Los presidentes de Francia y Alemania y monarcas europeos acudieron al campo de concentración para el homenaje a las víctimas.
Los Reyes de España han rendido homenaje este lunes a las víctimas del nazismo que fueron exterminadas en el
campo de concentración de Auschwitz, el día que se cumplen 80 años de su liberación, en un emotivo acto en el que, junto a otros 60 jefes de Estado y de Gobierno, depositaron velas encendidas.
Una carpa situada justo en la entrada de Auschwitz-Birkenau a la que llegaban los trenes con los prisioneros ha acogido a 2.500 invitados a esta ceremonia, que ha durado dos horas y media y en la que se ha querido dar todo el protagonismo a los últimos supervivientes del campo de concentración, cuatro de los cuales han tomado la palabra para relatar sus terribles experiencias y alertar contra el antisemitismo.
Felipe VI y la Reina Letizia, que han viajado acompañados del ministro español de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, se han sentado en el acto junto al presidente italiano, Sergio Matarella; los reyes de Holanda, Guillermo Alejandro y Máxima; Felipe y Matilde, reyes de los belgas; Carlos III, el monarca del Reino Unido, y los reyes Federico y Mary de Dinamarca, y el presidente de Polonia, Andrzej Duda, todos ellos con vestimenta oscura.
Detrás, el presidente francés, Emmanuel Macron; el heredero del Gran Ducado de Luxemburgo, Guillaume, y también la princesa Victoria de Suecia, el príncipe heredero Haakon de Noruega; el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier; de Ucrania, Volodímir Zelenski; y el ministro de Educación de Israel, Yoav Kisch, además del presidente de Austria, Alexander van der Bellen.
En disposición semicircular frente a la entrada del campo, el símbolo del acto fue un vagón de tren trasladado desde la rampa de descarga del antiguo campo de Birkenau, donde los médicos de las SS seleccionaban a los judíos deportados, dirigiendo a la mayoría de ellos a la muerte en las cámaras de gas.
Las intervenciones de los supervivientes, Marian Turski, de 98 años; Anina Iwanska; de 95; Tova Friedman, de 86, y Leon Weintraub, de 99, fueron aplaudidas por los invitados, puestos en ocasiones en pie, tras escuchar sus testimonios, la última memoria del campo que, según el director del museo, Piotr M.A. Cywinski, suponen sus experiencias, el fruto de sus vidas. "Y no hay palabras para expresar nuestra gratitud", ha indicado.
Los cuatro supervivientes han hecho también un llamamiento al mundo, especialmente a las nuevas generaciones, y a la conciencia colectiva para transformar la violencia que ha atrapado a la sociedad y alertaron sobre el antisemitismo.
El acto estuvo acompañado por la interpretación de piezas musicales compuestas por músicos que fueron deportados al campo de exterminio: James Simon (Berlín, 1880), detenido en 1944 y muerto poco después de su llegada en una cámara de gas.
También del músico polaco Jozef Kropinski (Berlín, 1913) enviado a Auschwitz, donde permaneció más de cuatro años y donde compuso más de cien canciones y poemas, y que sobrevivió al nazismo. O de Zymon Laks, fallecido en 1983, también superviviente tras dos años.
Tras un acto ecuménico de oración ha dado comienzo el acto final de homenaje a las víctimas del campo establecido por los nazis en 1940, que fue el escenario del exterminio de al menos 1,1 millones de personas, principalmente judíos.
Decenas de jóvenes han caminado en el acto con velas por las funestas vías, representadas en el suelo bajo la carpa, que se dirigían al vagón situado frente a la icónica entrada de trenes que transportaban a deportados del campo de exterminio. Unas velas que han entregado a los supervivientes a los que han acompañado en su ofrenda, con algunas escenas de mucha emoción por parte de alguno de ellos.
A continuación, los jefes de Estado han realizado su ofrenda. Los Reyes de España, cada uno con una vela, las han depositado tras los de Dinamarca y el monarca de Reino Unido, a los que ha sucedido poco después el presidente ucraniano, aplaudido por los invitados.
No es la primera vez que Felipe VI y Letizia acuden a esta conmemoración, ya que hace cinco años estuvieron en el mismo campo de exterminio con motivo del 75º aniversario de su liberación.
El Museo de Auschwitz-Birkenau recibió en 2024 a 1,8 millones de visitantes, de los que 78.000 eran españoles, el tercer país tras Polonia (con cerca de medio millón) y el Reino Unido.
Un total de 10.000 españoles fueron internados de los campos de concentración y exterminio nazis, de los que murieron entre 4.500 y 7.500, según los historiadores.
"No tener miedo ante el antisemitismo"
El superviviente de Auschwitz Marian Turski apeló este lunes a "no tener miedo" ante el antisemitismo que llevó al Holocausto en la Segunda Guerra Mundial y a "resolver problemas entre vecinos, gentes y grupos étnicos", durante la conmemoración de los 80 años de la liberación por el Ejército soviético de ese campo de exterminio nazi.
En un emotivo discurso, pronunciado ante 2.500 personas y medio centenar de jefes de Estado y de Gobierno, diplomáticos y representantes de países y organizaciones internacionales, Turski, del Consejo Internacional de Auschwitz, puso de ejemplo las reconciliaciones históricas entre naciones enfrentadas en el pasado como Francia y Alemania.
"No tengamos miedo de convencernos de que podemos resolver problemas entre vecinos, porque durante siglos, en muchos continentes, muchas naciones y muchos pueblos y muchos grupos étnicos han tenido sus casas los unos con los otros", dijo Turski.
Turski también alertó de que el "odio y la incitación al odio" lleva al "conflicto armado" y al "baño de sangre".
El que fuera el primero de cuatro supervivientes de Auschwitz protagonistas en la conmemoración de la liberación de ese campo de exterminio, terminó su intervención con la "experiencia positiva" de Francia y Alemania, dos partes de un conflicto que "llegan a la conclusión de que hay otro camino, el compromiso, para asegurar una vida segura para sus hijos, nietos y las generaciones futuras".
Este hombre, de 99 años, fue deportado a Auschwitz en agosto de 1944, en uno de los últimos transportes del gueto de Łódź hasta el campo de exterminio nazi, y sobrevivió en enero de 1945 a dos de las conocidas como "marchas de la muerte" a la que obligaron los nazis a los prisioneros a medida que los soldados aliados se aproximaban a los campos de concentración.
En su intervención, que terminó con un aplauso que puso en pie a los asistentes, también alertó ante el "auge del antisemitismo", un sentimiento que "llevó al Holocausto" y las teorías de la conspiración que culparon a grupos sociales, como los judíos, de los males del mundo.
Otra de las supervivientes, Janina Iwańska, nacida en 1930, insto a Europa a "no dejarse llevar por locuras" como las ocurridas en la Segunda Guerra Mundial y que terminaron en el Holocausto.
Alertó de que "no se debe perder de vista que un caos así puede ocurrir en cualquier lugar".
A su vez, Tova Friedman, de 86 años, destacó que hay que despertar "la conciencia colectiva para transformar la violencia, la ira, el odio y malignidad que tan poderosamente ha atrapado a la sociedad en un mundo más humano y justo antes de que estas fuerzas negativas destruyan" al mundo.
Friedman, que fue una de las personas más jóvenes en salir viva de Auschwitz, alertó igualmente ante el antisemitismo que hay en la actualidad, mientras que Leon Weintraub, que cumplió 99 años este mes, urgió a ser sensibles a todas las expresiones de intolerancia y resentimiento hacia los que son diferentes y pidió tomar en serio "lo que predican los enemigos de la democracia".
"Debemos evitar los errores de los años treinta, cuando el mundo no se tomó en serio los planes del régimen nazi", concluyó.