La Asunción del Greco regresa al Museo del Prado más de un siglo después gracias a un acuerdo con el Art Institute de Chicago, propietario de la obra desde 1906.
El lienzo formará parte de la próxima exposición dedicada al pintor cretense y, en concreto, a las obras que pintó para la iglesia del Monasterio de Santo Domingo el Antiguo de Toledo.
La obra, explica el Prado, "fue adquirida en 1830 por el infante Sebastián Gabriel y tras la confiscación de su colección en 1836, pasó al Museo de la Trinidad". Recuperada por el infante en 1859, lo acompañó hasta su exilio en Francia.
"Tras su muerte en 1875, su colección se dispersó entre sus herederos, quienes prestan La Asunción al Prado en 1902 para formar parte de la primera exposición dedicada al Greco".
En 1904, la obra fue adquirida por el marchante parisino Paul Durand-Ruel, con financiamiento de H. O. Havemeyer, gracias a la intermediación de la pintora estadounidense Mary Cassatt. Finalmente, en 1906, fue vendida al Art Institute de Chicago.
Monasterio de Santo Domingo el Antiguo
A mediados de 1577, recién llegado a España, el Greco recibió dos encargos trascendentales en su carrera: El Expolio, para la catedral de Toledo y los tres retablos del monasterio de monjas cistercienses de Santo Domingo el Antiguo. Para este último encargo, el Greco realizó para el altar mayor una poderosa estructura retablística cuyos lienzos se encuentran hoy dispersos, y se encargó asimismo de los dos altares laterales.
"La Asunción es la obra central del retablo, donde se representa la ascensión de María a los cielos auxiliada por un grupo de ángeles, La Virgen se sitúa sobre el creciente de luna, alzándose sobre la tumba abierta en torno a la cual se agrupan los apóstoles, revestidos de quietud y con gestos mesurados", detalla el museo, que añade que "fue esta seguramente la primera tela realizada por el Greco para el conjunto monástico y probablemente también en suelo español".