El equipo madrileño alarga su racha triunfal en los Clásicos y acrecienta la crisis de su eterno rival. Movistar Arena.
En plena fase regular de la Euroliga, Real Madrid y Barça ya afrontaban una 'final' para no descolgarse de los playoffs de la máxima competición continental de clubes. Los dirigidos por Chus Mateo se redimieron de su derrota copera y siguen en la pelea gracias a su ajustado triunfo ante su eterno rival.
Liderado por el cuarteto integrado por Abalde, Campazzo, Musa y Hezonja, la formación blanca firmó su cuarta victoria consecutiva en los Clásicos para dejar tocado a la entidad catalana y a Peñarroya, más cerca de abandonar la disciplina azulgrana.
El Barça, ligeramente superior
Tras su participación en la Copa del Rey en Gran Canaria y el parón de selecciones, Real Madrid y Barça retomaban la Euroliga con el cuarto Clásico del curso. En los tres anteriores se impuso el vigente campeón de la Liga Endesa, con ganas de quitarse el mal sabor de la final perdida ante Unicaja.
En la Euroliga más igualada de los últimos años, los dos conjunto españoles empezaban la jornada 26 fuera de los puestos de playoffs (los seis primeros) y con diferencia de un triunfo. Por ello, ganar era vital para no complicarse los 'play in'. El inicio del primer Clásico de 2025 fue reñido: los dos se intercalaron canastas en los primeros tres minutos (6-6).
Peñarroya, sin Punter, Vesely, Juan Núñez ni Laprovittola, estaba en el punto de mira tras el fracaso copero ante la Laguna Tenerife. Satoransky y Anderson lideraron a los azulgranas firmando los nueve primeros puntos ante un Madrid capitaneado por enésima vez por Facu Campazzo (seis puntos de los nueve).
Con Mbappé, Bellingham, Vinicius, Modric, Brahim y Alaba como espectadores de lujo, el bloque catalán se imponía en el intercambio de golpes. Brizuela y Parker ampliaron la renta visitante ante un cuadro local menos acertado y con Tavares bien defendido en la pintura (sumó un punto en ocho minutos).

El equipo de Chus Mateo pudo sumar puntos por dentro y redujo la diferencia ante un Barça más preciso en un primer cuarto disputado. Una tónica similar en el comienzo del segundo parcial en el que los dos clubes no anotaron en los dos primeros minutos. El Real Madrid adelantó su línea defensiva y la defensa zonal del Barça atascó a los locales.
Una gran canasta de Hezonja subió los ánimos del Movistar Arena. Tras la sequía del tramo inicial, el choque alternó transiciones con ataques posicionales. La igualdad se reflejó en el marcador (30-30) por el ajustado 7-5 local.
En la recta final del primer tiempo, el envite se concentró en las zonas. Un escenario mejor aprovechado por el Barcelona que sumó puntos en ambos postes gracias a la calidad de sus interiores, especialmente Satoransky, Anderson y Parker. Chus Mateo cortó la inercia azulgrana solicitando tiempo muerto en busca de soluciones.
El factor individual sobresalió en los últimos minutos del segundo cuarto. Parra, Musa y Anderson resaltaron en un encuentro con una diferencia de tres puntos al descanso.
El Madrid impone su ley en el segundo tiempo
El Madrid fue superior en los primeros compases del segundo periodo. Sacó ventaja de sus bloqueos, ajustó su defensa y registró un 8-2 de salida, con trascendencia del poste bajo, para llevar la iniciativa en el marcador.
A los blaugranas les costaba anotar por dos factores: la solidez defensiva del Real Madrid y su bajada de acierto en el perímetro (en el primer tiempo registró un 50% de efectividad con seis triples anotados en 12 intentos). El cuadro de Chus Mateo sabía que era primordial efectuar una buena defensa ante el segundo mejor equipo ofensivo (promedio de 87,1 puntos).
El Barça también fue rebasado en intensidad y el Madrid aprovechó para dispararse gracias a su claridad ofensiva tanto por dentro como por fuera. El parcial de 21-11, 9-4 en los últimos minutos, provocó el tiempo muerto de un enfadado Peñarroya.
El acierto perimetral del Real Madrid superó a los azulgranas que intentaban seguir el ritmo de ida y vuelta del tramo final del tercer cuarto. Pudieron apretar el choque tras su 1-9 de parcial.
El ritmo ofensivo de los primeros minutos del último cuarto fue alto. Los dos conjuntos se replicaban sin darse un respiro. El Barça supo reaccionar al 5-0 de salida alargando el toma y daca para intentar registar su primera victoria en los Clásicos de esta campaña.
Las dos escuadras bajaron el ritmo tras la intensidad de los primeros compases. En estático estaba más cómodo el combinado blanco con cuatro jugadores con 13 o más puntos (Abalde, Campazzo, Musa y Hezonja).
El bloque blaugrana puso picante al final firmando un 0-5 liderado por un sensacional Parra. El alero español y Metu eran los factores diferenciales del Barça que remontó 10 puntos para situarse a uno de la prórroga.
Parker igualó la contienda con un triple liberado y el último minuto del cuarto tiempo fue de máxima emoción por el resultado. Los nervios se notaron especialmente en Peñarroya, desesperado con los árbitros. El Madrid fue más efectivo y se reencontró con el triunfo ante su afición en un abarrotado Movistar Arena. Victoria clave, ya que se sitúa en la décima posición desbancando a su rival de esta noche a la undécima plaza por el 'basket-average'.
Ficha técnica
96 - Real Madrid (23+17+30+26): Campazzo (18), Rathan-Mayes (-), Musa (16), Garuba (4), Tavares (5), -cinco inicial-, Llull (7), Hezonja (19), Bruno Fernando (6), Abalde (16), Hugo González (-), Ibaka (5), Feliz (-).
91 - Barça (25+18+24+24): Satoransky (7), Anderson (15), Abrines (2), Parker (18), Fall (-) -cinco inicial-, Brizuela (10), Villar (-), Willy Hernangómez (2), Parra (20), Metu (17), Sarr (-).
Árbitros: Ilija Belosevic (Serbia), Borys Ryzhyk (Ucrania) y Milos Koljensic (Montenegro). Excluyeron por cinco faltas a Fall (m.38) y Parker (m.39)
Incidencias: partido de la jornada 27 de la Euroliga disputado en el Movistar Arena ante 12.130 espectadores. En la previa se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Javier Dorado, exjugador del Real Madrid de fútbol.