Los nuevos y altos aranceles de TRUMP contra los tres principales socios comerciales de Estados Unidos fueron calificados como el comienzo de la “guerra comercial más tonta de la historia” según el Wall Street Journal, cuando Trump dijo que un arancel del 25 por ciento a las importaciones canadienses y mexicanas, así como un impuesto adicional del 10 por ciento a los productos chinos, entrarán en vigor. Juntos, estos tres países representaron alrededor del 40 por ciento de las importaciones de Estados Unidos el año pasado. “Nosotros haremos que Estados Unidos sea grande otra vez y valdrá la pena todo el costo que tengamos que pagar” alertó Trump, pero ser el más grande no luce posible este siglo XXI , en el año 2000 los Estados Unidos registraban un PIB mucho más grande que el de China, que comenzaba a abandonar el ineficaz colectivismo, el PIB de los Estados Unidos era entonces el de la primera economía mundial, hoy China es la primera economía mundial, como nos informa el FMI
El Presidente Trump asumió el 20 de enero su segundo mandato presidencial. Prometiendo poner a Estados Unidos “otra vez en el primer lugar”, también expresó que el “declive de los EEUU terminó” y además prometió “una nueva edad de oro para el país”. Como se observa, metas de difícil cumplimiento si prestamos atención al panorama económico mundial.
La historia económica mundial evidencia cómo el cambio de liderazgo económico ha sido y es una constante, incluso desde antes de la Revolución Industrial del siglo XVIII. El mapa económico mundial registra grandes cambios en este siglo XXI, a saber: desde inicios de este siglo las economías asiáticas emergentes, lideradas por la India y China, vienen incrementando su importancia económica a un ritmo más acelerado que el de las naciones desarrolladas agrupadas en el G-7 (Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Japón, Italia y Canadá).
El mapa económico mundial era distinto a fines del siglo pasado, ya que el PIB de los Estados Unidos era entonces equivalente al triple de China, mientras que hoy el PIB de China ya es un 29 por ciento mayor al de los Estados Unidos y a fines de esta década sería un 40 por ciento mayor. La producción de bienes y servicios es ya en China mayor a la de los Estados Unidos, pero esta nación continúa manteniendo su liderazgo militar, además del científico y tecnológico que es la base de las mejoras en productividad.
Estos dispares comportamientos económicos de las naciones en este siglo son naturalmente también evidentes en el comercio internacional, actividad donde es posible que en un futuro cercano China desplace a Estados Unidos como el primer importador mundial.