www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

VATICANO

Fumata negra en la primera votación del cónclave

Fumata negra en la primera votación del cónclave
Ampliar
(Foto: EFE)
EL IMPARCIAL/Efe
miércoles 07 de mayo de 2025, 21:08h
Actualizado el: 08 de mayo de 2025, 14:40h
Este jueves habrá cuatro nuevas votaciones para elegir al nuevo Papa.

La primera votación del cónclave que comenzó este miércoles concluyó con una fumata negra, lo que significa que no hay mayoría de dos tercios entre los cardenales para elegir al sucesor de Francisco.

"Extra omnes" ("Fuera todos")

El cónclave para elegir al sucesor de Francisco comenzó este miércoles en el Vaticano, tras el encierro de los 133 cardenales electores en la Capilla Sixtina, mientras miles de fieles empiezan a congregarse en la plaza de San Pedro en espera de la primera fumata que anunciará si hay o no un nuevo papa.

A las 17.46 hora local (15.46 GMT), las puertas de la capilla Sixtina se cerraron, después de que el Maestro de Ceremonias, Diego Ravelli, pronunciara la frase "Extra Omnes" ("Todos fuera"), con la que dio inició el cónclave.

Juramento

Los 133 cardenales que desde hoy elegirán al 267º Pontífice de la Iglesia católica prestan juramento antes de que se cierren las puertas de la Capilla Sixtina y comience el cónclave, con la primera votación para designar al sucesor de Francisco esta misma tarde.

Los pupurados se comprometen a observar las reglas del cónclave y quien salga elegido "a cumplir la misión encomendada por Jesús al apóstol Pedro", así como a guardar "el secreto" sobre "todo lo que ocurre en el lugar de la elección concerniente directa o indirectamente al escrutinio", entre otras cosas.

Tras la llegada de los cardenales en procesión desde la Capilla Paulina a la Sixtina, Pietro Parolin, secretario de Estado de Francisco y uno de los máximos favoritos para ser elegido, ha sido el encargado de leer el juramento en voz alta, y a continuación cada uno de los cardenales electores, con una mano sobre los Evangelios, renuevan el juramento.

Como el cardenal más antiguo de la Orden de los Obispos, Parolin sustituye en el rito al decano del colegio cardenalicio, Giovani Battista Re, que al ser mayor de 80 años no puede entrar en la Capilla Sixtina.

Luego, cada purpurado ocupa el asiento que le corresponde: los más cercanos al altar son los cardenales del orden de los obispos, luego los del orden de los presbíteros y luego los del orden de los diáconos.

La fórmula del juramento, que se hace en latín, dice: “Todos y cada uno de nosotros Cardenales electores presentes en esta elección del Sumo Pontífice prometemos, nos obligamos y juramos observar fiel y escrupulosamente todas las prescripciones contenidas en la Constitución Apostólica del Sumo Pontífice Juan Pablo II, Universi Dominici Gregis, emanada el 22 de febrero de 1996".

"Igualmente, prometemos, nos obligamos y juramos que quienquiera de nosotros que, por disposición divina, sea elegido Romano Pontífice, se comprometerá a desempeñar fielmente el munus petrinum de Pastor de la Iglesia universal y no dejará de afirmar y defender denodadamente los derechos espirituales y temporales, así como la libertad de la Santa Sede", continua.

Y concluye: "Sobre todo, prometemos y juramos observar con la máxima fidelidad y con todos, tanto clérigos como laicos, el secreto sobre todo lo relacionado de algún modo con la elección del Romano Pontífice y sobre lo que ocurre en el lugar de la elección concerniente directa o indirectamente al escrutinio; no violar de ningún modo este secreto tanto durante como después de la elección del nuevo Pontífice, a menos que sea dada autorización explícita por el mismo Pontífice; no apoyar o favorecer ninguna interferencia, oposición o cualquier otra forma de intervención con la cual autoridades seculares de cualquier orden o grado, o cualquier grupo de personas o individuos quisieran inmiscuirse en la elección del Romano Pontífice” .

A continuación, los cardenales electores se ponen en fila según el orden de precedencia y se acercan a un volumen de los Evangelios apoyado sobre un atril en el centro de la Sixtina. Allí apoyarán una mano sobre el libro y prestarán juramento con la fórmula siguiente: “Y yo (nombre), Cardenal (apellido), prometo, me obligo y lo juro. Así Dios me ayude y estos Santos Evangelios que toco con mi mano”.

Tras el juramento, todos los cardenales se encierran en el cónclave y están listos para empezar a votar.

Procesión

Antes, los 133 cardenales electores realizaron la procesión que desde la Capilla Paulina hasta la Capilla Sixtina, donde se encerrarán en el cónclave.

Los cardenales se encaminaron hacia la Sixtina a las 16.30 hora local tras permanecer cerca de 15 minutos en la cercana capilla Paulina para una oración inicial oficiada por el secretario de Estado, Pietro Parolin, primero de los cardenales obispos, pues el decano del colegio cardenalicio, Giovanni Battista Re, es mayor de 80 años y no puede participar en el cónclave.

Antes de la procesión, Parolin les recordó en latín que entrarán en cónclave "para elegir al Romano Pontífice y que toda la Iglesia está unida a ellos en oración invoca la gracia del Espíritu Santo para que sea elegido una digno pastor del rebaño de Cristo".

Después comenzó la procesión, encabezada por una cruz, seguida de los miembros de la Capilla Musical Pontificia, algunos prelados y los ceremonieros, así como el Maestro de las Celebraciones Pontificias, Diego Ravelli, y el padre Raniero Cantalamessa, encargado de la meditación que escucharán los cardenales antes de votar.

Detrás iban los cardenales, en orden inverso de precedencia: primero los de la orden de los diáconos, seguidos de los presbíteros y de los obispos, mientras que respondían a la “Letanía de los santos”, en la que invocan la ayuda de los grandes santos de la historia del cristianismo.

La procesión salió de la Capilla Paulina, que recibe su nombre del Papa Pablo III, quien hacia el año 1540 encargó su construcción y que cuenta con dos imponentes frescos de Miguel Ángel - “La conversión de San Pablo” y “La Crucifixión de San Pedro”- hasta llegar a la Sixtina, atravesando la Sala Regia.

También allí los cardenales electores concelebran la misa 'De Spiritu Sancto' todos los días del cónclave para invocar la ayuda de Dios.

Una vez que han entrado todos en la Sixtina, se invocará la ayuda del Espíritu Santo cantando el “Veni Creator” (“Ven Espíritu creador”), himno en latín con el que se solicita solemnemente su presencia y ayuda, y se procederá el juramento.

Santa Misa

Por la mañana, el cardenal decano, Giovanni Battista Re, ofició en la basílica de San Pedro la misa "Pro eligendo Pontifice", con la que comenzó el proceso previa al cónclave, del latín 'cum clave' (con llave).

En su homilía, Re pidió a los cardenales "unidad" y que elijan un Papa "que despierte las conciencias de todos" en este "momento de la historia tan difícil y complejo".

"Estamos aquí para invocar el auxilio del Espíritu Santo, para implorar su luz y su fuerza, a fin de que sea elegido el Papa que la Iglesia y la humanidad necesitan en este momento de la historia tan difícil y complejo", dijo.

El cardenal decano recordó a los electores que "se preparan para un acto de máxima responsabilidad humana y eclesial" y, ante ello, "se debe abandonar cualquier consideración personal y tener en la mente y en el corazón sólo al Dios de Jesucristo y el bien de la Iglesia y de la humanidad".

Un gesto de Re durante la misa ha causado revuelo, después de que se dirigiera al secretario de Estado, situado a su derecha en el altar, y le dijera, separado del micrófono: "Suerte por partida doble" (auguri... doppi), entre sonrisas.

El vídeo ha corrido como la pólvora en las redes sociales y en los medios italianos, especulando con posibles interpretaciones: estos buenos deseos pueden ser por el rol de Parolin dentro del cónclave, encargado de dirigirlo, o ante la eventualidad de que sea elegido.

Entre los principales papables figuran el poderoso Parolin y el cardenal filipino Luis Antonio Tagle, sin olvidar al sueco Anders Arborelius, el jesuita luxemburgués Jean-Claude Hollerich y el maltés Mario Grech, además de nombres nuevos listos para dar la sorpresa, como el estadounidense Robert Francis Prevost.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios