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FÚTBOL AMERICANO

NFC Championship. Los Eagles lucen galones ante los Commanders y vuelven a la Super Bowl

NFC Championship. Los Eagles lucen galones ante los Commanders y vuelven a la Super Bowl
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(Foto: EFE)
lunes 27 de enero de 2025, 06:50h
Actualizado el: 27 de enero de 2025, 08:45h
Un mejorado Hurts, Barkley y la defensa conducen a los locales al cómodo triunfo (55-23). Daniels brilló pero su equipo pagó la novatada con tres pérdidas trascendentales.

Los Philadelphia Eagles ganaron este lunes a los Washington Commanders y volverán a jugar la Super Bowl. El bloque bien entrenado por Nick Sirianni contrató durante la temporada baja a Vic Fangio y el coordinador defensivo ha cumplido con su parte. La espectacular defensa que ha construido se ha convertido en una de las mejores de la liga y ha servido como el soporte perfecto para que brillen las dos estrellas del equipo. Así se puede resumir tanto el encuentro que esta madrugada jugaron en el abarrotado Lincoln Financial Field como el propio recorrido del curso. En esta fecha provocaron tres pérdidas fundamentales que desnivelaron el choque de manera definitiva. A partir de ahí volaron tanto Jalen Hurts como Saquon Barkley hasta confeccionar un 55-23 final que describe lo visto en el emparrillado.

El quarterback no había enamorado en estos meses. Desde luego, no se había acercado al rendimiento que casi le propició el MVP en 2022. Sin embargo, en esta fecha ha dado un paso al frente y sí ha correspondido con la expectativa de su exigente tribuna. Completó una sensacional tarjeta de 246 yardas de pase (20 de 28 intentos) y una anotación aérea, 16 yardas y tres touchdowns terrestres, y un passer rating de 110.1. Supo guiar a sus compañeros en una confrontación en la que el más que prometedor novato Jayden Daniels se subrayó como un fenómeno en ciernes. El pasador del equipo capitalino, que está debutando en los playoffs, sumó 255 yardas, un touchdown y una intercepción aéreos, y 48 yardas y una anotación de carrera. Tuvo que lanzar la escandalosa de cifra de 48 pases y asumió la responsabilidad sin titubeos. Con 24 años. En las 18 semanas de calendario había apilado 3.568 yardas de pase, 25 anotaciones, 9 intercepciones y 891 yardas de carrera, y cuando perder significa caer eliminado no tembló.

El oficio de los Eagles se impone a los Commanders

Suya fue la primera posesión, que duró casi ocho minutos (la más larga que han hilvanado este año) y supuso una declaración de intenciones. El escenario no le iba a impresionar. En las 19 jugadas que contuvo a este drive inicial, la zaga local forzó cuatro terceros downs y dos cuartos downs, y Daniels superó la prueba con personalidad. Empezó con seis pases en los seis primeros snaps, desperezando a su receptor referencial Terry McLaurin (1096 yardas en el curso) y a Olamide Zaccheaus. Y como su destacado técnico Dan Quinn les ha convencido de que la valentía y el no tener nada que perder es parte de su identidad -así sorprendieron a los Lions y a Estados Unidos-, avanzaron en los mencionados cuartos downs con el estreno de Zach Ertz y con una carrera del quarterback. Nadie, en toda la historia, ha alcanzado una eficacia tal en esta arriesgada suerte (han convertido un inaudito 87% de efectividad), de modo que estaba justificado. Así lograron ofrecer a Zane Gonzalez un gol de campo de 34 yardas abrir el marcador (0-3, minuto 7:03).

Washington se relamía. Habían golpeado primero y cansado a la zaga rival. Pero no caben relajaciones en este peldaño y se descubrieron en desventaja en un abrir y cerrar de ojos. La calma les duró una jugada. Exactamente, 18 segundos. Ese tiempo es lo que transcurrió desde que Will Shipley retornó la patada y Barkley desató su arsenal. El running-back se ha salido en la temporada regular (2.000 yardas de carrera) y parece que en las eliminatorias quiere elevar más el nivel. Suya fue la primera jugada de la respuesta del conjunto favorito y se marcó un touchdown en el primer contacto con el oval. Estalló en una carrera de 60 yardas en la que rompió los placajes de Jeremy Chinn y Quan Martin (7-3, min. 7:21). Otra barbaridad que desafía a la física, a la razón y a la estadística. Si el prólogo del duelo trataba de intercambiar declaraciones de intenciones, imposible gritar más que este formidable corredor.

Y a ese trueno le siguió la defensa de Fangio. Se había activado Ertz (104 yardas), un ganador del anillo en la ciudad del amor fraternal, pero su tocayo Zack Baun reclamó los focos de inmediato al forzar un fumble de Dyami Brown que recuperó el atento Reed Blankenship. El linebacker ya ha sido nominado a Jugador Defensivo del Año y no frena. Philadelphia agradeció el regalo y lo facturó con solvencia. Hurts aplicó el plan con consistencia: había que pasar con seguridad y distribuyendo bien los objetivos. Su rosario de pases involucró a Dallas Goedert, Davonta Smith y A.J Brown, es decir, a sus mejores receptores. Así movió las cadenas hasta dejar a Barkley la oportunidad de rematar con un acarreo de 4 yardas para anotación (14-3, min. 11:17). Un corte lateral bastó para que el corredor despegase por el exterior. Superioridad incontestable. Turnover y golpe, empezaba a sobresalir el mayor oficio de la franquicia de Pensilvania.

Quinn recurrió entonces a la esencia de su propuesta. Intentó dividir la amenaza dando el oval al remarcable running-back Brian Robinson para, después, descorchar la clase de Daniels. Pero la defensiva local había ajustado y casi intercepta al desenfadado pasador, así que hubo de rebuscar en su chistera y de ahí salió un engaño en el punt que derivó en un pase maravilloso de 23 yardas del punter Tress Way para Ben Sinnott. La creativa maniobra escapista ofreció aire nuevo a los visitantes, pero rápido abortó esa sensación el sólido linebacker suplente Oren Burks, otro de los zagueros que han crecido en estas semanas -en su caso, tras la lesión del básico Nakobe Dean-. En consecuencia, los Commanders no pudieron aprovechar un láser de Jayden a Dyami Brown y embocaron otro gol de campo, de 46 yardas (14-6, min. 15:18). Escueto bagaje si se quiere tutear a un coloso.

El mejor Hurts apaga el sueño de Daniels

Los favoritos volvieron a la tarea en ataque sin Barkley, que quedó tocado. Le relevó Kenneth Gainwell, pero, claro, no es lo mismo. Así que Hurts volvió a buscar conexiones aéreas. Las encontró en las bandas porque a los linebackers oponentes, comandados por el veterano Bobby Wagner, les costaba el desplazamiento lateral. Por esa vía alcanzaron con A.J. Brown y el propio Gainwell, antes de encontrar a Goedert con un pase de 15 yardas. Emergió entonces un respingo de los aspirantes cuando Frankie Luvu firmó un sack importante que limitó daños. Jonathan Allen también se había presentado en partido. Fue éste el fugaz mejor momento de los capitalinos, pues Jake Elliott marró un gol de campo de 54 yardas y en la siguiente posesión Daniels castigó el error con más balones a los tigh ends en la zona media y con una entrega rápida que McLaurin, inteligente en sus movimientos, transformó en un touchdown de 36 yardas. Quisieron saborear el empate, mas marraron la conversión de dos puntos (14-12, min. 22:58)... Y antes del descanso se deshicieron de forma irrecuperable.

El relato de la catástrofe de Washington en esta velada encontró a Marshon Lattimore como protagonista. El flamante fichaje, Novato del Año en 2017 y cuatro veces llamado al Pro Bowl, perdió su interesante baile con A.J. Brown y cometió fallos injustificables para alguien de su currículum. Cuando la carreras de Hurts y Barkley no dieron para más, se comió un pase de 31 yardas que recibió su par y regaló un primer down importante a los Eagles al cometer una interferencia. Con esas facilidades no perdonaron los locales, que sumaron otra anotación con un tuss push de una yarda para el quarterback (20-12, min. 28:22). Pero no quedó ahí el desplome repentino de los visitantes, pues el retornador Jeremy McNichols sufrió un fumble provocado por Shipley y recuperado por Gainwell en la yarda 24 rival. Otro regalo y otro touchdown, esta vez firmado por A.J. Brown y patrocinado por una nueva indisciplina, en esta ocasión de Mike Sainristil (27-12, min. 29:21). Así se desangraron unos capitalinos en los que el genio de Daniels no tapó los defectos de los demás. Un episodio de jerarquía del quarterback le entregó a Gonzalez un gol de campo de 42 yardas que maquilló la situación antes del camino a vestuarios (27-15, min. 29:54).

En camarines resonaba con fuerza el peso de esas dos pérdidas, mas los Commanders no iban perder su rebeldía. De hecho, en la reanudación provocaron un tres y fuera contrincante con más agresividad en defensa y un sack de Dorance Armstrong. El problema residió en que no volverían a cazar a Hurts -su línea ofensiva ajustó, ya que ante los Rams había sido capturado siete veces- y que la zaga local crecería hasta imponerse. Jordan Davis devolvió el sack y brindó una recuperación rápida para una ofensiva que a continuación amplió más la brecha. Para sentenciar. Un pase preciso a A.J. Brown y otro a Goedert sembró un touchdown de carrera del quarterback, que zigzagueó durante 10 yardas para engordar su cosecha (34-15, min. 36:02). Daniels subiría su apuesta y reaccionó con categoría, con una anotación de carrera de 10 yardas y una conversión extra estupenda (34-23, min. 39:59), y Luvu concretó otra acción de mérito que provocó un punt oponente, pero el fantasma de las pérdidas tocó otra vez tierra en los visitantes: el versátil Austin Ekeler sufrió un fumble provocado por Burks y recuperado por Baun. Y un tuss push de Hurts, posterior a otra muestra de nervios de los capitalinos, dio carpetazo al envite (41-23, min. 42:46).

Habría tiempo todavía para que ensanchasen su impronta Goedert, el indispensable Jalen Carter, Nolan Smith -sack y turnover on downs generado-, Quinyon Mitchell -intercepción en la end zone- y A.J. Brown. El renacer de este último (96 yardas en seis recepciones) es una noticia sobresaliente para su equipo. En cambio el que más resplandeció se apellida Barkley. Autografió su tercer touchdown de la cita con otro corte exterior absurdo (48-23, min. 52:02), nutrió un rompedor promedio de yardas en la postemporada y aplaudió la anotación final de su colega Shipley, que se dio un homenaje postrero (55-23, min. 56:57). Así se extinguió el sueño de los Commanders, que pasaron de ser el segundo peor equipo de la liga a llegar a esta Final de Conferencia tras draftear a su pasador novato, y quedó abrochado un intenso combate entre enemigos íntimos -comparten la división del NFC Este y jugaban su tercer enfrentamiento del curso- que rellena de contenido a la candidatura de los Eagles. La mejor versión de su quarterback, que dejó atrás las molestias del encuentro precedente, y de su atronadora defensa -es la que menos puntos ha concedido en la franquicia de 2004- ha arribado en el mejor momento. Dos años después volverán a jugar por la gloria.

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