El cuadro azulgrana, liderado por su tridente, golea a su eterno rival y vuelve a ganar un título dos años después.
Hace dos años, Gavi fue el jugador decisivo del Clásico ganado por el Barcelona de Xavi en la Supercopa de España. El año pasado, Vinicius destrozó a los azulgranas con un 'hat-trick'. En el tercer Clásico consecutivo, el tridente formado por Lamine Yamal, Raphinha -MVP de la final-, y Lewandowski fue el factor que decantó la balanza para el elenco blaugrana.
La escuadra de Hansi Flick -ganador de todas las finales que ha dirigido- se impuso nuevamente en el Clásico para acabar con la sequía de títulos desde LaLiga 2022/2023 y asestar un duro golpe al Real Madrid -ha encajado nueve goles en los dos últimos Clásicos-.
Remontada imperial del Barça
72 días después, desde el 0-4 del Barça en el Bernabéu, ambos equipos se reencontraban para disputar el segundo Clásico del curso, el tercero consecutivo para decidir el campeón de la Supercopa de España. Los dos clubes más laureados del fútbol español se citaron por el primer título de 2025 tras imponerse al Athletic y Mallorca, respectivamente.
Ancelotti y Flick optaron por los mismos onces en un choque con mucho ritmo desde el inicio. El bloque blaugrana llevó la iniciativa y tuvo los primeros disparos a puerta en los cuatro minutos iniciales. Courtois firmó dos buenas paradas a Lamine Yamal, que buscó el palo largo con un chut ajustado, y a Raphinha cuyo remate de cabeza picado dentro del área fue blocado por el belga.
Tras impedir el 0-1, el Madrid fue letal en su primera contra de manual. Vinicius recuperó en la frontal ante Casadó, que reclamó falta del brasileño, pasó el balón a Mbappé que exhibió su poderío con una conducción prodigiosa hasta el área azulgrana, superó a Balde y batió a Szcesny con un golpeo cruzado para estrenarse en los Clásicos. El francés lo celebró con rabia ya que quedó señalado en el 0-4 de octubre por caer en la trampa del fuera de juego en ocho ocasiones.
Estar por debajo en el marcador no puso nervioso al combinado de Flick, convencido con su idea de juego. Además de ser profundo por sendas bandas, hacía daño por dentro con pases verticales. De esta manera halló a Raphinha que cruzó en exceso el balón en el 9'. Tras esta clara ocasión, el elenco barcelonés asentó su dominio con el cuero -tenía el 83% de la posesión- en un tramo donde Mbappé dio el susto. El exjugador del PSG se torció levemente su tobillo izquierdo, abandonó el campo y finalmente pudo regresar.
La presión alta del Barça ahogaba a un Madrid sometido que no pudo frenar a Lamine Yamal, autor del 1-1 en el minuto 22. Transición rápida con un Lewandowski fundamental al habilitar al 'Golden Boy' que inició una diagonal 'a lo Messi' y, tras regatear a Tchouameni, se sacó un zurdazo raso ajustado imposible para Courtois.
El 1-1 activó al conjunto de Ancelotti. A balón parado volvió a crear peligro. Tchouameni se impuso en el balón aéreo y su remate obligó a una gran intervención de Szcesny. Tres minutos después, la escuadra catalana perdió a Íñigo Martínez por lesión y Araújo, protagonista estos días por su futuro -muy vinculado a la Juventus-, le sustituyó.
Camavinga fue el nombre propio del Real Madrid. Tras una volea frontal desviada, el francés cometió penalti sobre Gavi al que derribó con un golpe a la rodilla derecha del español. Una pena máxima señalada segundos después de ver la acción Gil Manzano en la pantalla. Lewandowski asumió la responsabilidad y marcó el 2-1 con un lanzamiento magistral.
Como en el Clásico del Bernabéu, el Barça anotó dos goles en tres minutos. Koundé vio el agujero en la defensa madridista, filtró un delicioso pase en largo leído por Raphinha que superó a Courtois con un testarazo colocado.
Con el 1-3, los azulgranas siguieron haciendo daño por los costados, especialmente Lamine Yamal y Balde. El lateral español centró al primer palo y Lewandowski impactó forzado saliendo su remate por encima de la portería madrileña.

En la recta final del primer tiempo, Camavinga se jugó la segunda cartulina amarilla al frenar a Lamine Yamal con un agarrón. Una jugada aislada de un Madrid desdibujado que sufría mucho con la presión alta de su rival y se precipitó en más de una circulación del balón. Tampoco le funcionaban sus pases en largo para buscar la espalda de la zaga azulgrana al no encontrar a sus delanteros por la falta de precisión.
Aún siendo inferior, la escuadra de Ancelotti se aproximó al 2-3 tras una jugada larga en el área blaugrana en la que Gavi desvió con su cabeza hacia su propia portería, Szcesny paró con Rodrygo muy cerca de recoger el rechace.
Balde puso patas arriba el Clásico en el descuento. Gracias a la verticalidad de su equipo, firmó otro disparo a puerta blocado por Courtois con su mano derecha, el defensor español se resarció haciendo el 1-4 en la última jugada del primer periodo. Contra de libro culminada con un disparo ajustado.
El Madrid no aprovecha su superioridad numérica
Con Ceballos en lugar de Camavinga, el Madrid adelantó su línea de presión y el palo evitó el 2-4. Jugada coral finalizada por Rodrygo con una potente volea que se estrelló con el travesaño derecho.
El Barça replicó con contundencia y puso de cara la Supercopa. De nuevo, gracias a su poderío al contragolpe tras un saque de esquina. Casadó filtró un pase al espacio para Raphinha que condujo hacia el área rival, se acomodó el cuero a su pierna izquierda con un recorte seco y firmó su 'doblete' con un golpeo cruzado.
Ancelotti buscó soluciones defensivas para frenar la sangría y metió a Asensio por Lucas. Poco después, el Clásico se animó a raíz de la expulsión de Szcesny. Mbappé recibió un pase al espacio y regateó al guardameta polaco que derribó al francés. Fue expulsado al ser el último hombre. Flick reaccionó con un doble cambio dando entrada a Iñaki Peña y Dani Olmo por Lamine y Gavi. Olmo volvía a jugar después de la polémica cautelar del CSD.
Además de la superioridad numérica, el Real Madrid obtuvo doble premio con el tanto de falta de Rodrygo que tocó el arquero español de forma insuficiente. El brasileño recortó distancias con más de media hora por disputarse.
En el Madrid, Modric, que no jugó la semifinal por un proceso vírico, sustituyó a Tchouameni, nuevamente señalado. En el otro bando, el Barça no arriesgaba con el cuero y ralentizó el juego. Defendía con balón su cómoda renta.
Sin embargo, estar con uno menos no trajo el resultado deseado para el actual campeón de la Champions League. No supo gestionar la superioridad ante un Barcelona solidario en labores defensivas. El desgase físico entró en juego a partir del 70': Raphinha sufrió calambres y fue sustituido por Ferran Torres.
En el tramo final del partido, plácido para el club barcelonés, los de Ancelotti permanecieron en campo rival sin generar ocasiones manifiestas de gol. La última fue de Mbappé con un derechazo dentro del área parado por Peña con una gran intervención. El francés fue la mejor noticia de un Madrid otra vez superado por el Barcelona, que levantó su decimoquita Supercopa de España en Yeda y que ha enderazo el rumbo tras su crisis de resultados en diciembre.
Ficha técnica
2 – Real Madrid: Courtois; Lucas Vázquez (Asencio, min.52), Tchouameni (Modrid, min.64), Rüdiger, Mendy (Fran García, min.76); Valverde, Camavinga (Ceballos, 46), Bellingham; Rodrygo, Vinícius (Brahaim, min.76) y Mbappé.
5 - Barcelona: Szczesny; Koundé, Cubarsí, Iñigo Martínez (Araújo, min.28), Balde; Casadó, Pedri; Lamine Yamal (Olmo, min.59), Gavi (Iñaki Peña, min.59), Raphinha (Ferrán Torres,min.79); y Lewandowsky.
Goles: 1-0: Mbappé, min.5. 1-1: Yamal, min.22. 1-2: Lewandowsky (penalti), m.36. 1-3: Raphinha, min. 39. 1-4: Balde, min.55+). 1-5: Raphinha, min. 48. 2-5: Rodrygo, min. 60.
Árbitro: Gil Manzano (Comité extremeño). Mostró tarjeta amarilla a Camavinga (min.35), Iñigo Martínez (min.53+), Rudiger (min.53), Vinícius (min.55), Tchouameni (m.62), Lewandowsky (min.77), Asencio (min.77), Araújo (min.86) y Raphinha (min.89). Tarjeta roja a Szczesny (min.56).
Incidencias: Final de la Supercopa de España disputada en el estadio King Abdullah de Yeda ante unos 60.000 espectadores.