Miles de facultativos demandan mejorar las condiciones que les ofrece Sanidad en la negociación del estatuto marco.
Los médicos han salido a la calle para exigir al
Ministerio de Sanidad la retirada del borrador del estatuto marco, que regula las condiciones laborales de los trabajadores del Sistema Nacional de Salud (SNS), porque aseguran que empeora las de su colectivo y advierten de que "no todo vale por la vocación".
"Para que la vocación exista, el médico tiene que estar sano, y las condiciones laborales nos penalizan nuestra salud, la conciliación laboral y familiar", según ha señalado a EFE Miguel Lázaro, presidente la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), convocante de la movilización con el Sindicato Médico Andaluz (SMA), en la que según sus estimaciones han participado más de 5.000 personas.
Son profesionales y representantes del Foro de la Profesión Médica, sindicatos, Colegios de Médicos, sociedades científicas y organizaciones de estudiantes de Medicina y residentes que se han manifestado porque creen que la reforma del estatuto que regula las condiciones laborales del personal del SNS, sanitario y no sanitario, "solo servirá a contribuir a expulsar al colectivo médico de la sanidad pública".
Y así lo han denunciado en su marcha desde la Plaza de las Cortes, frente al Congreso de los Diputados, hasta la sede del Ministerio de Sanidad, bajo el lema 'Por un estatuto propio de la profesión médica y facultativa'.
Cientos de batas blancas de médicos han alzado su voz con cánticos como "No podemos conciliar nuestra vida familiar", "Queremos negociar un estatuto de verdad","Lo llaman vocación, pero es explotación" o "No somos esclavos, somos médicos"
Y algunos se los han dirigido a la ministra, compañera de profesión: "Mónica, vete ya" o "parece mentira, que seas compañera".
Con silbatos y tambor en mano, que ha sonado sin parar a la llegada al Ministerio, y con carteles en los que se leía que "No al atraco, con el estatuto marco" o "Llevo 24 horas trabajando, ¿te anestesio?", los médicos han expuesto su manifiesto, que ha leído el secretario general de la CESM, Victor Pedrera.
Han pedido un estatuto propio de la profesión médica y facultativa que regule "sus especiales condiciones de formación, responsabilidad y desempeño laboral y que sea el médico quien negocie las condiciones laborales del médico".
Están en contra del estatuto que regula las condiciones laborales del personal del SNS, sanitario y no sanitario, porque según dicen les iguala con otras categorías profesionales con requisitos distintos.
También les discrimina -apuntan- con una jornada laboral superior a la de cualquier trabajador y les impone un sistema de incompatibilidades que penalizará el talento para ejercer únicamente en el SNS.
"Somos un colectivo -han dicho- que, apoyándose en la vocación, ha visto cómo progresivamente se iban empeorando sus condiciones laborales": con "jornadas laborales muy superiores a las que se están regularizando para el resto de trabajadores" y con unas guardias "obligatorias", que suponen un tiempo que "no computa como trabajado para la jubilación".
Por eso, según han subrayado, el borrador ha sido "la gota que ha colmado el vaso de una paciencia que se apoyaba en esa vocación como su último escudo, pero que ha tenido que asumir que no todo vale".
Han dicho que no van a aceptar "más desprecios", al insistir en que necesitan recuperar la dignidad de la profesión "ante la sucesión de atropellos que llevamos años padeciendo sin apenas alzar la voz".
También han abogado por poner en marcha medidas que contribuyan a fidelizar a los médicos ya existentes, en lugar de "fabricar más", para solucionar la "complicada situación por la que atraviesa el SNS".
A su juicio, se está produciendo una "importante fuga de médicos" a otros países y a la sanidad privada porque ofrecen mejores condiciones laborables, y el contenido del borrador, en su opinión, "sólo servirá para contribuir a expulsar al colectivo médico de la sanidad pública y a agravar el problema".
Por ello, han reclamado una "auténtica negociación" en la que se puedan consensuar medidas que permitan a los profesionales ejercer su labor en las mejores condiciones posibles, porque están convencidos que sólo así se conseguirá ofrecer la mejor asistencia sanitaria a los pacientes.
Mónica García
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha garantizado este sábado a los médicos su disposición a seguir trabajando "en permanente diálogo" para llegar a un texto consensuado que deje atrás el estatuto marco del 2003, después de la manifestación de Madrid.
En un mensaje en redes sociales, la ministra ha manifestado su "máximo respeto" a las movilizaciones. "Seguimos trabajando en permanente diálogo con todos aquellos que quieran realmente llegar a un texto consensuado que deje atrás el estatuto Marco del 2003", ha recalcado.
García insistió el viernes en que lo que hay encima de la mesa es un borrador al que le queda mucho camino.
García puntualizó que ha sido el Ministerio el que ha introducido en el texto "los grandes avances" que supondrán este estatuto marco, como el fin de la temporalidad, la reordenación de la jornada laboral y la reducción de las guardias de 24 horas (que sólo serán excepcionales en fin de semana con el consentimiento del profesional) a un máximo de 17 sin tener que devolver ninguna.
Desde el Ministerio y la mayoría de sindicatos que conforman la mesa de negociación como CCOO, UGT y CSIF reniegan de un estatuto específico porque creen que las reivindicaciones médicas tienen cabida en el general.
No obstante, aunque no sea por este motivo, el estatuto marco también ha soliviantado a las organizaciones sindicales de la mesa del ámbito de negociación como CSIF, CCOO o UGT, que llegaron incuso a paralizarla por su descontento sobre cómo se estaba desarrollando.
De hecho, CSIF estudiará el próximo miércoles medidas de protesta tras concluir el plazo que dio al Ministerio para presentar una nueva propuesta con mejoras salariales y una nueva clasificación para todos los colectivos y categorías.