DESDE ULTRAMAR
Groenlandia, toros, astronautas, crematorios y mujeres silenciadas
jueves 20 de marzo de 2025, 20:07h
Temas variopintos y breves, pero puntuales, atraen la atención de esta su columna leída en ambos lados del Atlántico… y del Pacífico. El primero de ellos es Groenlandia. Objeto, no sujeto de las relaciones internacionales y como Ucrania, decidirá su futuro no en Nuuk ni en Copenhague si se descuidan y los imperialistas yanquis se impusieran a la mala.
Las groseras declaraciones de Trump insistiendo en tono inoportuno en hacerse con la isla, “sí o sí” dijo en su informe al Congreso el pasado 10 de marzo, solo abonan a sumar declaraciones injerencistas lanzadas de cuando en cuando y siguen poniendo en el radar el destino de este apetecible territorio bajo la cada vez más cuestionable soberanía danesa, soberanía que no sabemos si quedará pronto o no, en entredicho. Mientras Federico X se pasea por aquí y por allá tan despreocupadamente y se le ve tan apacible por el escabroso tema, los autonómicos groenlandeses han votado al partido más independentista posible. Y si bien, han dicho que no quieren ser yanquis, decisión correcta y plausible desde luego, las acechanzas existen y las chapuzas siempre son posibles. Federico X con Groenlandia se parece bastante a Carlos III con los insultos a Canadá: van impasibles. Demasiado impasibles para ser los jefes de Estado formales de tales territorios.
En lo que va del año ya son incontables las desafortunadas y ordinarias, bordes declaraciones yanquis que insisten en que esa tierra rica en minerales estratégicos y petróleo –que Groenlandia no es solo frío, esquimales y focas a simple vista– pase a la soberanía estadounidense o a un grado tal de dependencia y ocupación tal que de facto termine siendo estadounidense. Han dicho “de la forma que sea”. Esas raterías las saben practicar bien los yanquis. Texas, Hawái, Panamá son excelentes ejemplos que permiten no quitar el dedo del renglón en el modus operandi yanqui. La Isla es estratégica y no se ha dicho la última palabra sobre su soberanía.
Cambio de tercio. Les prometí apreciados lectores en ambos hemisferios que cuando se decidiera el futuro de la Fiesta Brava en la jurisdicción de la Ciudad de México, se los comunicaría. Justo se consiguió en tribunales darle la vuelta a las prohibiciones legales de hace unos años contra las corridas de toros. La plaza de toros mas grande del mundo, la México, sobrevivía apenas con actividades de espectáculos ajenos al mundo taurino y había reanudado sus actividades tradicionales cuando se ha lanzado y aprobado una iniciativa de ley que decreta las corridas de toros sin violencia. 10 minutos a torear a cada bicho y será devuelto a su ganadería. Me queda claro que eso quitará atractivo al espectáculo, a menos que la afición secunde esta medida y que no será negocio de los ganaderos que, tratando al astado a cuerpo de rey, se los devuelvan luego de 10 minutos de faena sin tocarle ni un pelo, prohibido matarlo en forma alguna. Acaso daba igual prohibir tal festejo antes que someterlo a estos encorsetamientos. Si lo que se quiere es extinguirlo, estas medidas lo conseguirán. Solo apuntaré que lo pregunté a toreros y taurinos hace ya lustros atrás: ¿habría manera de acelerar la muerte del animal no sometiéndole a una prolongada agonía? no hubo respuesta contundente y satisfactoria. Hoy, los involucrados y seguidores se enfrentan en Ciudad de México a esto que sí podría matar esta práctica, pues elimina el negocio del espectáculo. No entro al trapo de si es arte o no. El espectáculo en todo caso, no supo o no pudo adaptarse ni modernizarse. Y con tal, el pasodoble, reducido a ese espacio, quedará amenazado. Eso también cala.
Otro tema. Que el mundo no calle el silenciamiento de la mujer en Afganistán. Que ni en las calles se escuche su sonido, exigen sus opresores talibanes, como que no salgan, sino acompañadas de un hombre y esa sistemática nulificación resulta abominable y no debe callarse, que ya es bastante enmudecerlas e invisibilizarlas, como para que lo hagamos los demás. Inaceptable.
¡Albricias! por los astronautas que ¡por fin! regresaron a la Tierra después de estar varados más de lo previsto en la EEI. Menuda experiencia. Se habla de los deterioros corporales por su prolongada estancia en el espacio exterior. Ese es un asunto que aún deberá trabajar la Humanidad para pensársela bien en una estadía dilatada fuera de nuestro zarandeado planeta. El cuerpo humano no se adapta al espacio exterior.
Lo vergonzante. Un rancho con supuestos hornos crematorios que luego no aparecen por ningún lado, pero han generado una batahola de calculados y amañados insultos opositores al gobierno federal mexicano culpándolo de su existencia, dudosa, propiciaron los más rijosos titulares informativos la semana anterior. En medio y lo resalto, hubo un comunicado del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) cuestionando las versiones sostenidas por políticos y medios opositores – mientras señalaba no existen tales hornos crematorios– y nos recuerda que en otras ocasiones los mismísimos grupos terroristas han desmentido adjudicaciones; no es nuevo, pero no deja de ser llamativo, porque, además, arrojan la pelota a las autoridades a que demuestren que sí hay hornos crematorios y a medios que lo han sostenido guiando a la oposición en esa dirección, torciendo a la opinión pública, cosa normal siendo esta tan veleta y tan fácil de ofuscar con o sin pruebas. Lo único cierto es qué sí hay desaparecidos, pero no el conocimiento de qué forma y por quién. Sacar raja política de la tragedia es deleznable y también debe decirse. La saque quien la saque.
Rinconete: cumplo 30 años como docente universitario. Me quedo con 5 ideas. La satisfacción del honor de comparecer ante un grupo. Contribuir a formar mejores personas o, al menos, más conscientes de la necesidad de serlo, pese a directores miserables, que los hubo. Las universidades no tienen memoria cuando se trata de reconocer y son mezquinas si no les sirves. Un recuerdo a quienes han apoyado mi labor docente, a los colegas y alumnos fallecidos a lo largo de tres décadas y decirle que llegué a la docencia por 6 meses y me quedé 30 años. Y parece que fue ayer, parafraseando a Fray Luis de León.
Queda pendiente regresar al tema ucraniano. No hay verdaderas novedades sustanciales. El par de cuatreros se reparten Ucrania y a Zelenski "ni un vaso con soda" diría Mecano. Va de guiñapo.