El Ayuntamiento de Madrid ha concluido los trabajos de conservación y restauración de la fuente de Neptuno. Entre hoy y mañana se procederá al desmontaje de los andamios.
La fuente de Neptuno requería una intervención debido a los procesos de alteración provocados por su ubicación en una zona de tráfico intenso, así como por los efectos de agentes ambientales como la lluvia, el viento y los cambios térmicos. Entre las patologías detectadas en el monumento, se encontraban alteraciones en los morteros de reintegración y juntas, fisuras en la piedra, presencia de sales y biodeterioro por líquenes y musgos.
Los trabajos de restauración han permitido la limpieza en profundidad de la fuente, la consolidación de los materiales y la eliminación de depósitos perjudiciales, garantizando así su conservación a largo plazo. Con anterioridad a este proceso, se llevaron a cabo estudios previos para caracterizar los materiales y alteraciones del monumento, asegurando una intervención respetuosa y eficaz.
La fuente de Neptuno, uno de los iconos de la capital, formaba parte de la ordenación del Salón del Prado, que incluía en cada extremo una fuente -Neptuno y Cibeles- y otra en el punto central, la de Apolo.
El Consistorio anunció en enero que la fuente de Cibeles también será sometida a un proceso de restauración, que ya ha puesto en marcha a través de un estudio de su estado de conservación.