El 12 de abril, el Victoria & Albert Museum de Londres muestra la mayor exposición dedicada en Reino Unido en casi 30 años a joyas y relojes de Cartier.
La muestra reúne 350 piezas en un recorrido que plantea una lectura a la trayectoria de la firma de joyería desde inicios del siglo XX. Fue entonces cuando los tres nietos del fundador, Louis-François, se propusieron crear la primera casa de joyería reconocida mundialmente estableciendo sucursales en París, Londres y Nueva York.
"Con una envidiable cartera de clientes, entre la realeza y la aristocracia, Cartier se dio a conocer como 'el joyero de reyes y el rey de los joyeros'", explica V&A Museum.
La exposición muestra joyas preciosas y objetos deslumbrantes, gemas históricas, relojes icónicos de la Colección V&A y Cartier, así como dibujos inéditos de los archivos de V&A y Cartier, junto con obras prestadas por Carlos III, museos del Reino Unido e internacionales, y colecciones privadas.
Entre las piezas más destacadas figuran un broche de diamantes Williamson, encargado por la reina Isabel II en 1953, con el diamante rosa Williamson de 23,6 quilates; la tiara Scroll, encargada en 1902 y lucida en la coronación de Isabel II y por Rihanna en la portada de la revista W en 2016; un broche de clip con rosa (1938), que lució la princesa Margarita en la coronación de su hermana; el anillo de compromiso de Grace Kelly (1956), de la colección del Palacio Principesco de Mónaco, que lució en su última película, High Society (1956); un broche de amatista y zafiro fabricado por Cartier Londres (c. 1933) que lució Nelly, la esposa de Jacques Cartier; o el excepcional collar de serpiente de la estrella de cine mexicana María Félix (1968).