Obama no es lo que parece
miércoles 06 de febrero de 2008, 20:54h
Sorprende la naturalidad con la que determinados medios de comunicación equiparan al candidato Obama con nuestro Zapatero. Parecería que son personajes que habitan en la misma galaxia política, que comparten planteamientos y valores. Nada más lejos de la realidad.
Las experiencias vitales de ambos son bien distintas. Uno creció en distintos países. El otro apenas salió del terruño leonés. Obama estudió con brillantez en Harvard y Columbia. Zapatero cursó Derecho, de aquella manera, en la recién creada Universidad de su ciudad. El candidato demócrata hizo carrera ganando el apoyo de la gente, nuestro Presidente en el aparato del partido.
Si nos concentramos en labores de Gobierno, es verdad que Obama se opuso a la invasión de Iraq, pero con el argumento de que donde había que actuar era en Pakistán, nación de más de ciento sesenta millones de habitantes y dotada de armamento nuclear. No es que sea pacifista, es que creía errado el objetivo. Zapatero ordenó una retirada apresurada y humillante de Iraq y no está dispuesto a considerar la participación española en ningún conflicto.
No me cabe duda de que la llegada de un demócrata a la Casa Blanca relajará el triste ambiente en el que se desarrollan las relaciones hispano-norteamericanas. Pero tampoco me cabe duda de que el choque es inevitable. Cuando Obama pida a los europeos, entre los que nos encontramos, que nos tomemos de una vez en serio la Guerra de Afganistán, que se está perdiendo por nuestra falta de compromiso, podremos comprobar que el problema no era Bush y que entre Obama y Zapatero hay abismos insondables.
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Profesor
FLORENTINO PORTERO es analista del Grupo de Estudios Estratégicos, responsable del Área de Política Exterior y de Seguridad española
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