La organización terrorista
ETA remitió en enero de 2014 una carta al Papa Francisco en la que pidió que diera su "bendición pública" y "apoyo moral" al proceso de abandono de la violencia y desarme iniciado en 2011.
La carta ha sido desvelada este lunes por el portal Naiz, que ha reproducido la misiva enviada por ETA a "su Santidad Francisco", en la que se refiere al "conflicto secular" de Euskadi que "en diferentes momentos de la historia ha estallado de forma descarnada, incluso cruel e inhumana".
"Nuestra organización, Euskadi Ta Askatasuna (ETA), es consecuencia de esa realidad y, a la vez, responsable, por sus actos, de dolor y sufrimiento. No intentaremos ni soslayar ni minimizar nuestra responsabilidad", indica la carta.
Tras aludir a los pasos dados desde la declaración del cese definitivo de la violencia, en octubre de 2011, ETA describe las dificultades pendientes y cita cuestiones como el desarme, los presos, los exiliados y las víctimas, que "siguen esperando respuestas" por parte de España y Francia.
Ante estos problemas, ETA considera que "podría ser de mucha ayuda el aliento de terceros, especialmente aquellos con indiscutible voz moral y actitud ética como es el caso de Su Santidad".
"Acudimos a usted al objeto de que valore la posibilidad de apoyar con su aliento la búsqueda de la paz en el País Vasco", sostiene la misiva.
En concreto, ETA pidió al Papa Francisco que considerase la posibilidad de "dar su bendición pública, su apoyo moral, a los actos decisivos para poner fin a la lucha armada que pronto se van a dar".
A su juicio, la polarización en la que se llevaba a cabo este proceso provocaba que muy pocas voces pudieran alzar su voz "de forma que todas las partes vayan a escuchar y respetar". "Casi nadie puede llenar este vacío y pronunciar palabras de aliento que la sociedad desea escuchar. Su Santidad es sin duda una de las pocas personas que puede hacerlo", afirma ETA.
La carta no obtuvo respuesta, según informa Naiz, que, no obstante, asegura que el Vaticano autorizó que el primer acto del proceso de desarme, en febrero de 2014, se celebrara en la casa parroquial de Zokoa, en el País Vasco francés.
En el acto en el que ETA escenificó su desarme en Bayona (Francia), el 8 de abril de 2017, participó el arzobispo de Bolonia, Matteo Zuppi, actual presidente de la Conferencia Episcopal italiana.
No obstante, la oficina de prensa del Vaticano aclaró que la presencia de Zuppi fue "a título personal y no en representación de la Santa Sede, ni como arzobispo de Bolonia".