Por supuesto que todo el mundo desea que el SMI español se equipare al europeo. El problema...
Por supuesto que todo el mundo desea que el SMI español se equipare al europeo. El problema reside en la reacción que las medidas de Yolanda Díaz Iscariote provocan en las instancias económicas sensibles a la operación. Existe un temor generalizado, incluso dentro del propio Gobierno, a la demagogia con que se expresa y actúa esta mujer política, militante del Partido Comunista español.
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal ha golpeado a la vicepresidenta y lo ha hecho sin contemplaciones. La operación SMI ha destruido ya 150.000 empleos. La AIREF aporta una documentación contrastada que echa a rodar la vehemencia de Yolanda y el relativismo, en ocasiones angustioso, de las medidas que adopta o anuncia. La repercusión en los años 2023 y 2024 eleva la destrucción de empleos, a causa del SMI, en 150.000 personas.
Algunas instancias europeas habían previsto lo que ahora se anuncia. Gracias al espíritu de trabajo y a la seriedad del pueblo español, la economía española atraviesa una etapa de considerable robustez. La endeble política de Yolanda Díaz Iscariote puede comprometer el esfuerzo colectivo. Ha ocurrido así en otras naciones y España no va a ser la excepción. Se podrá enmascarar durante algún tiempo, pero al final se revelará una vez más que el sistema comunista, aunque sea aplicado sólo parcialmente, encamina a la miseria. La clase comunista china comprendió enseguida lo que tenía que hacer. Asentado el partido comunista, el partido maoísta en el poder, Pekín estableció una fórmula occidental para su economía basada en la propiedad privada y en el libre mercado.
El sanchismo resultará duramente vapuleado si prospera la política de Yolanda Díaz Iscariote. El ministro de Economía del Gobierno, Carlos Cuerpo Caballero, lo sabe muy bien y se ha esforzado en poner freno a los despropósitos de la vicepresidenta. Las espadas están en alto porque Pedro Sánchez necesita los escaños de Sumar para continuar en el poder. Sabe que Yolanda Díaz, de la misma forma en que traicionó a Pablo Iglesias, puede burlar en cualquier momento a su presidente del Gobierno.