Según un endocrino
Comer justo antes de dormir y desayunar bien proporcionan entrenamiento invisible
martes 25 de noviembre de 2008, 19:06h
Así lo señaló el doctor Marcos Sopena, endocrino y nutricionista, en una conferencia titulada "El entrenamiento invisible: el impacto de la nutrición en el rendimiento del futbolista" pronunciada ante técnicos de fútbol como motivo del Día del Entrenador del Comité Territorial Valenciano de Entrenadores de Fútbol.
Sopena explicó que el entrenamiento es un término que globaliza tanto la sesión preparatoria visible como la invisible y en ésta última integró la hidratación, la fisioterapia, el reposo y la nutrición.
"Por cada hora de trabajo visible, el futbolista debe realizar dos de trabajo invisible, una actividad que nadie recuerda cuando hay éxitos, pero al que se alude siempre que hay fracasos", señaló Sopena, que ha trabajado como nutricionista en el Valencia CF, el equipo de atletismo Valencia Terra i Mar y el equipo sueco de la Copa del América Victory Challenge.
"El fútbol requiere un aporte nutricional específico que permita mejorar la eficacia y la eficiencia, así como la relación entre el peso y la potencia del jugador", agregó.
Para Sopena, la planificación de la nutrición es tan importante como la estrategia del equipo y comparó el fútbol con el automovilismo al indicar que, aunque se puede planificar muy bien todo en un equipo de Fórmula Uno, "si no se utiliza la gasolina adecuada, no se puede competir".
El especialista considera una "aberración" entrenar sin desayunar en condiciones, ya que con un desayuno adecuado se equilibra hormonalmente el resto del día, al tiempo que recomendó evitar una ingesta excesiva de alimentos antes del sueño.
Por ello propuso una secuencia diaria iniciada por el desayuno, el entrenamiento, la comida, la siesta, la merienda, un segundo entrenamiento en el caso de que el equipo trabaje en doble sesión, la cena sobre las 20.30 horas y la recena o "resopón" antes de ir a dormir, sobre la medianoche.
"La mala alimentación contribuye a las lesiones y, en definitiva, merma económicamente a un club", agregó Sopena, quien considera que la base de la alimentación del futbolista de elite debe estar en la fruta y las verduras para seguir con las proteínas y las grasas.
"Los hidratos de carbono deben perder protagonismo ante las proteínas, que tienen una gran capacidad reparadora. La dieta del deportista es mucho más compleja que la pasta y el filete y debe establecerse a partir de un trabajo interdisciplinar entre el entrenador y el médico porque es tan importante como la táctica y la estrategia", concluyó.