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Teatro

Jon Fosse: Teatro

domingo 09 de febrero de 2025, 20:37h
Jon Fosse: Teatro

Traducción de Cristina Gómez Baggethum. De Conatus. Madrid, 2024. 404 páginas. 24,90 €. Se reúnen cinco de las mejores y más representativas piezas del Premio Nobel de Literatura 2023, que dan cuenta de su personal y fascinante cosmovisión, y nos permiten recordar que el teatro también se lee

Por Ángela Pérez

Hace poco tuvimos ocasión de disfrutar en el Teatro Español de Madrid de una pieza de Jon Fosse (Haugesund, 1959), Viento fuerte. Aunque muy representado no únicamente en su Noruega natal, sino en varios países y no solo de Europa -incluso lo ha sido en China-, en el nuestro apenas si había subido a las tablas. No es nada fácil representar el teatro del Premio Nobel de Literatura 2023. Por ello, fue doblemente meritoria la apuesta del Teatro Español, en un montaje, con las interpretaciones de Felipe García Vélez, Zaida Alonso y Alberto Amarilla, y bajo la batuta de José María Esbec, del que este sale airoso.

Esperemos que sigan las puestas en escena de un autor que tiene en su haber más de cuarenta piezas y a cuya obra narrativa y poética le dio un gran impulso en España la concesión del más alto galardón literario. Hasta que se le concedió el Nobel, habían visto la luz la monumental Septología, formada por tres novelas: El otro nombre, Yo es otro y Un nuevo nombre, en varios volúmenes, y Trilogía. Ambas publicadas por el sello De Conatus, que lanzó una edición de Septología en un solo volumen, y De Conatus y Nórdica unieron fuerzas para publicar Mañana y tarde. En Nórdica, ya en solitario, ha aparecido la nouvelle Hermana. Por su parte, Sexto Piso ha comenzado a poner al alcance de los lectores españoles su Poesía completa, y Random House le ha incorporado a su catálogo. Ya disponemos de las novelas Blancura, Melancolía y Ales junto a la hoguera, y del libro de relatos, algunos de cuño autobiográfico, Escenas de una infancia. Y para este próximo abril, Debate anuncia Misterio y fe, un ensayo esencial para comprender la singular espiritualidad de Fosse, quien no en vano ha confesado: “Para mí, escribir es como rezar”.

Tras hacer de avanzadilla de la publicación de Fosse en España, ahora hay que volver a felicitar a De Conatus por ofrecernos el volumen Teatro en el que se reúnen cuatro de sus mejores y más significativos títulos, estupendamente traducidos por Cristina Gómez Baggethum, su traductora habitual al español y bajo la supervisión del propio Fosse: Invierno; Soy el viento; Viento fuerte; y Sueño de otoño. Esta iniciativa nos permite recordar que, más allá del escenario, su destino natural, la lectura de obras teatrales nos sumerge en una experiencia inolvidable. Y más si se trata, como es el caso, de un excelente dramaturgo.

Invierno aborda los ocasionales encuentros de un hombre y una mujer en un parque de una innominada ciudad a donde el hombre va en viaje de negocios. En Soy el viento, dos hombres va a bordo de un pequeño barco y conversan. Sabemos que uno de ellos ha hecho algo que no quería llevar a cabo, pero repite: “Simplemente lo hice”. Tres personajes son los protagonistas de Viento fuerte: una mujer y dos hombres, uno joven y otro mayor. Este vuelve de un viaje y descubre asombrado que su mujer parece vivir con el joven en el piso 14 de un edificio, en el que fue su casa. Sueño de otoño se desarrolla en un cementerio y aparecen cinco personajes: Hombre, Mujer, Madre, Padre y Gry. Este último, también mujer, es el único que tiene nombre. En todas las piezas, los personajes se denominan genéricamente.

Pero no es lo importante lo que sucede en cada obra. Lo hipnótico es que estamos ante un teatro en el que las pausas y los silencios son tan decisivos como lo que se expresa, un teatro de aliento onírico y sobre todo poético, más que encuadrado en el teatro del absurdo, aunque se le haya relacionado con Samuel Beckett.

Fosse, gran admirador de Federico García Lorca, ha declarado “Y el teatro: Lorca dijo algo así como que una obra teatral es un poema puesto de pie. Es una descripción perfecta de lo que yo siento escribiendo una obra. El teatro no necesita tanta intensidad como el poema, necesita también acción, pero requiere de esa intensidad poética para funcionar”. Una cosmovisión que bajo su apariencia críptica nos sitúa y plantea inquietantes, y reconocibles, preguntas sobre la vida, la muerte y los complejos sentimientos y anhelos que mueven el corazón humano.

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