A 129 de la apertura
Los organizadores de la Expo 2008 quieren llegar a junio sin agobios
miércoles 06 de febrero de 2008, 21:13h
El secretario general de la Oficina Internacional de Exposiciones (BIE), Vicente González Loscertales, y el presidente de Expoagua, Roque Gistau, no quieren que se les eche el tiempo encima, por lo que han "metido prisa" a las instituciones implicadas para que cumplan sus plazos, y tengan listos sus pabellones para el 14 de junio, día de apertura de la Exposición Internacional.
Loscertales y Gistau recordaron que la fecha límite para concluir los montajes es mayo, y advirtieron de la necesidad de agilizar la adecuación de los espacios. También instaron a los partipantes a presentar sus proyectos ejecutivos, para cerciorarse de que los plazos son los correctos.
Ambos, junto con el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, el presidente del BIE, Jean Pierre Lafon, y el Comisario de la Expo, Emilio Fernández-Castaño, ejercieron de anfitriones en la inauguración de la III reunión de participantes, la última para dar cuenta del estado de los trabajos. Y es que había cierta tensión ante una posible demora en la finalización de los trabajos, lo que podia provocar un efecto "cuello de botella" en las semanas previas a la inauguración. Un colapso en las demandas en esas fechas supondría un trastorno, por lo que conviene extremar las precauciones, pues en un espacio de 25 campos de fútbol se dan cita la representación de cien países. Como recordó Loscertales, del BIE, una Expo no se puede comparar con unos Juegos Olímpicos, en que cada país aporta a sus atletas, sino que es un evento de "todos, en que la comunicación es esencial".
Aunque los organizadores reconocieron que el final de preparación de una Expo es un momento de "gran tensión", aseguraron que todo lo relativo a la preparación del recinto marcha según lo previsto. El problema está en que los trabajos de los participantes, cuyo control no depende tanto de ellos, marche acompasado. A cuatro meses de la inauguración, este miércoles se supo el 80% de los contratos de participación están firmados.
Más de 10.000 periodistas acreditados
La celebración de la Exposición Internacional de Zaragoza, que surge bajo el lema "Agua y desarrollo sostenible" concitará el interés de la prensa mundial, que convertirá a la capital maña en residencia para aproximadamente 10.000 periodistas acreditados.
Según adelantó el director de comunicación de Expo Zaragoza, Antonio Silva, hasta la fecha se han acreditado 252 periodistas de 225 medios de comunicación, de los que 170 son nacionales y 55, internacionales.
Del total de profesionales acreditados, 194 son españoles, 15 latinoamericanos y 34 europeos, la mayoría alemanes.
Se calcula que de 250 a 300 periodistas podrán trabajar permanentemente en el entorno del centro de prensa, además de los que estén en la sala de prensa.
Además, se han adecuado cinco espacios con platós de televisión y radio, como la cubierta del Acuario, la del pabellón de las comunidades autónomas, el ámbito de la Torre del Agua y el Anfiteatro para emisiones en directo.
Silva informó de que en la primera quincena de mayo, a falta de un mes de la inauguración de la Expo, el recinto del meandro de Ranillas se cerrará a visitas de todo tipo tanto por "la vorágine" de trabajo que se acumula en este periodo como para favorecer el efecto sorpresa.
En este periodo también se organizará una semana de la prensa en la que se pondrán a disposición visitas organizadas.
En el aspecto de promoción, publicidad y mercadotecnia se va a ofrecer a los países participantes un circuito urbano de 1.500 banderolas publicitarias compartidas con la organización en todas las grandes vías autorizadas, así como en los arcos del paseo Independencia.
"A partir del 6 de marzo queremos que la ciudad empiece a respirar la mayor fiesta del agua en la tierra", destacó Silva. Para ello, y para dar a conocer el evento en el exterior se cuenta con un presupuesto de 3 millones de euros, y otro tanto para la promoción nacional, con el anuncio en el que Amaral versiona una canción de Bob Dylan.