injusticia es tal, a pesar de que esta resolución no es definitiva y el órgano gubernamental tiene tres meses para estudiar el caso y emitir un veredicto final, que ha excedido al fútbol. Desde el Partido Popular han lamentado la injerencia por medio de su portavoz, Borja Sémper. En una publiación en 'X', el diputado ha denunciado que "esta decisión del Gobierno, contra la norma y contra el criterio de la Federación y La Liga, es un trato de favor a un club y adultera la competición". Y ha declarado que "dudo mucho que esta amnistía se hubiera concedido a un club más pequeño", en referencia a lo ocurrido el pasado verano en el Betis.
El conjunto verdiblanco tuvo que vender a Nabil Fekir, su estrella, porque LaLiga le exigía que equilibrase sus cuentas con el fin de no quedarse sin margen salarial. Sin flexibilidad normativa por parte de la patronal ni del CSD, los béticos vendieron a su atacante referencial y cumplieron con el Fair Play Financiero. Sémper ha recordado este caso al mencionar una publicación en la que se asegura que "ahora el Betis ve cómo el CSD pasa por encima del control económico de LaLiga. Es un escándalo".
De vuelta al césped, mientras que Javier Tebas y Rafael Louzán -recién nombrado presidente de la RFEF- contemporizan y reducen su respuesta a la necesidad de estudiar la documentación para presentar sus alegaciones al Consejo Superior de Deportes, el presidente del Athletic ha hablado alto y claro sobre lo que siente como una verdadera injusticia. Le preguntaron a Jon Uriarte en 'Movistar Plus' porque, curiosamente, esta noche jugaban contra los azulgranas en las semifinales de la Supercopa, y subrayó su sorpresa y estupefacción porque el Gobierno incumpla las reglas del balompié.
"Parece que las normas no son iguales para todos, no se entienden muchas cosas"
"No tengo mucha información, es una medida provisional tomada por un órgano político y es la Liga y la federación (RFEF) que tendrán que tomar la medida", avanzó en una primera declaración a los micrófonos. Eso sí, el dirigente vasco tardó poco en exteriorizar su impotencia. "La conclusión que saco es que llevamos ocho días del año nuevo y estamos viviendo algo alucinante", comentó antes de denunciar que "por un lado a los clubes se nos pide hacer un esfuerzo por crecer y por hacer nuestras competiciones más grandes y por otro hacer esfuerzos como venir aquí, a un país lejos de nuestros aficionados, a disputar estos partidos". "Y luego vivimos situaciones esperpénticas. No se puede vivir una situación así porque viene muy mal para el fútbol español", concluyó.
Al término del partido, que quedó absolutamente condicionado por el estado anímico de ambos equipos después de la noticia sobre Olmo y Víctor, tomaron la palabra Iñaki Williams y Mikel Vesga. El delantero, fiel a su personalidad sincera y honesta, mostró la extrañeza que le ocasiona el permiso rayano con la ilegalidad. "Sí que es algo inusual que pocas veces se ha vivido en el fútbol español. A todos nos sorprende que una vez se diga que no y otras veces se diga que sí", expresó antes de remarcar que "parece que las normas no son iguales para todos, no se entienden muchas cosas". Vesga, en su caso, reflejó su sorpresa porque "pensaba que el tema estaba prácticamente cerrado". "Me sabe mal por Dani (Olmo) y (Pau) Víctor porque me pongo en su situación y no tiene que ser fácil. Son situaciones que no dependen de nosotros, pero sí que es cierto que son extrañas", alegó antes de contenerse y declarar un "vamos a dejarlo ahí".