La proyección de tres películas en la
Casa América, dentro de un ciclo promovido por la
Embajada de Venezuela, ha causado la indignación del Gobierno regional y las asociaciones de opositores venezolanos por considerarlo "un lavado de imagen" del Gobierno de Maduro.
En una carta remitida este domingo al director de Casa de América, León de la Torre, en nombre del Ayuntamiento y como representante de éste en el Consejo Rector, la vicealcaldesa de la capital expresa el "más enérgico rechazo" a la programación del ciclo 'Cine y memoria: la voz del pueblo y la lucha por la soberanía", que tendrá lugar este lunes 17 de marzo.
El Ayuntamiento, como miembro del Consorcio público Casa América, debe velar "por hacer de Madrid un ejemplo de puente entre América y España, como se refleja en el hecho de que la Casa tenga su sede en uno de los edificios más emblemáticos de Madrid, el Palacio de Linares, propiedad del Ayuntamiento".
Según Inmaculada Sanz, "enaltecer o blanquear una dictadura como la que actualmente rige en Venezuela va en el sentido opuesto a los fines fundacionales" de la Casa. Resulta "inaceptable" que una institución de diplomacia pública sirva "de plataforma para la difusión de películas propagandísticas de un régimen dictatorial", por lo que insta al director a que "reconsidere esta programación".
Se trata de las películas 'Operación Orión' (2018), 'Alí Primera' (2024) y 'La batalla de los puentes' (2020), cuya proyección ha suscitado ayer las protestas de la Comunidad de Madrid y de los colectivos opositores venezolanos este domingo, mientras que Casa de América apela a la defensa del debate plural.
El consejero de Cultura madrileño, Mariano de Paco, remitió este sábado al director de Casa América una carta expresando "la protesta enérgica" del Ejecutivo regional por la emisión de estas películas que buscan "blanquear y enaltecer el régimen chavista".
José Antonio Vega, coordinador del Comando Con Venezuela España, que forma parte del equipo de la líder opositora venezolana María Corina Machado, aseguró este domingo a EFE que el ciclo programado "no tiene ningún fin cultural", sino limpiar la imagen del "régimen" de Nicolás Maduro.
Por su parte, el director de Casa América, León de la Torre, explicó a EFE que la entidad cede su espacio a una embajada, "como se recoge en los estatutos", para emitir cine "que puede gustar o no, pero que no incita a la ilegalidad". Aun así, dijo que están "preocupados" por el malestar que esta actividad ha generado en colectivos venezolanos residentes en Madrid y, aunque por el momento no van a desprogramar el ciclo, comentó que van a "ver cómo evoluciona" el descontento.
Además, recordó que Casa de América ha colaborado con algunos de los grupos que piden cancelar la emisión de las películas organizando actividades que muestran una visión de la situación en Venezuela distinta a la que se muestra en el ciclo promovido por la Embajada.
No obstante, Comando Con Venezuela pidió que Casa América reconsidere esta actividad porque, según su coordinador en España, "la verdad que debería mostrarse en España es que hay 11 españoles detenidos en cárceles venezolanas cuyos familiares no han podido tener contacto con ellos y que están en una situación de desaparición forzada".
A esta petición se suma la de otras organizaciones como Plataforma Ayuda Venezuela y el Comité de Familiares y Amigos por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve).