Ha encargado un informe y ha sondeado a los magistrados sobre la conveniencia de reaccionar "en defensa de la jurisdicción" del TC.
El presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, ha recibido como un mazazo la voluntad de la Audiencia de Sevilla de llevar la sentencia de los ERE a la Justicia europea, de modo que maniobra para impedir que los jueces de instancias inferiores puedan acudir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para cuestionar un fallo adoptado por la corte de garantías.
Así, Conde-Pumpido ha provocado un intenso debate en el seno del Tribunal Constitucional al pedir un informe sobre la conveniencia de que tribunales inferiores cuestionen las decisiones del tribunal de garantías ante Europa. Para ello, se ha valido de otro caso que afecta al Tribunal Superior de Justicia de Madrid y ha sondeado a los magistrados sobre la conveniencia de reaccionar "en defensa de la jurisdicción" del Constitucional.
La Audiencia de Sevilla cuestionó que el amparo concedido por el Tribunal Constitucional a condenados del caso ERE de Andalucía como Manuel Chaves y José Antonio Griñán sea del todo "compatible" con el derecho de la Unión Europea, y ha pedido opinión a las partes sobre si la corte de garantías se "extralimitó" e "invadió" ámbitos reservados a los jueces.
En una reciente providencia a la que ha tenido acceso EFE este miércoles, la Sección Primera del tribunal provincial plantea de esta forma dudas sobre la compatibilidad de la resolución del Tribunal Constitucional, que anuló la pena de cárcel al expresidente andaluz José Antonio Griñán y rebajó la pena del también expresidente Manuel Chaves, con el Derecho de la Unión Europea.
Por ello, da audiencia a las partes para que aleguen sobre el posible planteamiento de una cuestión prejudicial de interpretación ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), precisamente después de que el PP, que ejerce la acusación popular en la macrocausa, ya presentara una cuestión prejudicial relacionada con este asunto.