La Federación ya había 'sancionado' "hasta nueva orden" a varios colegiados por sus errores groseros. La ausencia de sanciones por el 'caso Negreira', de fondo.
El estamento arbitral sabía en la mañana de este lunes que se avecinaban problemas serios tras el polémico fin de semana. Tal y como se ha sabido, Luis Medina Cantalejo, presidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), decidió reunir de urgencia a los árbitros a primera hora de esta mañana. La muy discutible actuación de Alejandro Muñiz Ruiz el pasado sábado, en el partido que jugaron Espanyol y Real Madrid, les había vuelto a colocar en el centro de las sospechas. Así que el jefe de los árbitros llamó a filas a sus subordinados y ha ejecutado penalizaciones coherentes. Dicho trencilla ha sido 'sancionado' sin arbitrar "hasta nueva orden" y ha corrido similar suerte el encargado del VAR en el mencionado encuentro, Iglesias Villanueva.
Esas consecuencias automáticas también han afectado a los otros colegiados de Primera División y Segunda que no han tenido el mejor de los rendimientos estos días. Medina Cantalejo ha optado por abroncar a aquellos que no han pitado con justicia y, además, empeoran la imagen de un estamento que suele estar en la diana. Y sabe que el jueves va a tener que dar la cara y las explicaciones necesarias ante los clubes de LaLiga afectados, que le van a trasladar las amargas quejas que han ido acumulando. En esa fecha se va a celebrar una reunión convocada por Rafael Louzán, recién nombrado presidente de la RFEF, con directivos de la Federación, del CTA, de LaLiga y de los equipos de la élite del fútbol español. El descontento con los árbitros se han extendido por la geografía española y sobre esa mesa se van a apilar las protestas.
El acta dispara el enfado del Real Madrid
Así empezaba el día y la tarde ha traído más fuego para el incendio. El Real Madrid ha estallado contra la situación en una durísima carta enviada a Louzán y al Consejo Superior de Deportes (CSD). En ella, el conjunto merengue denuncia una "actuación escandalosa del arbitraje y del VAR" en el partido ante el Espanyol. "Los hechos ocurridos en este encuentro han sobrepasado cualquier margen de error humano o de interpretación arbitral", asegura en un texto que hace referencia al plantillazo en el gemelo de Carlos Romero a Kylian Mbappé que el árbitro sólo castigó con una tarjeta amarilla. El VAR no le instó a revisar la decisión y, para más inri, el trencilla escribió en el acta que la acción pertenecía a una "disputa del balón", siendo que el lateral blanquiazul no tenía opción alguna de jugar la pelota ya que realizó la entrada por detrás.
También señala el Madrid una injusticia en un posible penalti no pitado al propio Mbappé y en el gol anulado a Vinicius (por una falta del delantero francés, que estaba forcejeando junto a Pol Lozano). En este sentido, el vigente campeón de Liga añade que "lo sucedido en el RCDE Stadium representa la culminación de un sistema arbitral completamente desacreditado, en el que las decisiones en contra del Real Madrid han alcanzado un nivel de manipulación y adulteración de la competición que ya no puede ser ignorado". Y ha reflejado que "el escándalo generado ha tenido una vez más repercusión mundial, con la prensa internacional denunciando el uso sesgado del VAR en España y la falta de credibilidad del arbitraje español". La realidad es que medios como 'La Gazzetta dello Sport', 'L'Équipe', el 'Diario Olé' argentino, el 'Bild' alemán o incluso la 'BBC' británica mostraron su incomprensión en la resaca del partido de Cornellá.
Sobre las 'sanciones' arbitrales de este lunes descritas, la carta subraya "lo único que acreditan es la gravedad de las decisiones arbitrales adoptadas en el encuentro y la inconsistencia del sistema arbitral actual". "El propio reconocimiento de errores de tal magnitud por parte del órgano responsable demuestra el carácter grosero e injustificable de la actuación tanto del árbitro de campo como del VAR, y refuerza la denuncia del Real Madrid sobre el perjuicio sistemático que está sufriendo (...) Las decisiones tomadas afectan directamente al resultado de la competición", analiza antes de exigir a la RFEF "la entrega inmediata de los audios del VAR relativos a las dos jugadas clave del partido" porque "el conocimiento del contenido de estos audios resulta fundamental para arrojar luz respecto de las decisiones adoptadas y la actuación arbitral".
"El sistema arbitral español está completamente viciado"
Y aumenta la contundencia de su escrito al argumentar que "el sistema arbitral español está completamente viciado y estructuralmente diseñado para protegerse a sí mismo, con el respaldo de los Comités Disciplinarios dependientes de la propia RFEF, que se niegan sistemáticamente a sancionar a los árbitros, modificar sanciones arbitrarias y, en definitiva, mantener un sistema que ya ha sido calificado de fraudulento por la propia justicia ordinaria". "Los graves problemas estructurales del arbitraje español han quedado en evidencia en los últimos años, con revelaciones que han puesto de manifiesto prácticas incompatibles con la transparencia y la imparcialidad que debe regir la competición (...) Sin embargo, a pesar de la magnitud del escándalo y de la erosión de la credibilidad del sistema, no se ha producido una reforma real ni una depuración efectiva de responsabilidades", ha afirmado, en referencia al 'caso Negreira', que destapó pagos de más de siete millones de euros del Barcelona al jefe de los árbitros durante casi 20 años.
El enfado del Madrid se expresa al proclamar que "no es un episodio aislado ni un mero error arbitral" y que pone "bajo sospecha" la estructura "diseñada para operar sin control efectivo y al margen de cualquier exigencia de imparcialidad". Denuncia que hay "un clientelismo institucionalizado que convierte al arbitraje en un poder intocable dentro de la propia Federación" y recuerda que "el árbitro VAR ocultó imágenes claves al colegiado de campo" en la expulsión de Vinícius en Mestalla, amén de incicdir en la "inacción arbitral ante los insultos racistas" recibidos brasileño. "El Real Madrid no puede aceptar que la competición siga regida por un sistema arbitral desacreditado, cuyos principales responsables, lejos de ser apartados, continúan ejerciendo funciones determinantes en la toma de decisiones (...) La única vía para restaurar la credibilidad del arbitraje español exige una reforma integral que incluya, como elemento esencial, la sustitución de aquellos árbitros cuya vinculación con etapas bajo sospecha compromete la legitimidad del sistema y perpetua su falta de transparencia", concluye. El CSD, organismo que ha ordenado inscribir a Dani Olmo y Pau Víctor contra la legalidad del fútbol nacional, también está incluido como destinatario de esta misiva.
La durísima carta del Real Madrid al presidente de la RFEF y al del CSD (baje dentro del documento para ver más páginas)